Contenido creado por Inés Nogueiras
Seré curioso

Fanático de Tenfield

Seré Curioso: Juan Carlos Scelza

Juan Carlos Scelza no es un periodista deportivo más: es polémico, lo sabe y le gusta. Con la excusa del lanzamiento de su libro ''100 % Fanáticos'', habló con César Bianchi sobre el género entrevista, la empresa a la que pertenece, los ''anti-Tenfield'', el maestro Tabárez y el periodismo deportivo, entre otros temas.

30.01.2015

Lectura: 20'

2015-01-30T06:10:00
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Juan Carlos Scelza (51) no es un periodista deportivo más. No lo es porque se desempeña como tal hace 35 años, no lo es porque es el principal comentarista de Tenfield; también es distinto, diferente porque él solo se puso el sayo de defensor de la empresa que presiden Francisco Casal y Nelson "Tano" Gutiérrez cuando dijo: "Yo soy Tenfield".

No es uno más porque es polémico, lo sabe y le gusta.

Con la excusa del lanzamiento de su libro 100 % Fanáticos -cien entrevistas a figuras del fútbol mundial-, el café compartido sirvió para hablar del género entrevista y de algunos protagonistas del libro, claro. Pero también para hablar de la empresa por la que él siente un fuerte sentido de pertenencia, la mezquindad de algunos hinchas, los "anti-Tenfield" que se pregonan -dice- adalides de la independencia, el maestro Tabárez, el periodismo deportivo (y su concepción sui generis) y hasta el respeto que siente le profesan por la calle.

Le guste o no, JC -Rodrigo Romano dixit- no anda con medias tintas y defiende con argumentos sus convicciones. Y le molesta, le irrita, le jode sentir que la cancha está flechada: "Si uno dice que está orgulloso de estar en Tenfield, para decirlo claro, sos [visto como] el rey de los alcahuetes, de Casal, Gutiérrez y todos los que vienen atrás. Pero lo decís de otra empresa y sos un tipo agradecido del lugar donde trabajás".


César Bianchi
@Chechobianchi


-¿Por qué llevar al papel de un libro cien entrevistas que fueron realizadas y emitidas en un programa de televisión?
-Porque soy de los que piensan que si hay un producto, se pueden generar subproductos. Me parecía que el valor de las entrevistas, por la producción -tramitarlas, conseguirlas, prepararlas, realizarlas-, hace distinto al programa [Fanáticos, de VTV] y hacía distinto al libro. Me preocupé que se tuviera un estilo parecido al programa: una presentación cuidada, buena calidad de papel, buena cantidad de páginas, buenas fotografías y que resumiera algunas cosas de la cocina de la entrevista. Es decir, la anécdota de cómo se llega al entrevistado o el lugar donde se realiza. Y buscar dentro de los perfiles alguna parte de la nota que apunte más a lo personal que a lo deportivo.

-¿Cuál de todas las entrevistas te dejó más satisfecho o te hizo sentir orgulloso?
-Fue muy conmovedora la entrevista con el argentino [Antonio "el Turco"] Mohamed porque se empezó a abrir sobre la muerte del hijo, y las repercusiones de la muerte del hijo, en un accidente automovilístico... era un botija de 9 años. Fue muy a fondo en lo sentimental, y me pareció una nota que humanamente me dejó cosas. Después, cada una te deja cosas... La del portugués Eusebio, porque fue de las últimas que concedió antes de morir. Eso le dio un toque especial en el recuerdo. Y si me decís alguien que me resultara agradable y cálido en el trato, tengo a tres: los argentinos Javier Saviola y Pablo Aimar y el español Fernando Hierro. De repente son circunstancias, que justo ese día estaban de buen humor. Yo me llevo ese momento de la entrevista.

"Me resultaron agradables y cálidos en el trato los argentinos Saviola y Aimar y el español Fernando Hierro. Capaz que justo ese día estaban de buen humor. Yo me llevo ese momento de la entrevista"


-¿Alguno de los entrevistados te decepcionó, te arruinó la nota?
-Hay una anécdota que no está en el libro, y no podés decir si alguien es bueno o malo por diez minutos... pero [Luis] Fernández, aquel volante francés compañero de [Dominique] Rocheteau y [Michel] Platini, que fue mundialista en el 82 y el 86, y le hizo un gol a Brasil... Llegamos en hora a hacer la nota, pero se ve que algo le había pasado antes en París, y no nos dejó subir al apartamento. Hicimos la nota en el palier, yo sentado en la valija de las luces, porque no había espacio... Habíamos arreglado una entrevista de una hora, y fue una nota de 15 minutos. Y por otro lado, el que no me hizo sufrir a mí, sino que yo lo hice sufrir a él, fue James Rodríguez, el colombiano, que en ese momento estaba en el Porto.

-¡Porque es tartamudo!
-Claro... Él tenía dificultades para el habla, pero además es muy tímido. Imaginate tres o cuatro años atrás, más jovencito, menos acostumbrado a las notas, más nervioso, y era una nota larga... Era un gurí. No le gustan las entrevistas. Yo digo que lo hice sufrir en una nota de 40 minutos, y él me hizo sufrir con los goles a Uruguay en la Copa del Mundo de Brasil. Estamos a mano.

-¿A quién no pudiste conseguir y te quedaste con ganas de entrevistar?
-Van a venir más... ahora me voy a Europa de nuevo. A Zinedine Zidane no lo tuve, porque nos cruzamos cuando íbamos a Madrid y no se pudo. Messi, hablamos con el padre un par de veces y no se pudo dar. Es difícil por sus calendarios, y nosotros vamos por tres o cuatro días. Y de la época romántica del fútbol de los 70, [el alemán Franz] Beckenbauer y [el holandés Johan] Cruyff son dos que me encantaría entrevistar. Ahora quisiera encontrarme con Cruyff en Barcelona. La última vez pasó que fuimos a México y él estaba en España, y después, cuando estuvimos en España, él estaba en México, porque integra el gerenciamiento de Las Chivas de Guadalajara. Nos contactamos con la hija de él, que tiene una fundación con el nombre del padre, pero no pudimos agendar.

-De los cien entrevistados del libro -que incluye un mano a mano con Pelé y Maradona-, ¿quién es el que mejor juega al fútbol?
-Yo creo que Pelé. Cada cosa en su lugar y en su época, y no sé si es justo darle un podio a jugadores que jugaron en distintas épocas. Pero si hay una diferencia de Pelé con el resto es que, además de jugar notablemente al fútbol, ganó todo: tres Copas del Mundo con Brasil, ganó Copa Libertadores con Santos, ha ganado Intercontinentales, campeonatos de Brasil. Entonces, en similares condiciones con Maradona, digamos, y con estilos distintos, me parece que el plus es todo lo que ganó.

-Contás en el prólogo que tu carrera se inicia con "un grabador de obsequio, un grupo de amigos y una prueba de relato en medio de una tribuna [que] cambian un rumbo que ya no tendrá retorno". ¿A quién ibas a ver y alentar de niño y adolescente?
-A uno de los grandes. Acá se hace difícil revelar [de qué equipo uno era hincha] porque la gente es mezquina. Decimos que todos nos conocemos de la vuelta de la esquina, decimos que sería mucho más valiente reconocerlo, pero al mismo tiempo, cuando lo decís, te achacan que lo decís. Lo que sí no hago es decir que soy de un cuadro que no soy, o sacar un carné de socio de un club por el cual nunca pagué una cuota y ni pasé por la puerta de la sede.

-Se te señala una temprana amistad con Julio Luis Sanguinetti, con quien ibas a la cancha...
-Sí, pero también soy amigo de Eduardo Ache, y tengo amigos de distintos cuadros. Soy profesional, soy muy competitivo. No va en si estamos de acuerdo en si fue o no penal; el profesional tiene otro sentido, se mide de otro modo. Nunca me preocupó que me tildaran de hincha de un cuadro o de otro porque no creo que eso haga al profesional. Uno juega su propio partido y se hace hincha de uno. Cuando juega Uruguay, si hay un penal dudoso a favor de Uruguay, no digo que fue penal por ser uruguayo si pienso que no lo fue...

"Si hay una diferencia de Pelé con el resto es que, además de jugar notablemente, ganó todo: tres Copas del Mundo, ganó Libertadores con Santos, Intercontinentales, campeonatos de Brasil"


-En abril pasado, en una entrevista con Sábado Show, dijiste: "Yo soy Tenfield. Me siento Tenfield y estoy orgulloso de serlo". Una defensa similar hiciste en la última ceremonia de los Premios Iris, en la sala Adela Reta del Sodre. ¿Qué es lo que te enorgullece?
-Digo "Yo soy Tenfield" porque me siento parte de Tenfield, porque estoy desde el inicio, y la gente me identifica con esa empresa. Como me identificaron 10 años en Canal 4 y 15 en Canal 10. Pero en Tenfield me identifican y está bueno. ¿Por qué? Porque creo que se hacen transmisiones como nunca se hicieron en Uruguay, porque es una empresa uruguaya que le da trabajo a 300 empleados, porque es la primera empresa uruguaya que apostó verdaderamente al fútbol. Porque creo que se hacen bien las cosas en la parte de cuidado, de detalles, en la parte televisiva, de producción... le doy mucho valor a eso. Está bueno sentirse cómodo y a gusto en una empresa.

-Ahora, esta afirmación surgió luego de algunas suspicacias por eventuales maniobras de Tenfield para la caída de Sebastián Bauzá al frente del Ejecutivo de la AUF. En esa misma nota hablaste de una "batalla empresarial" e invitaste a los suspicaces a que también pusieran en duda a Fox Sports. ¿Por qué?
-Porque creo que se es injusto. ¿Sabés qué pasa con los que estamos trabajando en Tenfield? Si yo defiendo a la empresa, me preguntás por qué defiendo al lugar donde trabajo, y si otro ataca a Tenfield, se dice que es el símbolo de la libertad de expresión y de independencia. Nunca vi que nadie le pregunte a alguien que sistemáticamente ataca a Tenfield por qué lo hace. Entonces, los que estamos en Tenfield si decimos algo a favor es porque "tenemos comprada la conciencia", si decimos que estamos orgullosos de estar en la empresa se piensa que estamos agradeciendo, como si fuéramos los reyes de la incapacidad y nos hubieran puesto en un club de amigos. Para el otro lado, nunca vi que una publicación quiera hacer dos páginas entrevistando a alguien que siempre le pega a Tenfield y decirle: "¿Y por qué todo lo que hace Tenfield te parece mal?". No están todos los buenos de un lado y malos del otro...

-Está bien, pero preguntaste por qué no sospechaban de Fox Sports. ¿Por qué habría de sospecharse de esa empresa?
-Porque si hay una batalla comercial entre dos empresas, una tiene los derechos de la Copa Libertadores y es socia de la Conmebol, la otra pretende entrar con los derechos que tiene la otra empresa en la Conmebol, pero la Conmebol la frena y sigue con los derechos de la empresa inicial. Y todos asumen que es una batalla empresarial. Bueno... una batalla implica dos bandos. ¡Si no es una persecución a Tenfield! Si se sospecha de un lado, que se sospeche del otro. Se podría preguntar por qué se defiende, por qué se hace o se estructuran las cosas también del otro lado. Si alguien dice: "Estoy orgulloso de estar en radio Monte Carlo", nadie le va a preguntar por qué está orgulloso ni van a ver nada raro en eso. Ahora, si uno dice que está orgulloso de estar en Tenfield, para decirlo claro, sos [visto como] el rey de los alcahuetes, de Paco Casal, del Tano Gutiérrez y de todos los que vienen atrás. Pero lo decís de otra empresa y sos un tipo agradecido del lugar donde trabajás.

-Pero, Juan Carlos, ¿por qué un periodista o un empleado tiene que embanderarse con una empresa, con el empleador? Sea Tenfield, Fox Sports, Canal 4, Monte Cudine o jugos Rinde Dos...
-¿Y por qué está mal? A mí no me preocupa lo que se piense... ¿Quién dice que está mal que vos agradezcas o estés orgulloso de estar en el lugar donde trabajás? Si le preguntás a la moza de este restorán, capaz que está orgullosa de trabajar acá, está conforme. Yo tengo 35 años en esto, y hace 15 que estoy en Tenfield. Si yo en todas mis notas defiendo a Tenfield y digo que estoy orgulloso, vas a pensar que soy obsecuente, y [que] en lugar de tener un rosario colgado arriba de la cama tengo la foto de Casal. Ahora, revisá mi trayectoria, a ver si en todas las notas digo que estoy orgulloso de trabajar donde lo hago. En esa nota a la que tú aludís hablo de Gol TV. ¿Y por qué? Porque cuando vino Fox Sports vi páginas enteras de cómo Fox desembarcaba acá, que había ocho o diez operadores, más camarógrafos, la asociación con el estudio en Canal 4, y me pareció bárbaro. Ahora, hace seis años que Gol TV sale para toda América Latina desde los estudios de Cuareim y Colombia y no vi ni cuatro renglones. Nadie dice que se hizo un estudio y se compró un móvil digital, que se tienen ligas como la B de Argentina, la Copa Italia, la Liga de Francia, la de Rusia, que hay dos noticieros. ¿Cómo no voy a estar orgulloso de una empresa que sale todos los días para América Latina?

-¿Ese sentido de pertenencia o gratitud lo tuviste en todas las empresas en la que estuviste?
-Siempre, soy muy agradecido de las empresas y las amistades. Soy muy agradecido de [Julio] Sánchez Padilla, nos llamamos permanentemente, trabajé con él 16 años de mi vida, con él salí por primera vez en un estudio de televisión. El que no es agradecido no es buena persona.

-Pero llama la atención que un empleado diga públicamente que está orgulloso de pertenecer a la empresa que le paga el sueldo...
-¿Sabés qué pasa? Cuando a vos [a Tenfield] te estaba pegando el país entero, con una gran manija, de que éramos los responsables de que el fútbol uruguayo entrara en un desequilibrio, que se había corrido a Bauzá, que todo lo de Tenfield era malo, si uno realmente lo sentía [el orgullo de pertenecer], hay un momento en que no te podés callar, hay que salir a decirlo... Y hay que decir que se mire para los dos lados, y que también se destaque todo lo bueno que se hace. La gente quedó perpleja porque dije en la ceremonia de los Iris -y te puedo dar pelos y señales- que es una empresa uruguaya que apuesta al fútbol uruguayo y que paga por los derechos del fútbol uruguayo, cosa que hasta que no llegó Tenfield no se hacía. Y eso generó que dijeran: "¡Guau, mirá lo que dijo! ¿Por qué lo dirá?". ¿Y por qué no decirlo? Acá se habla más cada cuatro años de los derechos del fútbol uruguayo -si los pierde o no los pierde Tenfield- que de repente de cuánto sube o baja el IPC.

"Si decimos que estamos orgullosos de estar en la empresa, se piensa que estamos agradeciendo, como si fuéramos los reyes de la incapacidad y fuera un club de amigos"


-Recientemente, Tenfield dejó de ofrecerle los goles a Canal 4 y luego condicionó volver a cedérselos a cambio de que echaran al periodista Mario Bardanca y cortaran la asociación comercial con Fox Sports; hubo amenazas a periodistas como Mariano López o Diego Muñoz cuando criticaron a Tenfield... En su momento se le cuestionó que le pagara parte del sueldo al técnico Daniel Passarella. ¿Reconocés como legítimo que Tenfield sea cuestionada por su manera de operar, por el proceder de algunos empleadores y empleados?
-Creo que todo lo que se diga de Tenfield desde que apareció Tenfield genera polémica y rispideces. Se debe haber cometido errores, debe haber habido aciertos, pero sí veo que hay una mirada muy particular sobre la empresa.

-Enumeré ejemplos puntuales...
-Sí, pero yo he visto empresas que han mandado a 30 o 40 personas a seguro de paro y no vi notas en la prensa... Y he visto otros que han perdido su trabajo por haber defendido a Tenfield, y no vi notas sobre eso. Y no quiero que nadie pierda el trabajo. Todo lo que se habla o dice sobre Tenfield tiene una gran aureola, y los que están en Tenfield tienen que apechugar, y los que no seguirán con esa tesitura.

-En una entrega de hace unas semanas en este espacio de Montevideo Portal, Rafa Cotelo -empleado de Tenfield- me dijo: "Tenfield tiene todas las partes de la maquinaria. Le vende la harina y el dulce de leche a la fábrica de alfajores, es la dueña de los kioscos y de los niños que compran los alfajores. Es obvio que sea cuestionada". ¿Tiene algo de razón?
-Si hay tantos que están en contra y tantos que tienen la solución, ¿en 15 años por qué no la aportaron? Y si el fútbol es tan maravilloso y da tanto dinero, ¿por qué no hay otros grupos empresariales, otros canales que estén [para pugnar]? ¿No hay otros que paguen más por los derechos de televisación? Esa es mi pregunta. Yo no sé si Casal tiene jugadores o no tiene jugadores porque cuando yo comento no pregunto si son representados por el Grupo Casal o por quién. Pero digo: siguiendo ese razonamiento -que es cierto que la ficha de muchos jugadores las tiene Casal-, ¿los demás no aparecen? En 15 años han pasado muchos presidentes, de un club, de otro, de otro, más cercano a Casal, menos cercano a Casal, más cerca de Tenfield o más lejos. ¿No viene nadie con más dinero para quedarse con los derechos?

-Entendés que hay una visión hemipléjica sobre el asunto, y que no se mide con la misma vara a Tenfield que a otras empresas...
-¡Ah, sí! No tengas dudas: todos miramos para un lado solo. Si Tenfield hace: "¿Por qué lo hace?". Y si no hace: "¡Qué malo lo que no hace!". Te pongo un ejemplo: en el 98 los jugadores se pagaban los vuelos para venir a jugar a la selección, vino Tenfield y se tenía chárteres, se tenía La Posta del Lago para concentrar; sin embargo recordás que Tenfield le pagaba parte del sueldo a Passarella como DT. ¡Eso es lo que queda! Entonces, cuando anoten en una columna los debes, también anoten con un tic las cosas a favor. Está bien que me recuerdes que la empresa le pagaba parte del sueldo a Passarella, pero también que se anote que desde que llegó la empresa hay una serie de comodidades que antes no existían, cuando estábamos en una debacle bárbara, muy lejos de ser cuartos en un Mundial.

"Cuando vino Fox Sports vi páginas enteras de cómo Fox desembarcaba acá, que había diez operadores, más camarógrafos... Hace seis años que Gol TV sale para toda América desde Cuareim y Colombia y no vi ni cuatro renglones"


-Precisamente: ¿hay un antes y un después en la selección uruguaya? ¿En la nominación del Maestro Tabárez quizás?
-¡Tabárez! Fue un acierto ir a buscar a un hombre al que se sacó de foco más de una vez absurdamente. Se le reprochó que en algún momento no diera notas, o se decía que era antipático o se fijaban si era amigo o no de Casal, se le señalaba que no le había ido bien durante los seis meses en el Milan. Por suerte lo pudimos aprovechar, muchos años después. Se podía haber aprovechado de cara a los mundiales del 94 o del 98, pero no se dio, y creo que cuando se le volvió a dar la oportunidad, la aprovechó. Creo que es el factor clave de la [selección] mayor, de las juveniles, del proceso.

-¿Qué le sobra y qué le falta al periodismo deportivo uruguayo?
-Le sobra honestidad, porque, en la discusión o en la polémica, todos lo hacemos desde la posición honesta de lo que pensamos. Y le falta, a veces, autocrítica: para mejorar, para crecer. Es un mal de todos.

-¿No le sobra opinión y le falta investigación?
-Ah, sí, totalmente. Coincido. Hay un exceso de opinión, y muchas veces no se analizan los motivos, las causas... Es verdad.

-¿Qué tiene que cambiar para terminar con la violencia en el fútbol? ¿O qué tiene que pasar?
-Hay que terminar con las frases hechas. Cada episodio de violencia genera casi un eco unánime de frases hechas, que nadie te va a decir que están mal: "¡Eliminemos a los violentos! ¡Saquémoslos del fútbol! ¡Que vuelva la familia!". Pero son expresiones de deseo. Deben instrumentarse medidas pero no sólo del gobierno del fútbol, primeramente deben venir del gobierno político de turno. El primer día que se separaron las hinchadas fue el 6 de enero del 87, era la final del Campeonato Uruguayo del 86. Lo vimos con naturalidad, pero después de eso vinieron 72 medidas que te hacen dejar el auto más lejos, mirar el partido cuadriculado por los tejidos, ir cuatro veces a comprar una entrada porque no podés el día del partido, todas las incomodidades para el hincha sano. Pero siguen yendo (o se reproducen) los violentos y nada cambió. Yo fui el primero en defender la postura de la quita de puntos, convencido de que ahí estaba el meollo... porque razoné como un hincha normal: "¡Che, no vamos a tirar piedras, porque si no perdemos los puntos!". Pero ellos no razonan así. Deben haber medidas del gobierno, de la Jefatura de Policía, de la Justicia, y el gobierno del fútbol acompañar todo eso.

"Al periodismo deportivo le sobra honestidad, porque, en la discusión o en la polémica, todos lo hacemos desde la posición honesta de lo que pensamos. Y le falta, a veces, autocrítica"


-¿Te sentís alguien querido y respetado en la calle?
-De verdad, no me preocupa. Creo que hay respeto a la trayectoria y el quererte o no quererte depende de lo que dijiste media hora antes en un micrófono... Después, juega mucho el lugar en el que estás, cuando todos desde el otro lado lo ven con suspicacia. En la calle me saludan mucho... El respeto de la gente lo tengo, pero no salgo a buscar el voto. En un comercial de TV tenés que vender el producto, en el periodismo vas atrás de tu convicción.

-¿Qué conservás del jovencito que vivía en Barrio Sur, allá por los inicios en Canal 4?
-Amigos de la infancia... tengo amigos de esa época, como tengo amigos del Elbio Fernández, una etapa lindísima, donde hice escuela y bachillerato. Y los recuerdos de picados de barrio, los partidos de fútbol de salón en el Conventuales, o cuando jugábamos en la explanada de INVE. ¡Y nos seguimos viendo con muchos de ellos! Yo creo que un amigo puede faltar a un cumpleaños, pero es el primero en llegar a tu velorio.

-¿Sos feliz?
-Sí, todos los días. Vivo proyectando y proyectando cosas, y es la mejor manera que entiendo de vivir. Esa intensidad con la que vivo me hace feliz.


Montevideo Portal | César Bianchi
Fotos: Juan Manuel López