“No es una ideología”. Eso es lo primero que dice Soledad Suárez, magíster en Litigación Estratégica y docente del Consultorio Jurídico de la Universidad de la República, cuando se le pregunta qué es la perspectiva de género. “Corresponde aclarar, dadas algunas posturas que han trascendido en los últimos tiempos”, agrega.
Entonces, procede a dar una definición académica en la que habla de una “herramienta metodológica” que alerta ante “discriminaciones” y “desigualdades” vinculadas con el género, que se pueden dar ante un hecho delictivo que se denuncia e investiga.
Alude también a normativa nacional e internacional y a estudios de la Universidad de Harvard. “Es como un detector y corrector de desigualdades, digamos”, completa.
Enseguida baja a la realidad estos conceptos y admite que “no siempre” sale “satisfecha” de los casos que le toca defender en cuanto a la perspectiva de género de los operadores judiciales. Más adelante da el ejemplo de la defensa que hizo el Consultorio Jurídico a la mujer de 30 años que denunció a tres jóvenes por una presunta violación grupal en el barrio Cordón, en enero del 2022.
El caso tuvo una visibilidad mediática inusitada, que incluyó un polémico allanamiento a la radio Azul FM, luego de que el periodista Ignacio Álvarez difundiera audios privados del momento del encuentro de los cuatro. Finalmente, tras permanecer en prisión preventiva por varios meses, imputados por abuso sexual especialmente agravado, la fiscal Judith Rodríguez definió el archivo de la causa. Y el sobreseimiento quedó firme en setiembre de 2023 tras la revisión y el aval del fiscal Schubert Velázquez.
“Más allá del resultado, el procedimiento exitoso es aquel que no cosifica a la víctima; no la usa, no la descarta, no la maltrata. Este respeto durante todo ese trayecto es tan importante como el resultado. Tener un resultado exitoso y que la hagan pelota en el durante, no me sirve de nada y eso fue el tema con el Cordón”, reflexiona Suárez en diálogo con Montevideo Portal.
Cuenta también que “cuando estaba la trama del caso Penadés, en pleno andamiento” sintió temor y, por eso, “tomaba cuidados”. “Te preguntabas hasta dónde no estabas incluida en los objetivos que tenían. Y después, cuando se va verificando el alcance, te podés quedar más tranquila si no estabas tan afectada en esos actos; pero también te queda la duda de si efectivamente no lo van a hacer”, dice en referencia al temor de ser perseguida e intimidada.
“Pero, bueno, sí, ya sé que a estas causas les tengo que poner el cuerpo. Lo tengo claro”, completa.