El empresario Alberto Samid ha estado en el centro de la polémica en los últimos días luego de su visita a Punta del Este, a donde llegó junto a su esposa para pasar algunos días con motivo del carnaval.
Estando en el balneario, Samid se enfermó de lo que denominó como “un virus uruguayo” que le provocó hinchazón y malestar generalizado en su cuerpo, según describió en su momento.
Tras algunas horas en el Sanatorio Cantegril, el argentino regresó a Buenos Aires por medio de un vuelo sanitario. Una vez ingresado en una clínica argentina, fue dado de alta a las pocas horas.
Desde entonces, ha estado en el centro de la polémica por considerar que la medicina local es de baja calidad. Además de asegurar que no lo curaron, el empresario sostuvo que, si se quedaba, “estaba en un cajón”.
Sus dichos, que fueron varios, pero todos en el mismo tono, llevaron a que la directora general de Salud del Ministerio de Salud Pública (MSP), Fernanda Nozar, le respondiera a Samid.
Además de asegurar que el sistema de salud uruguayo es reconocido por su alta calidad asistencial, la jerarca indicó que también cuenta con infraestructura tecnológica de vanguardia, tanto en el ámbito público como en el privado.
Sin embargo, el empresario y exdiputado kirchnerista argentino no da el brazo a torcer y considera que la medicina local es de las peores, además de “haber quedado en el tiempo”.
“Ahora me están diciendo que soy un hijo de puta, pero dentro de un tiempo me van a agradecer; tienen un problema. Empiecen a trabajar ahora y van a ver que tengo razón”, indicó en diálogo con Montevideo Portal.
Entre las críticas que resaltó, el empresario dijo que luego de ir a emergencias “no tenían medicamentos”. “Recorrí tres farmacias para comprar una cosa que me mandaron. ¿A vos te parece?”, añadió.
Samid recalcó que Uruguay “es muy bueno en turismo”, pero “en salud barre para abajo de la alfombra”. “Vengan a un hospital en Buenos Aires, recorran, hay equipos de primer nivel. Ahí te vas a atender, te miran, te tocan la espalda y te ven los ojos. Pero nada más”, sostuvo.
En la misma línea, criticó a los médicos cubanos que ejercen en Uruguay y dijo que “se quedaron en el tiempo”. “Pobre Cuba, se quedó en el tiempo de antes. Son buenazos los cubanos, pero, como médicos, un desastre”, indicó.
Finalmente, consideró que entiende que lo tilden “de hijo de puta o mala leche”, pero avizoró que dentro del largo plazo “los uruguayos se van a dar cuenta de quién tenía razón”.