Contenido creado por Inés Nogueiras
Seré curioso

"El Frente Amplio es derecha más limosna"

Seré Curioso: Manuel Flores Silva

Por César Bianchi
@Chechobianchi


Se considera de izquierda, de izquierda republicana para ser más preciso.

Lectura: 18'

2014-05-27T06:00:00
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La que, según él, fundó José Batlle y Ordóñez, el máximo prócer del Partido Colorado. Para Manuel Flores Silva, precandidato colorado, de 63 años, él es izquierda y el oficialista Frente Amplio no puede decir lo mismo: no es izquierda, ni respeta la República como modelo.

Es consultor de estados y organizaciones en políticas públicas, consultor periodístico y periodista. Fundó dos publicaciones emblemáticas en sus tiempos, y va por la tercera -aún sin bautizar- en 2015.

Sabe que no ganará su interna, pero no le importa. Dice que está comenzando un camino largo que incluirá convencer a colorados moderados y conservadores de volver al batllismo puro, sin medias tintas. Pero curiosamente, al terminar la entrevista hizo una confesión singular: cuando no hace política, vive mejor.



-¿Por qué quiere ser presidente de la República?
-Yo soy republicano y socialdemócrata. Eso en Uruguay se llama batllismo. Hoy no hay una expresión que desde la gente sea percibida así. Por otro lado, creo que en el Partido Colorado se va a barajar y dar de nuevo. En el sistema van a estar cuatro actores, dos colorados, el batllismo era el eje de todo ese sistema, y por el otro lado los blancos independientes y los herreristas. Este sistema se rompió cuando, con la crisis de 2002, el batllismo bien o mal pagó la factura. Yo creo que sin la gestión del doctor Batlle el país hubiese caído en default y la crisis hubiese sido mucho más grave. Pero lo cierto es que la crisis social consecuente que pasó la pobreza de 400 mil pobres a un millón de pobres, tuvo un impacto político.

El sistema histórico está en tres patas, sin la pata batllista. En tres patas es muy difícil que se le gane al Frente Amplio, pero además no el Partido Colorado en el sistema histórico sino el país todo está perdiéndose de la usina de ingeniería en políticas sociales y en gestión de políticas sociales que se requiere.

Y es por eso que arrancamos este camino. Nosotros no vemos ni el 1° de junio ni octubre como un fin en sí mismo, sino como el principio de una marcha en la cual hay que restituir la presencia del batllismo en el escenario nacional. Es un camino largo y ambicioso, que empieza por sus primeros pasos simbólicos en este momento.

-O sea, ¿usted está haciendo política pensando con cabeza electoral enfocada de acá a cinco años?
-Sí. La izquierda republicana no está presente en el escenario político nacional. No es la izquierda socialista. Hay cosas que nos distinguen claramente.

-¿Usted se considera de izquierda?
-Republicana.

-¿Pero cómo se puede ser de izquierda y colorado?
-Porque es una izquierda republicana. No se puede ser de izquierda republicana y no ser colorado, es al revés. Un republicano cree en la ley. La izquierda socialista cree que lo político está por encima de lo jurídico. Nosotros creemos en la Constitución, mientras que el izquierdista socialista redacta leyes inconstitucionales, las redacta en serio. Han metido la inconstitucionalidad de un modo tan fuerte en su agenda que en la última ley de responsabilidad penal empresarial, como no se ponían de acuerdo, se pusieron de acuerdo al final, que cuando la Suprema Corte observe la ley como inconstitucional, entonces van a buscar una forma de intervenir. Nosotros o la izquierda republicana cree en la importancia del Poder Judicial, mientras que la izquierda socialista lo pasa por arriba cada vez que puede.

"No se puede ser de izquierda republicana y no ser colorado, es al revés. Un republicano cree en la ley. La izquierda socialista cree que lo político está por encima de lo jurídico".

-Pero eso que usted me está diciendo, me lo podría decir Batlle, Amorín Batlle o Bordaberry.
-No creo que ninguno de ellos utilice para sí la palabra izquierda. Te juego plata.

-¿Y dónde se puede ver la impronta izquierdista en sus posturas?
-Bueno, si uno pasea por Montevideo, por el país, y ve todos los sanatorios y hospitales públicos... no se hicieron después del 2005, estaban antes. Las jubilaciones estaban antes, y los consejos de salarios, que se reconstituyeron con la democracia, se iniciaron en 1947, con el batllismo. Era el Estado de bienestar.

-Alguien puede decir que el Plan de Emergencia nace con la izquierda del FA, y es una preocupación izquierdista.
-Estás en el centro del problema. Nosotros creemos en políticas sociales universalistas, y ellos creen que políticas sociales focalistas, nosotros somos populares y ellos son populistas. Ellos son asistencialistas y nosotros somos universales. Nosotros damos soluciones para enseñar a pescar, el Estado de Bienestar uruguayo no repartía. Teníamos un gran sistema educativo, teníamos un gran sistema de asistencia social. Es así: "si tú sos pobre y fundamentalmente si seguís siendo pobre, yo te doy dinero; si dejás de ser pobre, te lo saco". Lo del Frente Amplio es un contrato pro-pobre. "En el momento que labures, te dejo de pagar. Eso sí, mientras sos pobre y te pago por pobre, te saco de la estadística de pobres". O sea que "te pago porque te considero pobre, pero no te cuento como pobre". Lo mismo se hace con los pobres que tiene el Fonasa: dejan de ser estadísticamente pobres aunque no puedan pagar los tickets ni de consulta, ni de exámenes, ni de medicamentos. Los propios estudios del Mides demuestran que decenas de miles de personas que no merecen recibir planes del Mides, lo reciben y miles que deberían recibirlo, no lo reciben.

Entonces (con nosotros) de lo que se trata es que el señor tenga educación, salud y salario. Salario es la mejor política social. Contra todo esto compiten las políticas sociales del Frente Amplio porque nos va muy mal en educación: dos de cada tres jóvenes no terminan el liceo, y de los que terminan, la mitad de ellos no puede a los 15 años tener comprensión lectora, ni aprobar una prueba de matemáticas.

-¿Cómo se arregla este país hiperdiagnosticado?
-Hay una solución populista, hay una solución popular y hay una solución conservadora. La conservadora es privatizar todo, la populista, ventilador y Mides...

-¿Qué quiere decir con "ventilador"?
-El ventilador y la corriente de aire que distribuye según toque o no toque. Si uno estudia las experiencias comparadas, si uno estudia en Corea, el 96% pasa de año, en Finlandia es el 95% de hoy, y acá el 60% de los jóvenes uruguayos que terminan Secundaria. Esto es que si hubiesen nacido en Corea, sí terminarían la escolaridad. El milagro se llama liceo de tiempo completo. Liceo, más oficio, porque si el muchacho no tiene el estímulo de saber que cuando termina va a conseguir empleo con un piso de 18 o 20.000 pesos, el tipo no va al liceo. Tercero: alimentos, porque si no ese muchacho no va a estar las 10 horas que tiene que estar en el liceo para esa doble educación. Y cuarto: deber ser asistido porque es evidente que todo el sistema previo de educación debe partir de la base que el hogar es co-educador, y el hogar no es co-educador ya no sólo porque este país se está disolviendo mucho el hogar tradicional, sino porque fundamentalmente la madre trabaja. Yo tengo 63 años y mi mamá me ayudaba a hacer los deberes. Hoy las mamás llegan de laburar por la tarde, agotadas.

Imagínese un Uruguay donde terminara el 96% de muchachos. Se abate la delincuencia, se abate la droga, se capacite a la gente por un puesto. Le estoy mostrando una política popular. ¿Cómo se arregla la pobreza? Hay un problema que académicamente se llama la densidad del Estado. El Estado es más denso y tiene más presencia en las clases acomodadas, y discrimina, involuntariamente, contra las clases con privaciones y carenciadas. Eso lo ve uno si toma cualquier política pública. El liceo de tiempo completo ni siquiera está planteado.

Sería milagroso que no hubiera un problema de drogas. Si un muchacho no tiene trabajo, o tiene un trabajo de pésima calidad y no tiene estudio, se siente un excluido y tiene hambre y frío y hay una cosa que le saca el hambre, el frío y la exclusión, que le cuesta 40 pesos y dura 20 minutos: tres meses después vendió la heladera de la mamá, cuatro meses después mató a una señora mayor y lo mandamos a la universidad del delito y hacemos de él un delincuente posta a través del sistema de cárceles. Entonces, ¿cómo en Uruguay no está el tema de las clases de integración social? Llevar el Estado a las trincheras de los barrios con privaciones, las cosas que son el ABC de las políticas públicas.

"Nosotros creemos en políticas social universalistas, y ellos creen que políticas sociales focalistas, nosotros somos populares y ellos son populistas. Ellos son asistencialistas y nosotros somos universales".


-Pero se puede interpretar que el Plan de Emergencia o el Plan de Equidad es eso: llevar el Estado a los lugares más vulnerables, donde viven los más carenciados.
-No porque no lleva ningún servicio el Estado, lleva plata. Pero no enseña ni a educar, ni rehabilita, ni resuelve problemas legales, nada... Yo sostengo que estando ausente la usina de pensamiento social racionalista, el país tiene un gran déficit en políticas sociales. Y que se precisa el actor batllista. Estamos en un partido conservador, un partido que está estancado en el 16%, 17%, ¡somos (Mauricio) Macri! Yo no quiero ser Macri, quiero ser Batlle y Ordóñez. Soy un socialdemócrata republicano que vive en el siglo XXI.

-Batlle y Ordóñez, se sabe, fue un progresista. ¿Es alocado decir que era de izquierda?
-No, es alocado decir que el Frente Amplio es batllista, porque no es republicano.

-El Frente no dice que es batllista...
-En los avisos de ellos ponen a Batlle, Brum, (Domingo) Arenas... ¿Y los elogios de Mujica y Vázquez a Batlle y Ordóñez? ¡Son todos batllistas, parece! Pero para contestarte: la de Batlle es la única izquierda republicana que ha habido en la historia nacional. Batlle y Ordóñez la fundó. No ganó el Frente Amplio solo (en 2004), perdió el batllismo. Pero hacía tiempo que el batllismo no le proponía a la gente lo que es su ADN: ingeniería social dentro de políticas ortodoxas. La izquierda socialista no sabe cómo mejorar la calidad de vida de la gente. En los barrios, en el quintil más bajo, el 20% más pobre, termina Secundaria el 8%, el 92% no termina el liceo. El FA dice: "No hay un modelo económico alternativo". ¡Por supuesto que no lo hay! Si se robó el modelo histórico que tenían los partidos tradicionales. El consenso de Washington y el liberalismo están todos en el gobierno actual: libertad del inversor, poder sacar las utilidades del país, tipos de cambio libre, pedidos al FMI y Banco Mundial. Ellos son liberalismo más Mides. Son derecha más limosna. ¿Cómo van a decir que son de izquierda?

-¿Cree que tiene alguna chance de ganar las elecciones internas del domingo 1°?
-No. Yo gano votando dignamente, y creo que vamos a votar dignamente.

-¿Y qué sería una votación digna?
-No tenemos finanzas como para hacer una campaña de más de 40 días, o sea que hace un mes nadie sabía que me iba a presentar. Hoy faltan unos días y muchos todavía no lo saben, pero hay una buena parte que sí lo sabe y me ve con interés, con simpatía. No sé cómo capitalizar eso, pero estamos empezando un camino serio.

-Imagínese el domingo 1° a las nueve o diez de la noche... ¿qué ve?
-A esa hora habrá un nuevo actor que se llama Batllismo Neto o Ala Batllista, con unos cuántos miles de votos.

-¿Cuántos?
-No se sabe, porque no se sabe cuántos van a ir a votar. Varias encuestadoras le han errado en lo que imaginan que irán a las urnas. A Jorge Batlle lo dieron perdedor en su interna y terminó elegido presidente. Pero empezaremos un camino, en el camino tendremos que encontrarnos con los batllistas moderados, después ganarle a los batllistas conservadores y a los blancos.

El Colorado es "un partido que está estancado en el 16%, 17%, ¡somos (Mauricio) Macri! Yo no quiero ser Macri, quiero ser Batlle y Ordóñez".


-¿Por qué desapareció de la política? Usted era una figura joven promisoria en la salida democrática, junto con Pasquet, Hierro y Asiaín, y después no se supo más de usted como dirigente político.
-En esa época, hace 25 años, yo fui electo senador y los demás diputados. El Partido Colorado tenía dos grandes líderes, los dos me ofrecieron roles protagónicos, y siendo más republicano el Dr. Batlle que el Dr. Sanguinetti, Batlle no era lo suficientemente socialdemócrata para mí. Y yo razono de otro modo: creo que cuando uno no sirve en una circunstancia histórica, tiene que estar fuera del presupuesto. Yo podría estar colgado del presupuesto todos estos años, porque no sólo ellos dos me ofrecieron puestos. También me lo ofrecieron dos dirigentes que luego fueron presidentes y no eran de mi partido (NdeR: se refiere a Vázquez y a Mujica), con palabras más emotivas que los de mi partido... Pero he tenido un laburo que ha sido el de no aceptar. Porque un republicano sabe que puede servirle una vez a su partido, dos o tres si el destino es muy generoso, y mientras tanto, un republicano ama el llano, se gana la vida como Dios lo ayude. Yo ayudé al país contra la dictadura, lo ayudé lo que pude contra la corrupción, no pude suficiente... ahora, ¿cómo no voy a hacer mi aporte en busca del actor racional de políticas sociales y populares? Mientras tanto he trabajado en las ideas en distintas partes del mundo...

-¿Qué hizo por distintas partes del mundo?
-Trabajé durante más de 20 años como consultor en políticas públicas en organizaciones de América Latina, fundamentalmente para Naciones Unidas. Eso lo bajé de revoluciones cuando hice la revista Posdata, sin dejarlo del todo.

-¿Por qué cerró Posdata?
-El año que cerró Posdata cerraron varias publicaciones. Cerró El Día, El Diario de la noche, el año anterior había cerrado Tres, La Mañana. Fueron ocho medios. El ajuste del año 2000 redujo la publicidad, el 70% de la publicidad era privada y esa bajó muchísimo, la pública menos. La facturación de publicidad de 1999 fue de un 1.500.000 dólares, en el 2000 fue de 590.000 dólares. Al descender tanto, con el ajuste del Dr. Batlle después de la devaluación brasileña, pasó eso. La impresión era mucho más costosa que ahora... Hicimos lo que pudimos. En 1999 hicimos la revista en Argentina, mandando todo para allá por mail.

-¿Dejó mucha gente en la calle con ese cierre?
-Veintinueve funcionarios que me pidieron que siguiera, ellos trabajaron seis meses más sin cobrar, prolongaron medio año la vida del producto. Y ninguno de ellos ha dejado de pedirme que volviera a sacar otro producto periodístico... cosa que haré en 2015, porque es imposible pensar en un proyecto político que quiera cambiar una buena parte de la cultura nacional sin un proyecto de comunicación.

-¿Sería un medio funcional al Partido Colorado?
-No, funcional al republicanismo de izquierda. Ojo, Wilson (Ferreira) era un republicano de centroizquierda. Yo una vez dije que era batllista y wilsonista y se armó un lío... Frugoni, Seregni eran republicanos de izquierda. No pienso el país con chacras.

"El año que cerró Posdata cerraron ocho publicaciones. El ajuste del año 2000 redujo la publicidad pública y privada"


-¿Le quedó debiendo plata a mucha gente?
-No, hicimos un concurso, por su propia naturaleza los principales acreedores eran los proveedores y seguimos trabajando tres años más y pagándole a los proveedores. Tenía deudas bancarias que las resolví con la venta de una casa, negociando como cualquier hijo de vecino, con los mexicanos de Thesis, que eran los dueños de los activos. Nuestro concordato tuvo mucho que ver con un episodio conocido que fue el ataque que se hizo desde fuentes policiales a la revista Posdata. Nosotros hicimos varias investigaciones sobre la "polibanda", donde estaban involucrados policías corruptos, y se dio un episodio: la misma Fiscalía que nos acusó, desestimó la denuncia, por lo cual el caso quedó archivado. Para nosotros fue muy lindo comprobar la solidaridad de mucha gente: Seregni, el entonces presidente del FA, Tabaré Vázquez, Rafael Michelini, entonces al frente del Nuevo Espacio, Hugo Fernández Faingold. Y en tercer puesto, el policía corrupto que me denunció por evasión fiscal (que no pudo probar), después me denunció por cheques... pero cuando uno hace un concordato, sólo la masa concordataria puede pagar los cheques, me estaba vedado pagar cheques. El que nos denunció, después, en 2007 fue preso por secuestro. Cuando un año después lo trajeron para Montevideo, para la cárcel de Las Rosas, se fugó... y está prófugo. Compró al subdirector de la cárcel y está preso por eso.

-¿Usted no lo conocía al que lo denunció?
-No, no sabía ni quién era, entonces empecé a investigar. Esto que estoy diciendo lo probé en un juicio y lo gané. Después apareció secuestrando gente. Y era prestamista, trabajaba con la gente de cheques y de automotores... nosotros habíamos dado las iniciales de los tipos de la "polibanda".

-En algún momento usted asesoró a Federico Fasano...
-El Dr. Fasano en 2007 llegó a la conclusión de que su proyecto tenía que cambiar. Me contrató para que yo haga una evaluación de La República. Hice un contrato que duró dos meses, evalué el proyecto periodístico, como consultor que soy (de gobiernos, instituciones y medios). A los dos meses elevé mi informe y ahí terminó mi relación con ese cliente.

-¿Se lleva bien con él? ¿Tiene un buen concepto de Fasano?
-(Piensa) Tuve una relación profesional, como pudo haber sido con alguien de El País o El Observador. Me han contratado como consultor porque fundé y dirigí Jaque, fundé y dirigí Posdata... Yo tenía cinco años cuando iba con mi padre (Manuel Flores Mora) al diario Acción. Mi padre era un republicano radical, él me inculcó lo que fue el eje del país: el batllismo.

-En la época de su padre estaba vigente el duelo como forma de dirimir cuestiones de honor. ¿Cree que habría que reinstaurar el duelo hoy?
-No, creo que el duelo fue el mejor modo que tuvo el Uruguay de resolver la convivencia política en tiempos violentos. Mientras toda América Latina tuvo decenas de muertos en duelos, nosotros tuvimos un sistema con más de cien desafíos mediante las armas, 30 duelos y un muerto. Hoy no existe la violencia política como en aquel entonces. Cuando empecé a hacer política en 1982 y 83, en Rivera y Artigas la gente andaba armada, ni qué decirle cuando acompañé a mi padre en la campaña de 1962 (yo tenía 12 años). El duelo fue una solución eficaz en tiempos violentos. No es la solución hoy.

"Con Fasano tuve una relación profesional, como pudo haber sido con alguien de El País o El Observador. Me han contratado como consultor por Jaque y Posdata"


-¿Qué va a ser de Flores Silva pasadas las elecciones? ¿Va a volver a ser consultor, va a seguir con la militancia política, va ejercer el periodismo?
-Me voy a dedicar a la política en serio, a reforzar el batllismo neto.

-Y va a abrir una publicación, me dijo. ¿Imparcial o de un órgano político?
-No creo en las publicaciones como tribuna política, a tal punto que nunca la tuve. Sí existen publicaciones con sensibilidades. Uno sabe que El País de Madrid está ligado a la sensibilidad del PSOE, sin embargo criticó mucho al PSOE. O Le Monde está más vinculado a la sensibilidad socialista francesa, pero criticó mucho a Miterrand. Los medios hay que concebirlos como medios que si el partido de su afinidad quiere tapar un lío, el medio tiene que mostrarlo. Está faltando un órgano de reflexión republicana...

-¿Es feliz?
-Sí. Los hijos son el 90% de la felicidad. Yo soy feliz... a veces me pregunto si uno no podría ser más inteligente. De repente, ser más productivo en esto de las ideas, de la vida pública o el periodismo. Me voy a morir con estos proyectos. He tenido proyectos exitosos, periodísticos y políticos. Una vez me sacaron ida y vuelta por 18 de Julio para celebrar, y otra vez me tiraron a la cuneta. Yo vi a mi padre en la victoria y la derrota. Las victorias y las derrotas son importantes para los políticos clásicos, pero no para los que concebimos a la política como una forma de aporte. Yo, cuando no hago política, vivo mejor, tengo menos estrés y más dinero.


Montevideo Portal / César Bianchi
Fotos: Juan Manuel López