La historia del presunto robo sufrido por una persona vulnerable tuvo un giro inesperado en las últimas horas. Y si bien la nueva información obtenida aclara lo ocurrido, no soluciona las consecuencias.

Según consigna el medio salteño Laguardia Digital, la damnificada por la situación es Lucía, una mujer que se desplaza en silla de ruedas y es madre de tres hijos, uno de ellos con trastorno del espectro autista.

En la mañana del sábado, Lucía se aprestaba a ir junto a su esposo Matías a una feria vecinal, actividad con la que se gana la vida. El hombre sacó la mercadería —envuelta en bolsas negras de polietileno— hasta la acera de su casa en la calle Yatay de la capital salteña. Luego ingresó a su domicilio para ayudar a su esposa a salir. Instantes después, cuando ambos llegaron a la calle, descubrieron con consternación que la mercadería ya no estaba.

Ambos creyeron haber sido víctimas de un robo y, según el citado medio, llegaron a dirigir sus sospechas hacia alguien en particular. Asimismo, radicaron la denuncia del caso.

En un video en redes sociales, Lucía contó con angustia lo sucedido. “Ayer me robaron toda mi mercadería. Se llevaron cuatro bolsas enormes con ropa”, dijo. Según su relato, el día anterior había invertido en comprar dichas prendas, y valuó lo sustraído en 21.000 pesos.

Tras ver el video, un vecino de la pareja revisó las cámaras de seguridad que tiene instaladas en el frente de su domicilio, en la creencia de que quizá podrían haber registrado el momento de la sustracción. En efecto, las cámaras captaron el momento de la desaparición de las bolsas, y dejaron claro que no se había cometido un robo.

Tal como se aprecia en el registro, luego de que Matías dejara las bolsas en la vereda e ingresara de nuevo a su domicilio, pasó por el lugar una máquina retroexcavadora de la Intendencia de Salto que se utiliza en la recolección de residuos. El operario juzgó que las bolsas contenían basura y las cargó en el vehículo, para arrojarlas más tarde en el vertedero municipal.

De acuerdo con el citado medio, Matías y Lucía apelaron a las autoridades municipales en busca de una solución, debido a que la acción voluntaria de un funcionario los dejó sin sustento.

Quienes deseen colaborar con Lucía pueden contactarla por el teléfono 091 97 43 51.