El senador del Frente Amplio Sebastián Sabini se refirió a las “limitaciones políticas” que tiene el Frente Amplio (FA) para realizar cambios en las normativas que regulan la venta y el consumo del cannabis en Uruguay.
En una columna de opinión del legislador oficialista publicada este martes, señaló que existen dificultades para realizar cambios legislativos, los cuales, para Sabini, son “necesarios establecer”.
En diálogo con Montevideo Portal, el senador frenteamplista profundizó en esas limitaciones y aseguró: “No tenemos mayoría parlamentaria. Creo que en el Parlamento difícilmente podamos mover la ley, O sea, que la ley era muy restrictiva y la reglamentación todavía fue más restrictiva y hoy el espacio que hay político para trabajar es a través de una nueva reglamentación”.
Sabini explicó que, en caso de lograr avances en el Senado, el panorama en la Cámara de Diputados es adverso debido a la postura de los partidos políticos. En ese marco, señaló que no existe hoy un escenario político viable para modificar la legislación vigente, lo que genera —según definió— un “estancamiento legislativo”.
Ante esto, el senador planteó que la postura del oficialismo pasa por la reglamentación, ya que consideró que la normativa vigente fue concebida con un enfoque restrictivo y que la reglamentación terminó profundizando ese carácter, por lo que entiende que allí es donde pueden introducirse cambios concretos.
En cuanto a la evaluación de la política de cannabis en Uruguay, Sabini sostuvo que los resultados han sido positivos, debido a que “muchas de las cosas que se temían no pasaron”.
En esa línea, remarcó que uno de los principales objetivos —el cual era quitarle espacio al narcotráfico— se ha cumplido, aunque aún persisten “zonas grises” que requieren ajustes y consolidación.
Entre los cambios que propone, Sabini apuntó a revisar el sistema de registro de usuarios. “Yo creo que es una barrera de acceso que en su momento tenía sentido, pero que hoy no lo tiene”, sostuvo.
El senador consideró razonable mantener registros en casos específicos, como el autocultivo o los clubes cannábicos, pero cuestionó la obligatoriedad para la compra en farmacias. En la misma línea, argumentó que no existe un requisito similar para otras sustancias; por lo que debería aplicarse el mismo método para el cannabis.
Otro de los planteos de trabajo está vinculado al acceso de turistas al cannabis regulado. Actualmente, quienes visitan el país no pueden comprar de forma legal, lo que —según advirtió— termina generando un mercado informal. Para Sabini, esta situación carece de sentido en un país que ha avanzado en la regulación del consumo.
También propuso ampliar el número de socios en los clubes cannábicos y revisar aspectos vinculados a las penas en materia de drogas. En particular, cuestionó el impacto de la ley de urgente consideración (LUC), al señalar que endureció las penas y “duplicó” la población carcelaria femenina.
“No veo escenario por ningún lado”, afirmó, y descartó impulsar iniciativas que no tengan posibilidades de prosperar en ambas cámaras.
Por último, Sabini mencionó: “En este período realmente me parece muy difícil modificar la ley de cannabis. No veo escenario por ningún lado. Para sacarnos las ganas en el Senado a votar algo y, después, que nos frenen en Diputados, no tiene sentido”.