El pasado fin de semana, un efectivo de policía disparó y mató a un perro en la ciudad de Paso de los Toros (Tacuarembó). El hecho causó gran conmoción entre los presentes y la Jefatura de Policía local decidió abrir una investigación interna para saber si el funcionario actuó en defensa propia o no. 

La Policía maneja “versiones contradictorias” sobre el hecho, dado que el efectivo aseguró que el animal le ladraba y amenazaba con atacar. Sin embargo, los presentes señalaron que esto no es así y que el animal nunca buscó morder al policía. 

En las últimas horas, la investigación preliminar del hecho arrojó que el animal pertenecía a una persona en situación de calle. De acuerdo con el testimonio del efectivo, este hombre además posee otros dos perros y al momento del disparo se encontraba ebrio. 

El funcionario relató a sus superiores que llegó y estaban los tres animales ladrando. Cuando se acercó a ellos, el perro más grande lo atacó y él atinó a sacar el arma para luego darle un balazo.  

Más allá de las sanciones que pueda ejecutar la Policía, el Instituto Nacional de Bienestar Animal está a la espera para hacer posibles denuncias en caso de que se confirme de que el efectivo actuó por fuera de la norma.