Uno de los funcionarios de la Guardia Republicana que participó en la denuncia contra el director de la Republicana se quitó la vida, según consigna Subrayado.
El efectivo se llamaba Leonardo Santos y tenía un hijo. La denuncia había sido presentada ante la Justicia en contra de Robert Yroa, director nacional de la Guardia Republicana, y Fabián Severo, subdirector, por abuso de funciones y persecución contra el personal.
Los policías denunciantes participaron de una manifestación frente a la Republicana, en la que acusaban al jerarca de herir a un policía por practicar tiro en un lugar prohibido. Durante la protesta, los efectivos afirmaron que Yroa era "un dictador" dentro de la fuerza y dijeron que el jerarca llevaba a su hijo menor de edad a practicar tiro.