Un extraño e increíble episodio se dio en Rocha cuando un recluso se fugó de la cárcel y terminó detenido luego de hacer dedo, una vez que había salido del recinto carcelario departamental.
El joven de 29 años estaba tras las rejas desde 2025 por delitos de violencia privada, receptación, porte y tenencia de armas. Una vez fuera de la cárcel, llegó a un campo donde encontró, en el casco de la estancia, 5.000 euros y un arma.
En la noche del lunes, el malhechor se dispuso a seguir con su huida y decidió hacer dedo en la ruta. En determinado momento, paró un auto particular y el conductor —funcionario del Ministerio del Interior— identificó al fugado.
El hombre le dijo que iba a la terminal de ómnibus de la ciudad de Rocha, y el chofer le dijo que no tendría problema en llevarlo. Antes de llegar, el policía le avisó a un compañero de lo que estaba pasando.
Cuando arribaron a destino, la policía detuvo al delincuente y recuperó los euros hurtados, además de incautar el arma, que también había sido robada. Ahora volvió a caer preso y se abrió una investigación por la fuga.