Entre ceja y ceja

Sanguinetti criticó a Cristina Fernández

"No es aceptable que un jefe de Estado se introduzca en la vida política de otro Estado, por más cercano y hermano que éste sea", aseguró Julio María Sanguinetti en Argentina, al criticar a Cristina Fernández por hablar del "sufrimiento" de Uruguay por las decisiones de la Suprema Corte de Justicia.

11.03.2013 12:10

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El diario La Nación publica hoy una dura columna del ex presidente Julio María Sanguinetti, en la que acusa a Cristina Fernández de entrometerse en asuntos de otros Estados a raíz de unas declaraciones públicas sobre Uruguay.

Sanguinetti asegura que Cristina, "en el contexto de una larga tirada en contra de la Justicia, dijo: ‘Miren si no lo que está sufriendo el pueblo de Uruguay. El repudio de distintas personalidades y países frente a una política que niega el cumplimiento de los elementales derechos humanos a los que tiene derecho toda sociedad'".

"No es aceptable que un jefe de Estado se introduzca en la vida política de otro Estado, por más cercano y hermano que éste sea. ¿Qué le parecería al Gobierno de la Argentina que el presidente de Uruguay, por ejemplo, cuestionara sus actitudes hacia la prensa o considerara peligrosa su propuesta de reforma judicial? Elementales códigos de convivencia internacional imponen a todos los Estados el recíproco respeto a su vida interna, especialmente cuando se trata de países democráticos, cuya vida institucional se encuadra dentro de sus normas y se vive conforme a sus hábitos", explicó Sanguinetti, que luego comenzó a enumerar los motivos por los que, a su juicio, la presidenta argentina está equivocada.

"Se trata de que la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional una absurda ley ‘interpretativa' de la amnistía a los militares (‘ley de caducidad de la pretensión punitiva del Estado') que en términos prácticos anulaba sus efectos. La resolución motivó las iras de algunos grupos radicales que, en un acto inaudito de patoterismo, ocuparon la sede de la cabeza del Poder Judicial, pretendiendo impedir el traslado de una jueza, uno en 16 traslados de los que rutinariamente realiza. Por ambos motivos, el tal traslado y la declaración de inconstitucionalidad, la bancada parlamentaria oficialista lanzó una andanada de agravios contra la justicia y hasta llegó a amenazarla con un disparatado juicio político", explicó.

"La ley interpretativa se sabía de antemano que era inconstitucional; así lo habían dicho una y otra vez los juristas consultados por el Parlamento. ¿Por qué lo es? Porque pretendía retrotraer la tipología delictiva de ‘delitos de lesa humanidad' a una época en que no existía, violando así el histórico principio liberal de la irretroactividad de la ley penal más gravosa. Bueno es recordar que la salida pacífica de Uruguay hacia la democracia se hizo sobre la base de tres leyes, una que amnistió a los guerrilleros que habían atentado contra la Constitución, pretendiendo instaurar por medio de la violencia un régimen marxista; otra que estableció reparaciones a funcionarios postergados y otras víctimas de la dictadura, y una tercera que amnistió a los militares por sus delitos en la época dictatorial. O sea que hubo dos amnistías, una para cada lado", según Sanguinetti.

"Éste fue el camino uruguayo. El cambio en paz. Desde 1985 hasta hoy, han gobernado tres partidos diferentes, sin zozobras ni violencias. El pueblo acompañó el esfuerzo y si también extendió a los militares el perdón que había dado a los guerrilleros, fue por su afán de mirar hacia adelante sin rencores: si se abría el capítulo de la persecución a todos los hechos de la dictadura, se abriría también el de los tantos crímenes de la guerrilla que no habían tenido sanción y el país se condenaría a mantener abiertas las heridas del pasado (...) Desgraciadamente, hay uruguayos de débil convicción democrática, que no respetan los pronunciamientos de la ciudadanía, y los de la justicia, sólo cuando los entienden favorables a su causa. No son los más, felizmente. La mayoría, si de sufrimiento se trata, sólo padecemos cuando no se acata a la justicia ni al voto popular. O cuando no se respeta nuestra dignidad nacional, con jefes de Estado que desde fuera de fronteras se entrometen en nuestros debates", concluyó.