El primer siestario del que se tenga noticia en Sudamérica está en el microcentro porteño, en las calles Córdoba y Florida. ´

El local ofrece camas ubicadas en ambientes decorados especialmente para generar un ambiente de relax y el combo ofrecido es una siesta de 45 minutos, masajes y un té relajante, todo por el no tan módico precio de 100 pesos argentinos, unos 600 pesos uruguayos.

Según informa Clarín, se trata de la llegada al país vecino de una tendencia que ya es famosa en Japón, Estados Unidos, Inglaterra y Australia.

La duración de la siesta, de 45 minutos, es la adecuada para que el cuerpo descanse y recupere energías, según afirman los impulsores del local.