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Sanguinetti dijo que principal problema de Uruguay es la educación

El ex presidente Julio María Sanguinetti dijo que Uruguay tiene “falencias de inversión” en materia de infraestructura, y señaló que uno de los principales problemas que enfrenta el país es en materia de educación, “donde no ha habido inversión, sino gasto”. Sanguinetti disertó sobre la situación de Latinoamérica en el contexto global.

18.09.2012 14:37

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Montevideo Portal

El ex presidente Julio María Sanguinetti disertó este martes sobre la situación de la región en la coyuntura internacional. En una conferencia titulada "¿América Latina y Uruguay están aprovechando el ciclo de bonanza?" organizada por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa, el ex mandatario hizo un repaso de la crisis global y de qué manera está afectando a las distintas economías del mundo.


Sanguinetti contextualizó la crisis señalando que "la sociedad de consumo existe porque en el mundo se ha desarrollado una sociedad de clases medias, que son las que han alimentado ese consumo. Esto se compagina a su vez con la sociedad del conocimiento. Hace años se hablaba de países industrializados versus países subdesarrollados, pero eso desapareció, porque hoy ser un país industrializado ya no quiere decir desarrollado, porque los servicios representan entre el 40% y el 50% del Producto".

Para el ex presidente, existen cambios a diario, que repercuten en las relaciones humanas, y puso como ejemplo las movilizaciones de la semana pasada ocurridas en Argentina, en rechazo al gobierno de Cristina Fernández, "donde seres anónimos desde la soledad de una computadora pueden producir un fenómeno de eclosión colectiva".

Sanguinetti señaló que las relaciones internacionales cambiaron en los últimos años, y que el eje del liderazgo dejó de estar en occidente para pasar a China, India y Asia en su conjunto. "Son mentalidades diferentes", dijo, "cuando se les habla a los chinos de derechos humanos, es diferente de cuando lo hablamos en Occidente, por ahí no pasó el Renacimiento, ni la revolución francesa, el individualismo occidental se mira de lejos, y eso representa un gran desafío y esfuerzo de Occidente para tratar de que Sócrates y Confucio puedan convivir".


La crisis


"La crisis no es tan universal como parece. Asia y Oceanía no están en crisis, media Europa tampoco, América Latina no está en crisis", puntualizó el ex mandatario, al tiempo que recordó que, "cuando estalla la crisis de las hipotecas en el 2007 y en el 2008 la de Wall Street, fue una tormenta que a muchos hizo temer por el futuro del capitalismo, pero este ha demostrado una formidable capacidad de recrearse, de acuerdo al lema de la ‘creación destructiva' de Schumpeter".

 

Estados Unidos, por ejemplo, logró una salida transitoria mediante la emisión de deuda y dinero, pero los países del Mediterráneo enfrentar un problema que no sólo es de endeudamiento, sino de exceso. "El caso de España es el exceso del gasto, una descentralización que se hizo para sustentar la democracia que resurgía, pero que condujo a irracionalidades, cada uno quiere su museo, su aeropuerto, su hospital con la última tecnología, lo que derivó en un gigantesco exceso. El Estado de Bienestar no significa que todo es posible, no significa un desparramo del gasto sin productividad", apuntó.


Según Sanguinetti, el camino a la solución de los problemas europeos pasa por la política, donde no hay gobernabilidad.


China, como tercer actor de la realidad, "es un elemento fundamental", cuya economía comenzó a enlentecerse y a generar reacciones en el mundo entero. "China es un mundo que todos hacemos el esfuerzo por entender. No tiene nuestros parámetros", apuntó, y dijo que hay que desmitificar el hecho de que es un partido con partido único y monolítico, ya que hay distintas tendencias en el Partido Comunista, y "los poderes provinciales son enormes".


En América Latina, en tanto, la crisis de algunos mercados permitió el aumento de los precios internacionales, así como la inyección de dinero barato. "Si Estados Unidos sigue emitiendo, se alimentan los precios pero hay sobrevaluaciones de nuestras monedas. Todo esto repercute en América Latina, que en lo político genera un hijo bastardo, que es el populismo, que siempre surge en tiempos de bienestar", subrayó Sanguinetti.


Y explicó que "el populismo es distribución poco racional desde el Estado al servicio de un jefe de gobierno mesiánico que sustituye los mecanismos clásicos de representación por una asamblea callejera. Eso es lo que llamamos populismo y en América Latina, el paradigma es Venezuela. Salvo en Cuba, el único sobreviviente de la Guerra Fría, tenemos democracia con elecciones en toda América Latina, aun en Venezuela, y eso es algo que nunca ocurrió. Sin elecciones no hay democracia, pero solo con elecciones tampoco".

América Latina y Uruguay


El ex presidente evaluó que América Latina tiene una "democracia en marcha" pero "bastante imperfecta", y subrayó que las economías locales crecieron, aunque "están esas remuneraciones del Estado a los sectores deprimidos que se muestran como baja de la pobreza pero que generalmente no lo son. Porque la clase media debe autosustenarse, si cuando se le saca esa transferencia cae en la pobreza, y disminuye la ética del trabajo, eso no es sostenible".


Sanguinetti puntualizó que la bonanza económica, en la mayoría de los países de la región, depende de los precios internacionales, y que, si estos bajan, las economías lo sufrirían drásticamente.

En "América Latina hay países que aprovecharon la bonanza -puntualizó-. Un buen ejemplo es Perú. Perú ha cambiado su estructura de exportación, puso en marcha minas de oro y plata con nuevas tecnologías, que, con buenos precios, pasaron a ser rentables de nuevo. Chile es otro ejemplo de aprovechamiento de la bonanza, mientras que en el otro extremo está Venezuela, con sus aventuras financiero-empresariales, sus armamentos", dijo.


Sobre Uruguay, Sanguinetti dijo que "ha crecido" con inversiones privadas en agropecuaria y turismo, pero que tiene "falencias de inversión", reconocidas por el propio presidente José Mujica, en infraestructura.

Además, dijo que el principal problema que enfrenta nuestro país es en materia educativa, ", donde hemos tenidos muchos recursos y pocas respuestas. No ha habido inversión sino gasto".

El ex presidente recordó que, en un examen planteado en la Facultad de Ingeniería, apenas el 8% de los alumnos pudo superar una prueba de comprensión lectora en español. "El Presidente Mujica es el primer crítico del sistema, el primero que dice que esta ley de educación, al darle poder a las corporaciones gremiales, ha impedido, según él, los cambios", señaló Sanguinetti, "pero los cambios no son cambios por los cambios. Ahí no está el tema, el tema no son las autoridades, o las autonomías".

Para Sanguinetti, "si creemos que excelencia es aristocracia, que calidad es elitismo, que evaluación es un concepto neoliberal, porque no se puede cuantificar, y si creemos que las evaluaciones internacionales son el imperialismo, no hay camino posible, como no hay camino si seguimos pensando que hablar del orden en la comunidad educativa es un ademán represivo. El Presidente Mujica ya lo ha intentado, con acuerdos con los partidos políticos. Se estableció la necesidad de escuelas de tiempo completo, o sea ahora se asume mucho de nuestra reforma educativa de 1995, hoy se acepta lo que antes no se aceptaba. Pero no hay inversión válida si no cambiamos estos conceptos", dijo el líder colorado.

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