Seré curioso

''No hice más plata porque no entré en ninguna joda''

Seré Curioso: Gustavo Torena

Del "problemita" que puede llegar a tener Lugano a los problemas para vender comestibles en Venezuela, el Pato Celeste se sacó el disfraz para explicar por qué "no se come ninguna", en este Seré Curioso con César Bianchi.

20.12.2016

Lectura: 24'

2016-12-20T00:00:00
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Es un personaje pintoresco y lo sabe. Lo es el Pato Celeste, huelga decir, pero también Gustavo Torena, el hombre adentro del disfraz de pato. Venía algo distanciado de las polémicas -desde la medalla de la discordia, en 2013- hasta que la semana pasada salió a trancarle fuerte al ex capitán de la selección, Diego Lugano. Le mandó decir por los medios que, si se metía con su amigo Enrique Saravia, presidente de la Mutual de Jugadores, lo iba a "partir al medio". Y los micrófonos volvieron a estar abiertos para Torena, que volvió a repetir que sí estuvo preso dos veces, que sí es amigo de Mujica y de Casal, que sí vendió miles de camisetas de fútbol y sí hace negocios con el gobierno de Nicolás Maduro desde aquella primera gestión que hizo hace ocho años y quedó retratada en una foto con el finado Chávez.

Después se codeó con todos, como la canción de Gieco: con Lula, Maduro, Evo Morales y Rafael Correa, con Maradona, Florentino Pérez, Ricky Martin y Glenn Close. Solo se lamenta no haber podido entregarle una camiseta de Uruguay a la banda Aerosmith, porque justo no estaba en el país cuando los de Steven Tyler estuvieron en Torre Ejecutiva. Antes, mucho antes de deambular por los pasillos de la casa de gobierno, tuvo una casa de repuestos y una mueblería, sacó murgas en carnaval y se metió con prestamistas que lo llevaron por el mal camino.

Estuvo en el Comcar y en el Penal de Libertad, y zafó de una tercera reclusión al ser sobreseído en una causa por hurto especialmente agravado. Por todo eso dijo que "no le cabe nada", algo así como una declaración de principios. En un restorán frente al estadio Centenario, Gustavo Torena dice que no todos los 590 jugadores de la liga local sabían que el comunicado reclamaba un paso al costado de su amigo Saravia. Y que hay que ver si realmente son 590.

De "las cagadas" que se mandó y ahora, cree, se están mandando otros, hablamos en este Seré Curioso.

Por César Bianchi
@Chechobianchi  

 

-¿A qué se dedica? ¿Cómo se gana la vida?
-Hace como tres años estoy organizando un emprendimiento turístico en Punta Colorada, cerca de Piriápolis, con dos o tres amigos, y vamos a ver si algunas cabañas las podemos inaugurar este verano. Y después, viajo muy seguido a Venezuela, donde hago ventas de lo que sea, porque ese país tiene la particularidad que tiene poca producción de lo que sea. Entonces vendo: comestibles, aceite, harina, vasos, pelotas de fútbol. Lo que menos te imaginás, le podés vender a los venezolanos.

-¿Lleva los containers con productos?
-No. Yo hago el enlace con las empresas de Uruguay, Argentina, Paraguay, España, con las commodities. Presento las propuestas en las empresas privadas de Venezuela, y también con el gobierno venezolano, que es el mayor comprador. Oferto, a veces gano, a veces pierdo, y si gano, me llevo mi comisión. Pero no es fácil: es un desgaste ir, pedir las entrevistas, conseguir que te la den... Te dicen que te vayas un 3 de enero a las 15 horas, vas, y cuando llegás, el ministro se tuvo que ir a China. La gente se piensa que es ir a Venezuela y está la plata tirada.

-Sus negocios con Venezuela se dan en 2008, tras un partido benéfico con veteranos de la Mutual en Caracas. Y pocos días después estabas hablando con Hugo Chávez y su entonces canciller Maduro... Para eso fue clave el ex presidente José Mujica.
-En 2008 se jugó ese partido y hay una foto con Mujica, Chávez y Maduro que es de cuando Mujica era presidente. Después del partido, yo viajé tres o cuatro veces, y con Mujica presidente, él viajó con toda su comitiva, su séquito político, y yo ahí no viajé con él...

-Pero había viajado antes con Mujica, mano a mano.
-Sí, dos veces, antes que fuera presidente. Una vez cuando estábamos organizando el partido benéfico. Y bueno, ahí nació una relación (con Mujica). ¿Por qué salgo yo en esa foto con todo el poder del Gobierno venezolano? Porque cuando el Pepe va a reunirse allá, en Miraflores, la Mutual tenía un debe, un agradecimiento, y yo le dije a mi amigo del alma, el Quique Saravia, que estaría bueno que, ya que iba el Pepe, le llevara un presente en nombre de la Mutual. Se escribió una nota pidiendo autorización para ir a llevarle una camiseta de la selección y una réplica de la pelota del Mundial del 50 en Maracaná, yo firmé la nota, y cuando llegó la delegación oficial, yo estaba en el hotel, me comuniqué con el jefe de prensa de Miraflores, me autorizó a ir y fui. No me metí de colado, me dieron una acreditación y fui a entregarle un obsequio al gobierno de Chávez. 

-Ahí, por intermedio de Mujica, llega a vincularse con el gobierno venezolano...
-Sí. Es que te ven al lado del Pepe, y te respetan más. Pero no es que tuve línea directa con Chávez. El Pepe nunca levantó el teléfono para pedirle a Chávez que me recibiera. Ni él ni ningún representante del Gobierno uruguayo, ni el embajador uruguayo en Venezuela. Lo que sí, ahí hubo mandatos de Chávez hacia sus ministros, entonces quizás mandató al Ministerio de Salud a que atendiera a todos los que íbamos de Uruguay a hacer negocios. Entonces, ahí me atendieron a mí, pero también a los laboratorios que iban de acá. Lo mismo con los lácteos. Ahora, si eso es aprovechar situaciones, bueno... pero como yo, hubo muchos empresarios. Yo fui a ganarme mi moneda, mi comisión.

"Te ven al lado del Pepe, y te respetan más. Pero no es que tuve línea directa con Chávez. El Pepe nunca levantó el teléfono para pedirle a Chávez que me recibiera. Ahora de España les voy a vender aceite de oliva y granos, también arroz. Yo llevo la propuesta, después que la firma vendedora cobra, yo cobro mi comisión, un 3%".

-Hay fuentes políticas que dicen que la Embajada de Uruguay en Venezuela era, hasta la llegada de este gobierno, como una oficina suya en Caracas.
-Todo lo contrario. Si fui cuatro veces en siete u ocho años es mucho, eh... Una de esas veces a tramitar el pasaporte, que se me había perdido. Y con el embajador que nombró el Pepe nunca me reuní.

-¿Qué le vende hoy a los venezolanos, y cuánto se lleva usted?
-Ahora de España les voy a vender aceite de oliva y granos, también arroz. Yo llevo la propuesta, después que se firma un contrato con la firma española, en este caso, después que la firma vendedora cobra, yo cobro mi comisión, un 3%.

-En abril de 2014 una nota de suplemento Qué Pasa de El País decía que su casa en Punta Colorada, a pocos kilómetros de Piriápolis, no desentonaría en José Ignacio y que la construyó como consecuencia de los negocios que hizo con Venezuela. ¿Tan redituable fueron esos negocios?
-Cuando la embocás, son redituables, sí. No hice la casa vendiendo camisetas. La gente se cree que voy a Venezuela y está todo bárbaro, me regalan la guita... y no es así. Justamente, ¿sabés por qué no he hecho más plata? Porque no entré en ninguna joda. Allá puede haber corrupción, pero yo no entro. Por eso yo he durado haciendo negocios en Venezuela, porque no entré en ninguna joda. Sí, me hice tremenda casa, ¿y? ¿Ando vendiendo falopa yo?

-Mujica dijo que usted es "un pobre loco que se gana la vida vendiendo camisetas", "un vivo de los que vienen de abajo". Un buscavidas, podríamos decir. Pero un buscavidas logra rebuscarse como puede para llegar a fin de mes, difícilmente se enriquezca.
-Yo no soy más que nadie ni menos que nadie. Y mientras camine y hable con respeto... ¿Sabés una cosa? Capaz que me va bien porque soy mejor que los otros, capaz que tengo más capacidad. Vos capaz que mañana tenés tu programa propio, y pasan los años y llegás a gerente del canal. Y van a decir: ¿Y éste cómo hizo? Y bueno, capaz que tenés más capacidad que tus colegas. Capaz que tengo facilidad para hacer negocios. A Venezuela van gerentes de ventas de empresas importantes, y no venden nada, y voy yo y vendo... 

-La semana pasada volvió a estar en el ojo de la tormenta, cuando en una nota con Sport 890 amenazó a Diego Lugano. "Tocás a un hermano de la vida y te parto al medio", le dijo. Tradúzcame "te parto al medio"; no parece una invitación a tomar un café...
-No fue en un sentido violento, todo lo contrario. Es como se habla en la jerga, una forma de decir, como en un partido de fútbol cuando te pegan una patada y te calentás. Y le decís: "Bo, tranquilizate que te parto al medio". Una madre rezonga a su hijo: "¡Te mato si no tomás la sopa!", ¿y acaso va a matar al botija? El propio Lugano lo dice, se lo dijo al chileno (Gonzalo) Jara.

-¿Y qué motivó su enojo?
-Yo defiendo mi posición con la verdad, no estoy en el chusmerío de si los jugadores de la selección salieron con minas... no me meto en esa. Mi enojo es porque si vos tenés un amigo y ves que lo están usando, lo están maltratando para quedarse con lo que él tiene (un cargo de presidente en la Mutual) y estás usando herramientas malas, yo digo: "No, no, pará un poquito".

-Pero su amigo (Enrique Saravia, presidente de la Mutual) es grande, se puede defender solo.
-Sí. Y se está defendiendo, ha salido a contestar. Pero me parece injusto que le peguen a un amigo. Es porque es el Pato (Celeste) el que salió. ¿Yo no puedo opinar? Yo tengo argumentos válidos para defenderlo. Me parece mal que le pidan la renuncia al Quique Saravia, que debe ser una de las personas más honestas que hay en Uruguay, un muchacho bueno, sencillo, con una casita y un autito de morondanga. Y yo pienso: ¿Cómo es esto? ¿Vos tenés millones y decís que Saravia no hace las cosas bien?

"Mi enojo es porque si vos tenés un amigo y ves que lo están usando, lo están maltratando para quedarse con lo que él tiene (un cargo de presidente en la Mutual) y estás usando herramientas malas, yo digo: 'No, no, pará un poquito'".


-¿Por qué dice que Lugano no tiene la cola limpia?
-Porque para hacer algunas apreciaciones tenés que andar bien derecho en la vida. ¿Vos querés que yo te diga lo que yo sé? No... Esas cosas las tengo que arreglar primero con él. Él ya sabe, si quiere hablar conmigo sabe cómo comunicarse conmigo, y si no me llama, todo bien. Y si le parece que lo que yo dije está mal, sabrá cómo moverse. Irá a los estrados judiciales, lo dirimiremos en la Justicia.

-¿Por qué personaliza todo en Lugano, que ya no está más en la selección, y no en el plantel actual? Porque Diego Godín y hace unos días Luis Suárez han sido claros y muy duros, en el mismo sentido. "No seremos más cómplices pasivos de esta payasada", dijo Suárez hace unos días a Ovación.
-Porque Lugano es el que está atrás de todo esto, es la cabeza de todo esto. No se sacó el balde, no le cayó la ficha de que ya no juega más al fútbol.

-Jugar, juega; ya no es más convocado para la selección.
-Ya ni en el San Pablo juega. Pero, aparte, él se comió el cuento de que iba a ser capitán hasta el 2050... y ya está, tiene que dejar el lugar a otros. Y Suárez... ¿cuál es la payasada? Si él cobró los derechos de imagen siempre.

-Cuatro mil dólares por partido, a dividirse entre todos los jugadores del plantel... Lo que se dice es que es muy poca plata por los derechos de imagen.
-Si es poca plata o mucho, yo te la llevo, no tengo problema. Yo quiero ver quién consigue ese monto de dinero por un derecho de imagen. ¿Quién lo cobra? ¿Cómo lo cobran? ¿Qué derecho tiene el jugador a cobrar por derecho de imagen? Eso es lo que nadie explica acá. En 1987 los jugadores de la selección cedieron los derechos de imagen a la Mutual en una asamblea, y sistemáticamente todos los años levantaban la mano y lo cedían. Me parece que el derecho de imagen es de los clubes y de la AUF.

-No. Es personal, y está consagrado en la ley 9.739 del año 1937. Es más: no puede cederse en una asamblea por mayoría de agremiados. Se debe consultar uno por uno (incluyendo a los que no fueron a la asamblea en cuestión) y cada uno, por escrito, debe cederlos, si está de acuerdo.
-Sí, sí, son los derechos personalísimos, de cada uno. Pero la Mutual no cometió ningún error, porque cuando vos ingresás a un club o una federación, es otro cantar. 'Ta todo bien lo que vos me decís, yo no estoy acá para decir quién tiene razón en eso o si le corresponden 10 millones o 50. Ojalá que cada jugador sea millonario gracias a los derechos de imagen, yo lo que digo es que no es la forma. Si vos hacés mal las cosas para perjudicarme y quedarte con poder, y querés joder a un amigo, no te la llevo. Si yo tengo un problema contigo, no llamo a un intermediario para mandarte mensajes a vos. Te llamo a vos.

-¿Qué "problemita" puede tener Lugano si se mete con Saravia?
-Insistís. Vos querés que yo te diga la sellada... Cuando venga Lugano, a lo mejor puedo hablar con él. Alguien le dirá. Yo hablaré con él, y después te llamo y te cuento. Primero tengo que hablar con él. Yo no le debo nada a nadie de estos jugadores y creo que ellos me mandaron a hacer algún mandado...

-¿Qué mandado le mandaron a hacer?
-Jaja... Fui a comprarles Coca-Cola porque un día no tenían nada para tomar. (Se sonríe, pícaro).

"Fue tipo: 'Muchachos, firmen acá que vamos a pelear por nuestros derechos de imagen', y firmaron. Pero muchos no sabían que se estaba pidiendo la renuncia de Saravia. Para querer abrir otro gremio, primero hay que tener autoridad moral. Se levanta de la tumba Obdulio Varela y los agarra a patadas en el culo a éstos..."


-¿No les cree a los jugadores de la selección?
-Yo les creo... Ahora, el concepto de ellos de ser solidarios, eso no lo comparto por cómo están actuando. Con esto de los derechos de imagen, hace 30 años que los jugadores que estaban en la selección lo cedieron a la Mutual. Y éstos, hace cinco que los cobran. Los otros: Paolo Montero, el "Chengue", el "Canario" (Pablo) García, etcétera, no los cobraban, lo cedían a la Mutual; éstos los cobran. No es la misma solidaridad que pregona la Mutual. Salió un comunicado de la Mutual con todo lo que hacen con el dinero que ingresa por los derechos de imagen, hace infinidad de cosas. Este gremio lo fundaron las glorias nuestras y quieren hacer caer a un presidente que no ha cometido ningún error.

-¿Por qué estaría mal que naciera otra gremial de futbolistas? ¿Qué tiene de malo?
-¿A vos te parece que tiene que haber otro gremio? ¿Para beneficiar qué intereses? Me parece que no es lo correcto, porque si vos decís: el gremio está haciendo las cosas mal, ok, te la llevo.

-Bueno, por lo pronto, casi 600 futbolistas del medio local hicieron sentir su voz y emitieron un comunicado pidiendo que esta directiva de la Mutual dé un paso al costado. No se sienten representados por la directiva de Saravia, ven que está más afín a Tenfield que a los propios agremiados...
-Hay que ver a cuántos de los 590 les explicaron la justa y concreta. Fue tipo:  "Muchachos, firmen acá que vamos a pelear por nuestros derechos de imagen", y firmaron. Pero muchos no sabían que se estaba pidiendo la renuncia de Saravia, porque algunos después llamaron a los dirigentes de la Mutual para decir que no sabían que se estaba pidiendo su renuncia. Y hay que ver si realmente son 590 las firmas y de verdad firmaron todos. Para querer abrir otro gremio, primero hay que tener autoridad moral. Se levanta de la tumba Obdulio Varela y los agarra a patadas en el culo a éstos...

-¿Seguro? ¿No le parece que les daría la razón a estos jugadores de la selección y a estos 600 del fútbol local que los apoyan?
-Algo de razón, sí, en el interés de que se generen mayores ingresos. Pero no estaría de acuerdo en la forma. Es totalmente equivocada.

-Si vamos a las formas, no son buenas formas decirle a un futbolista: "Si te metés con Fulano, te parto al medio"...
-Y dale con eso... ¿Sabés cuál es el problema? Decir que esto lo hacen por solidaridad, pero si la guita te la llevás vos solo, entonces no sos solidario. Yo ese cuento no me lo como.

-Ellos dijeron claramente que no quieren para ellos el dinero por los derechos de imagen: lo quieren para dársela a las inferiores, a clubes del interior, a dónde más se necesite en el fútbol.
-¿Estás seguro? ¿Publicaron algo con todo detallado a dónde va a ir parar ese dinero? No, fue solo de palabra. Yo les creo si veo todo discriminado por escrito. Yo te puedo decir a vos que mañana hago un negocio, voy a ganar 10 millones de dólares y te voy a dar cinco. Vos quedás chocho, pero si yo no te doy el cheque, son solo palabras.

-¿Tiene feeling con los jugadores del plantel actual de la selección?
-Con algunos sí. Capaz que, a partir de ahora, de mis declaraciones contra Lugano, cambian su postura conmigo. ¿Sabrán todos los jugadores cómo es la cosa? ¿Sabrán por lo que está pasando la Mutual? ¿Sabrán todos cómo fue el negocio de la camiseta, aquello de Nike y Puma? Yo no creo que todos los jugadores de la selección conozcan bien el negocio. Porque esto es un negocio. Hace un año se abrió una empresa española, que presentó la oferta de Nike, con la condición de que había que darle el 10% de comisión. Eso lo negociaron ellos, los jugadores. No entiendo. Por un lado, el discurso de "no queremos más intermediarios en el fútbol", y por otro lado: a estos jugadores, ¿quién los vende? ¿No los vende un intermediario? Y esta empresa que trajeron ellos, ¿qué es? ¿No es una intermediaria? Se querían quedar con el 10%. Ahora, decime, Puma igualó la oferta de Nike, pero sin cobrar una comisión aparte. ¿Y tampoco les sirve? Es porque vos te la llevabas de ahí, papá. Dos más dos es cuatro. ¿Dónde está la solidaridad?

"Acá es una papa pegarle a Tenfield, porque hablás mal de la empresa y todo el mundo te aplaude, pero los tres millones de personas quieren hablar con Casal. Si yo ahora paro a la moza de este restorán donde estamos hablando y la invito a conocer a Casal, sale corriendo para la casa de Paco".


-¿Cuál es su vínculo hoy con el ex presidente Mujica?
-El normal, el que tuve siempre. ¡Se dijo que era empleado de Presidencia y tenía una oficina en el piso 11 (de Torre Ejecutiva)! Yo iba seguido, sí, a veces iba a hablar con el presidente, y a veces a visitar otros amigos, ¡trabajan mil personas ahí! Conozco gente que labura ahí. Yo no iba ahí a hacer ningún negocio, no estuve en ningún organismo público llevando ninguna propuesta comercial.

-¿Dejó de ir a Presidencia desde que asumió Vázquez?
-Claro. Cuando entra un presidente, trae a sus asesores y gente de confianza, y éstos llevan a otros de confianza. Ya no frecuento la Torre Ejecutiva porque, aparte, la gente amiga que conocía, ya no está. A Vázquez lo debo haber visto cuatro o cinco veces, lo saludé y nada más. 

-¿Cómo es su vínculo con Paco Casal? ¿Es su amigo?
-Tengo diálogo y tengo trato con él, lo estimo mucho porque sé quién es Paco Casal. Pero tiene una chorrera de amigos mucho más cercanos que yo, te hablo de Humberto Schiavone, el "Tano" Gutiérrez... han vivido juntos buenas y malas. Yo no trabajo para Tenfield, no figuro en planilla, nada.

-No precisa estar en planilla para trabajar para una empresa...
-Cierto, pero es que si trabajara para Tenfield no lo escondería. Acá es una papa pegarle a Tenfield, porque hablás mal de la empresa y todo el mundo te aplaude, pero los tres millones de personas quieren hablar con Casal.

-¿Para qué la gente querría hablar con Casal?
-Si yo ahora paro a la moza de este restorán donde estamos hablando y la invito a conocer a Casal, sale corriendo para la casa de Paco. Hay mucha hipocresía. Ha ayudado a innumerables personas, principalmente a la gente del fútbol, a ex jugadores de todas las épocas, a (Pedro) Rocha, a (Alberto) Spencer, a los campeones del '50... En lo comercial, él hace sus negocios. ¡Esto es por plata!

-Usted una vez dijo: "Desde que está Casal los políticos de todos los partidos pasan por Divina Comedia con la gorra. Todos, ¿eh?". ¿Qué quiso decir?
-Cuando llegan las campañas políticas, los partidos políticos se financian con el aporte de las empresas. Y bueno... y de todos los partidos fueron a golpearle la puerta.

-Hablando de Mujica y Casal: en 2010 fue clave para la reunión de Mujica, Casal y el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez en Madrid.
-Participó el rey (de España, Juan Carlos) también. Yo lo conocía a Pepe ya, había hecho la campaña con él. Florentino Pérez lo quiere como un hijo a Paco, lo digo porque lo ví. Mujica estaba buscando inversores por el mundo, para que invirtieran en Uruguay. Yo hablé con Pepe, y con Mujica fueron (el hoy vicepresidente Raúl) Sendic, (el entonces ministro de Industrias, Roberto) Kreimerman, (el presidente de UTE, Gonzalo) Casaravilla y (el ex director de Energía, Ramón) Méndez, está la foto en el Santiago Bernabeu. ¿A qué fueron? A hacer una exposición sobre qué es Uruguay, Florentino mandó su gerente comercial e hicieron negocios. Ponele que yo hubiera organizado esa reunión. ¿Y? ¿Qué es lo grave? No era un negocio de drogas... La gente subestima mucho... Como la prensa dice "El Pato Celeste tal cosa", creen que yo voy vestido de Pato Celeste caminando por la calle y así entro a Torre Ejecutiva. Eso es una mascota, pero adentro hay una persona.

"Capaz que Torena no cae simpático como el Pato Celeste, pero yo no estoy para que me quiera todo el mundo. No voy a estar pendiente de lo que digan las redes sociales de mí. Nadie tiene autoridad moral para juzgarme. Ya me juzgó un juez, un fiscal, y ya pagué".


-Tuvo la lista 906 (Espacio Celeste) dentro del Espacio 609, que unía gente del fútbol y el carnaval, con Enrique Saravia y José "Gato" Morgade entre ellos. ¿Cuántos votos consiguieron?
-Una cantidad... entre 8.000 y 11.000. Sé que el Quique (Saravia) entró como suplente de diputado y ha entrado a sala varias veces ya. Vi unas críticas en Twitter del diputado (del Partido Independiente, Daniel) Radío... y tiene menos votos que Pinchinatti. Los votos que logró en el Partido Independiente no los tiene por él, Saravia sí. 

-Fue criticado en 2013 cuando luego de que la selección Sub 20 resultara vicecempeona del mundo, recibió una medalla. La discordia nació cuando se dijo que esa medalla la había pagado el gobierno de entonces. Usted mismo dijo -el día que saltó la polémica- que se la habían dado los jugadores, pero en otra nota dijo que se la dio "la gente de Presidencia".
-Me la obsequiaron los jugadores de la selección por intermedio de Presidencia (de Mujica). Quien mandó a hacer la medalla fue Presidencia. Cuando al gerente deportivo le piden una lista para las medallas, los jugadores dijeron: "che, al Pato también". Cuando yo llego al recibimiento en el estadio, alguien de Presidencia me dijo: "Pato, mirá que vos también tenés medalla". Yo le dije que no me la diera ahí, que después me la daba. Dos o tres días después le saqué la foto a la medalla y la subí a Facebook ¡y se armó un escándalo! La medalla vale 3.000 pesos y la encargaron los jugadores... no sé quién la pagó, si fue Presidencia o quién. Pero vi legisladores preocupados por si le dieron una medalla al Pato Celeste. ¿No tenían otra cosa más importante de qué preocuparse?

-Hace unos años dijo que no tenía la culpa de que a la gente le cayera bien su personaje del Pato Celeste. ¿Sigue pensando que le resulta simpático a la gente?
-Sí. Yo me disfrazo ahora de Pato Celeste y salgo a la vereda y vas a ver que la gente empieza a tocar bocina y me piden fotos. Entro al estadio disfrazado y me aplauden 60.0000 personas.

-¿Y Torena cae igual de simpático?
-Y bueno... capaz que no, pero yo no estoy para que me quiera todo el mundo. Quizás coseche algún amigo más, pero con los que tengo me alcanza. Y si no le gusto a Juan, Pedro, María o José, y bueno... ¿qué querés que le haga? No voy a estar pendiente de lo que digan las redes sociales de mí. Nadie tiene autoridad moral para juzgarme. Ya me juzgó un juez, un fiscal, y ya pagué.

-Ha dicho que entre 1992 y el 98 hizo "todas las cagadas". ¿Cuáles fueron?
-Problemas con cheques sin fondo, temas económicos, líos con prestamistas. Me metí en una calesita y no la paraba nadie.

-Fue preso dos veces, estuvo en el Comcar y el Penal de Libertad. ¿Sólo por cheques sin fondo? Una nota de El País en 2013 decía que tiene antecedentes penales por "diferentes delitos".
-Quizás lo digan porque fui procesado por una coautoría de hurto especialmente agravado, pero fui sobreseído. No tuve nada que ver. Vinieron unos muchachos, me pidieron el local para guardar unas cosas y eran robadas. Y yo no sabía. Andá a hacerle creer al juez que no sabía que esas cosas eran robadas... pero no sabía y al final fui sobreseído. Yo no robé nada ni fui coautor de nada.

-¿Aprendió algo en la cárcel?
-Mucho. A respetar, a tener bases de comportamiento de vida, tener claro qué es ser solidario, quién te quiere y quién no, ves quién te va a visitar y quién no. Ves situaciones jodidas en la cárcel, violencia, cosas injustas, de todo eso aprendés.

-¿Cuándo vuelve el Pato Celeste? ¿O colgó el disfraz? 
-El Pato Celeste se va a morir conmigo, eso es lo que no entienden algunos jugadores de fútbol. Yo a estos jugadores no les pido una entrada, no les pido nada. Me compro la entrada y voy a la tribuna. A veces me tengo que colar para entrar a una cancha... ya me he colado, he sido detenido. A mí me cambió la vida el Pato Celeste. He llegado a lugares del mundo donde nunca hubiera podido ir: fui a China, fui a Australia seis veces, a Nueva Zelanda, a Corea, Japón, Tailandia. Recorrí el mundo disfrazado de pato. Y, ¿qué hice de malo? Somos un país de celosos, envidiosos, resentidos. La gente no acepta que uno se puede superar.

-¿Es feliz?
-Sí, soy. Soy un agradecido de la vida. Si naciera de nuevo, haría todo casi igual, capaz que no cometería algunos errores, pero no me la cambies mucho. De la manera que he vivido y he sufrido, he tenido golpes, con una niñez muy jodida entre ocho hermanos, no teníamos agua ni luz y mi viejo, chapista, que siempre paró la olla. He recorrido el mundo, tengo familia y un puñado de amigos. Con eso me alcanza y me sobra.

Montevideo Portal | César Bianchi
Fotos: Juan Manuel López