Este viernes se celebra en Brasil el Día de la Proclamación de la República. Tal como ocurre por estos lados, mucha gente decidió aprovechar el feriado largo para hacerse una escapadita fuera de la ciudad, y en el caso de San Pablo, las escapaditas se sumaron hasta convertirse en un verdadero éxodo.
Según informa el periódico local Folha, sobre las 18.00 horas de ayer, la importante autopista Inmigrantes vivió el mayor embotellamiento de su historia. A esa hora, la fila de automóviles que estaba detenidos o circulaban a velocidades ridículamente lentas, alcanzó los 309 kilómetros. Al momento de escribirse estas líneas, la zona de tasco era de 58 kilómetros.
La Compañía de Ingeniería de Tráfico (CET) y la Secretaría Estatal de Transporte, informaron que unos 600.000 vehículos partieron desde la ciudad de San pablo hacia el litoral. El 35,9 de las carreteras sufrieron congestionamientos.
El récord anterior se produjo el pasado 26 de julio, con un embotellamiento de 300 kilómetros.