Seré curioso

Cebolla con sal

Seré Curioso: Cristian Rodríguez

Cristian "Cebolla" Rodríguez habló sobre Peñarol, la selección, el Atlético de Madrid, su etapa de "rebeldía", las barrabravas, los vicios y su gran pasión: los caballos, en una nueva entrega de Seré Curioso.

12.05.2015

Lectura: 15'

2015-05-12T06:39:00
Compartir en

Hace unos días, Cristian "Cebolla" Rodríguez le propuso a los dirigentes del Gremio de Porto Alegre rescindir su contrato y no cobrar el mes que le quedaba en el club gaúcho. Una nueva lesión lo volvía a marginar de las canchas y le impedía devolver con trabajo tanta hospitalidad a la institución que le abrió sus puertas por dos meses y poco.

"Me volví a lesionar. Estoy con una sal... No estoy ligando nada", me confesó con rabia por el chat de Facebook, intentando exorcizar una nueva frustración en poco tiempo. A Gremio llegó con la aureola de estrella y no llegó a disputar dos partidos.

El "Cebolla" pidió disculpas a la afición por redes sociales, y enfiló para sus pagos: Juan Lacaze, o como a él le gusta decir: "el campo". Ahora pretende recuperase en diez días y quedar a la orden del maestro Tabárez de cara a la Copa América, que comenzará dentro de un mes.

Hace tres semanas, y cuando todavía se recuperaba de su lesión muscular anterior, Cristian me recibió en su apartamento del cotizado barrio Tres Figueiras de Porto Alegre. Estaba contento -me dijo- porque al estar en Rio Grande do Sul veía con frecuencia gente tomando mate (chimarrão), cosa nada común en Europa. También por tener a la familia cerca y porque Inter y Gremio vivían una rivalidad similar a la de nuestros cuadros grandes. Con un termo tatuado de pegotines aurinegros, compartimos unos mates y una charla para hablar de Peñarol, la selección, el Atlético de Madrid (a donde debe volver tras la Copa América), su etapa de "rebeldía", la interna de las barrabravas, su amistad con Lucas Sugo, las obras de caridad, los vicios y su gran pasión: los caballos.

César Bianchi, en Porto Alegre
@Chechobianchi


-¿Te quedaste con un sabor amargo porque no funcionó lo de Parma?
-Sí. Más que nada porque opté salir del Atlético de Madrid por mi cuenta, donde estaba cómodo y me llevaba bien con todos, pero no jugaba...

-Se dio algo no muy común en el Aleti: eras suplente pero eras uno de los más queridos por la hinchada.
-Es verdad, les gustaba mi forma de jugar. Jugaba pocos minutos por partido, pero cuando me tocó entrar siempre rendí bien. Incluso, (Diego) Simeone, el entrenador, siempre me ponía como ejemplo. Eso es algo bueno. Pero yo quería jugar. Entonces opté por salir para tener minutos de cara a la Copa América, y me pareció que el Parma era una buena opción. Lamentablemente estuve dos meses pasándolo mal, todos los días era un problema diferente. Yo no cobré nada, ni un mes de salario, y tuve que hacer la mudanza, contrato nuevo de teléfono, conseguir casa, pagarla, etcétera... y cuando tuve la posibilidad de salir (el Parma estaba en quiebra), yo decidí salir para poder jugar. Algunos jugadores del Parma me decían: "Yo en tu lugar ni lo dudo: me voy". Y me fui.


"Yo no cobré nada, y tuve que hacer la mudanza, conseguir casa, pagarla, etcétera... Algunos jugadores del Parma me decían: 'Yo en tu lugar ni lo dudo: me voy'. Y me fui"

-¿Por qué no te pudiste ganar un lugar entre los titulares del Aleti?
-Es que siempre jugaban los mismos 11. Y es difícil hacer cambios cuando a un equipo le va bien. El Atlético fue de menos a más, empezó a ganar títulos y siempre jugaban los mismos, con uno o dos cambios. Ahí decidí intentar salir, porque por más que uno entrene y ponga voluntad... Él me ponía como ejemplo porque yo me mataba entrenando y nunca ponía mala cara.

-¿Tenés representante o te manejás vos?
-No tengo, me muevo por mi cuenta. Obviamente que si viene un representante con una oferta, algo profesional, lo puedo aceptar.

-Te lo preguntaba por lo de Parma: ¿te faltó información antes de aceptar? ¿Te asesoraron mal?
-Me mintieron. Fui con Pronzetti, uno de los representantes más conocidos en Italia, y él me dijo que me iba a ir muy bien en Parma, que iban a entrar 100 millones (de euros). En mi caso eran solo algunos meses, pero a algunos hacía siete meses que no les pagaban, y lo mismo para masajista, kinesiólogo y demás.

-Tu elección de ir a Gremio, y por ende a Brasil, ¿fue para estar más cerca del regreso a Uruguay y jugar en Peñarol?
-No, no... Esto no lo hice por estar más cerca de Peñarol. Para eso voy directo a Peñarol y ta.

-En algún momento, cuando no cobrabas en Parma, dijiste: "para jugar gratis, prefiero jugar en Peñarol".
-Claro. Llamé a (Jorge) Barrera y le dije: "en lo legal, ¿qué posibilidades hay de ir estos meses a Peñarol?". Porque ahí iba a estar cerca del campo, de mi familia, de Juan Lacaze. Pero lo de Peñarol lo vengo manejando hace tiempo: mi idea es volver a los 31, dentro de dos años. Por más que uno sea fanático y quiera mucho al club, la carrera del jugador de fútbol es corta. Mucha gente no sabe separar el fanatismo del trabajo, por más que hace años que estoy afuera, al querer estar en buenas competiciones, tengo que seguir afuera. Pero en vez de volver a Peñarol a los 35 o 36 años, ya liquidado, mi opción es volver a los 31. Hoy con 31 hay muchos... Zalayeta, por poner un ejemplo, anda volando.

-Pero tiene casi 37...
-Bueno, pero a la edad que tiene anda volando. Así que si voy a los 31 creo que voy a tener mucho para darle al club.

"Mi idea es volver (a Peñarol) a los 31, dentro de dos años. Por más que uno sea fanático y quiera mucho al club, la carrera del jugador es corta. Mucha gente no sabe separar el fanatismo del trabajo"

-Con la selección, ¿el Mundial de Brasil 2014 fue una revancha por tu ausencia en Sudáfrica 2010?
-Sí, fue una revancha esperada porque viví momentos jodidos, cuando al ser jugador de selección, estaba siempre... así que seguramente hubiera ido (al Mundial). Quedé fuera por un instante de calentura, donde uno no piensa y bueno, lo pagué caro (NdeR: se refiere al golpe que le propinó a Gabriel Heinze, al final del partido que Argentina le ganó 1-0 a Uruguay en el Centenario, por la última fecha de las Eliminatorias para Brasil 2014).

-¿Tuviste alguna charla mano a mano con el maestro Tabárez sobre ese episodio con Heinze?
-No, mano a mano no, pero a nivel grupal él dijo que "cuando se juega en la selección hay que tener conducta" y después no se habló nada más. Pero sabemos que para él la disciplina del jugador es muy importante.

-¿Cómo te sentís en la selección?
-Me siento muy cómodo, muy bien. Lugano, Forlán, el "Ruso" Pérez y yo somos los que estamos desde el principio de este proceso. En realidad, vendría a ser del proceso anterior.

-A propósito de Forlán, ¿cómo tomaste el anuncio de su retiro de la selección?
-Me sorprendió, pero Diego hizo mucho en la selección, ha dejado todo por la selección y nos ha dejado bien parados en el mundo. De los profesionales que conozco en el fútbol es el más correcto.

-¿Otros deberían seguir ese ejemplo y saber cuándo dar un paso al costado para dar paso a nuevas generaciones? Pienso en el caso de Diego Lugano.
-No voy a decir quién tiene que retirarse... pero ponele, yo conozco a Josema (Giménez), es un excelente jugador, tiene bien merecido estar en la selección, pero no nos olvidemos que Diego (Lugano) iba a ser titular en el Mundial y se lesionó. Si no se lesionaba, capaz que Josema no jugaba en todo el Mundial. Pero Diego se lesionó y Josema tuvo su oportunidad, y está demostrando que debe estar en la selección. Fijate que él juega en el Atlético de Madrid pero es suplente, juega en la posición de Miranda, que es jugador de selección brasileña. Está el caso de (Sebastián) Coates, que le dieron la posibilidad de jugar la Copa América (de 2011) y fue elegido revelación juvenil.

"Diego (Forlán) hizo mucho en la selección, ha dejado todo por la selección y nos ha dejado bien parados en el mundo. De los profesionales que conozco en el fútbol es el más correcto"

-Te saco de la pelota: ¿los caballos son tu otra pasión?
-Los caballos SON mi pasión. El fútbol me gusta, pero no soy fanático de sentarme a ver fútbol... prefiero hablar de caballos. Lo mío es la tradición, la campereada, la parcería, prueba de riendas, jineteadas.

-¿No te interesan los caballos de carrera?
-No, eso es para apostar. A mí me gusta la tradición, los antiguos gauchos... un fin de semana hacer un asado con cuero, una yerra, una prueba de riendas.

-¿Sabrías entrenar un caballo?
-Sé andar a caballo, conozco, no soy profesional... pero sé cómo se alimenta un caballo, sé ensillarlo, pero no ando tanto como los gauchos con ellos en el día a día. Me encantaría, pero como juego al fútbol, solo puedo dedicarles tiempo en mis vacaciones. Mi familia se enoja un poco porque paso 19 días y medio de 20 en el campo...

-¿Qué es El Chichongo?
-El Chichongo se hizo a raíz de un perro que yo tenía en la infancia, era un perro muy conocido en el pueblo. Entraba de mascota a la cancha al baby fútbol y me acompañaba a la escuela. Cuando se murió, al establecimiento que tengo en el campo lo bauticé El Chichongo. Era un perro raza perro... Es un establecimiento de 32 hectáreas, en Juan Lacaze.

-Hacés obras de caridad en tu pueblo todos los años...
-Hace siete años hago festivales para instituciones de Juan Lacaze, y se llaman La Fiesta del Gaucho en la Ciudad. Ya que me gustan los caballos y hago la fiesta a beneficio la gente acompaña, y hago pruebas de riendas y jineteadas y se termina con espectáculos musicales. Mi familia hace un sorteo entre cuatro o cinco instituciones y para ahí va el dinero recaudado. Alguien se encarga de la venta de la bebida, otros de la comida, otros de la ropería... El dinero va para instituciones como el Cadis, el Centro para el Discapacitado, la Granjita Sabalera, El Tornado, que es un centro de equinoterapia, entre otros. Se junta para un merendero también... He llevado jugadores de la selección: el "Chori" Castro, el "Tata" González, Godín, Nico Lodeiro, Lugano.

-Para tu último festival, el del verano pasado, llevaste a Lucas Sugo. ¿Se hicieron amigos?
-A mí ya me gustaba él desde que estaba en Sonido Profesional. Ya ahí lo llevé a un festejo que hicimos una vez en casa. En casa somos muy de la cumbia, de la pachanga. Hice varios espectáculos y lo llevé, también ha estado en la concentración con nosotros. Lucas es un tipo muy sencillo. Un día fue para mi casa a comer asado con cuero a las tres de la mañana. Ahora me mandó un mensaje y, si tengo libre el fin de semana que viene, me voy a visitarlo a Rivera.

-¿Quedó algún resquemor de la época en que fuiste considerado "en rebeldía" junto a Carlos Bueno y Joe Bizera en Peñarol?
-Creo que sí...


Foto: Facebook Cebolla Rodríguez

"Sé cómo se alimenta un caballo, sé ensillarlo, pero no ando tanto como los gauchos con ellos el día a día. Me encantaría, pero como juego al fútbol, sólo les dedico tiempo en mis vacaciones"

-¿Con quién?
-Con parte de la hinchada, y más la gente nueva, que no entiende. Yo estoy muchas veces del lado del hincha, porque me hice en Peñarol, conozco a la gente nueva y a la vieja y sé cómo se maneja. Pero me siento dolorido a veces porque gente que no me conoce dice: "Ya hiciste plata en el fútbol, ¿por qué no venís a Peñarol si sos tan hincha?". Pero lamentablemente en el fútbol, si vos mañana andás mal, te pegan una patada en el traste y te olvidan. Esto es así.

-Pero te hablo del episodio en que fuiste declarado "rebelde" por Peñarol...
-Pero una cosa lleva a la otra. "Ya que te fuiste gratis una vez", piensa la gente, "ahora vení gratis". De mi parte, y lo mismo Carlitos y Bizera, queríamos arreglar con Peñarol. Yo no tenía uno de los mejores sueldos pero era uno de los jugadores más caros en la venta. Pedían 10 millones (de dólares) y el acuerdo que pretendíamos era: ya que pedían tanto por mí, el sueldo tenía que estar acorde. Y ahí empezaron la pulseada y quedamos en el medio. Yo tenía 18 años. Yo quería que se arreglara todo e irme bien. Fui declarado en rebeldía, me sacaron de la selección, no cobré salarios y estuve un tiempo sin jugar en el Paris Saint Germain hasta que estuvo el resultado del juicio. Por suerte se ganó el juicio, y después de ese episodio se respeta más al jugador.

-¿No estás arrepentido de haber seguido los consejos de tu contratista?
-No, no estoy arrepentido. Hoy Bizera está en Peñarol nuevamente, pero esa espinita queda y cada tanto alguien te lo echa en cara, sobre todo la gente que no entiende de fútbol.

-La hinchada te ve con otros ojos a vos. Tanto Bueno como Bizera han dicho que jugarían en Nacional.
-Yo no. Siempre he dicho que nunca jugaría en Nacional, soy muy hincha de Peñarol y en mi casa también. Yo me crié en la pensión de Peñarol...

-Alguna vez te cuestionó el periodismo deportivo porque estabas lesionado y te fuiste a saltar a la barra Ámsterdam...
-Ah sí... para mí era re normal. Cuando yo no jugaba en Primera, iba siempre a la barra. Pero esa vez se enteraron y me criticaron. Mirá que en la Copa Libertadores de 2011, que Peñarol jugó la final con Santos, yo fui a Buenos Aires a alentar en la barra contra Vélez allá. Y fui a muchos partidos a la barra. Yo los conozco a todos. Pero no salía en la prensa, porque yo iba encapuchado. Prefiero ir ahí porque me siento un hincha más.

-¿Hoy las barras son más violentas que antes?
-Creo que hoy hay más seguridad. Y está más tranquila la cosa. Siempre hay violencia, pero no sólo en las barras, sino en la sociedad.

-El "Pepe" Larriera me dijo una vez que en su época los problemas se arreglaban a las piñas, y ahora los hinchas van armados.
-Yo creo que las armas siempre estuvieron. Pero hoy tenés más posibilidades de conseguir un arma. Es difícil mantener el liderazgo en la barra porque se la disputan pequeñas barras de distintos barrios y cada una tiene su líder.

"'Ya que te fuiste gratis una vez', piensa la gente, 'ahora vení gratis'. Yo quería que se arreglara todo e irme bien. Por suerte se ganó el juicio, y después se respetó más al jugador"

-¿Seguiste de cerca lo que dijo Jorge Da Silveira y la dificultad en el pase de Jonathan Rodríguez al Benfica a propósito de sus comentarios?
-Sí, claro. Es muy feo que por un comentario de un periodista se haya complicado el pase, por el futuro del Jona. Capaz que después que hubiese firmado, ahí sí, que lo mate, si quiere... Lamentablemente el jugador de fútbol siempre tiene que lidiar con estas cosas, porque los periodistas a veces son crueles. Te dejan allá arriba y al otro día te tiran tierra. Yo lo entiendo y no queda más que no escuchar la radio, no ver tele y no ver el informativo al otro día de un partido. Yo trato de evitarlo. Hoy parece que cualquier periodista supiera más de fútbol que los jugadores.

-A propósito de salir o no de noche, y todo lo que trae la noche, ¿en algún momento de tu carrera tuviste algún problema con el alcohol o con drogas?
-No, no... ni fumé un cigarro. La primera vez que tomé bebida alcohólica fue a los 21 años cuando mis padres se estaban divorciando. No soy fanático del alcohol, solo me gusta el vino, pero no tomo seguido. Tomo un poco de vino cuando hay una comida, ponele. Pero nunca me llamaron la atención las drogas. He visto mucha gente que se perdió por la droga, gente de familia bien que ha tenido problemas con las drogas.

-¿Qué extrañás de Uruguay?
-El pueblo, mi familia... Cuando vuelva, me voy a vivir al campo, a Juan Lacaze. Extraño la rutina de allá. Ojo, eso lo digo ahora porque hace muchos años que me fui. Capaz que estoy un año allá afuera en el campo, me aburro y me quiero ir para la capital, pero no creo. Hoy extraño el campo y los amigos. Fijate que no tengo casa en Montevideo ni en Punta del Este... Mirá, no conozco Punta del Este, fui una sola vez con la excursión de la escuela. Después nunca más.

-¿Qué tatuajes tenés?
-Tengo como 15 tatuajes. El primero fue en las costillas, con las iniciales de papá, mamá, Karen y Adriana, mi familia.

-¿Y esa fecha que tenés tatuada? Dice 26-12-2003...
-Es cuando me arreglé con mi novia, mi actual esposa. En el medio tomamos unas "vacaciones" de cinco años y volvimos. Tengo el escudo de Peñarol en la pantorrilla, tengo un escudo de Uruguay, y las culturas representadas: el caballo, el mate, la inscripción de Juan Lacaze y la bandera de Peñarol también.

-¿Por qué Cebolla?
-Por mi padre, a él le decían "Cebolla". No sé por qué, quizás porque trabajaba en una verdulería, o por lo cabezón que es... Yo era el hijo del "Cebolla". Ahora él es el padre del "Cebolla".

-¿Sos feliz?
-Sí, muy feliz.

Montevideo Portal | César Bianchi