No se le mira el pelo

Resistido Boeing 747 donado por Catar a EE. UU. podría ser “avión presidencial interino”

La donación del aparato generó controversias, pero podría “salvar la situación” hasta 2028, cuando Boeing cumpla su prometida entrega.

22.04.2026 14:59

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El Boeing 747-8i, fabricado por Boeing y donado por el gobierno de Qatar a Estados Unidos para servir como avión presidencial oficial podría entrar en funciones pronto.

De hecho, el aparato ha estado realizando recientemente vuelos de prueba en Texas y Oklahoma. Esto allanaría el camino para su entrada en servicio "temporal" como avión presidencial este mismo verano boreal, según advierte el periodista especializado Peter Suciu, en un informe publicado por National Interest.

Las mejoras en el avión, un "regalo" catarí valorado en 400 millones de dólares, comenzaron a mediados del año pasado. La Casa Blanca ha presentado una visión positiva de la aceptación del avión por parte de la nación de Oriente Medio, argumentando que los dos Boeing 747 antiguos que ahora sirven como "Air Force One" —la designación oficial para cualquier aeronave que transporte al presidente de los Estados Unidos— son difíciles de mantener y sus eventuales reemplazos se están retrasando.

Funcionarios de la Fuerza Aérea han descrito el avión qatarí donado como un "avión puente VC-25B", destinado a servir como solución provisional hasta que los dos Boeing VC-25B adquiridos durante el primer mandato de Trump estén finalmente operativos. Esto podría no ocurrir hasta mediados de 2028, cerca del final del mandato de Trump. Si bien esto supondrá una larga espera para el presidente, representa una mejora con respecto al plazo de entrega anunciado previamente para 2029, ya que el proyecto sufrió varios retrasos.

Aún se desconocen las razones exactas del retraso de más de cuatro años en la finalización de los VC-25B. Sin embargo, Boeing, que podría sufrir pérdidas debido a la complejidad y los desafíos técnicos de la aeronave, ha advertido que su modernización requerirá varias modificaciones importantes. Estas incluyen mejoras en el sistema de energía eléctrica, la incorporación de un sistema de comunicaciones de misión, una unidad médica, un interior ejecutivo, un sistema de autodefensa y capacidades de operaciones terrestres autónomas.

La empresa aeroespacial ha citado los retrasos ocasionados por la pandemia mundial de COVID-19, a la que siguieron interrupciones en la cadena de suministro. Como resultado, la entrega se pospuso de 2024 a 2026, luego a 2027, antes de retrasarse aún más hasta finales de 2028 o principios de 2029.

Una donación controvertida

A mediados del año pasado, cuando el gobierno estadounidense confirmó que aceptaría el obsequio catarí, se suscitaron polémicas.

La aceptación del avión fue calificada por opositores como "la definición de corrupción", y por asesores cercanos como una "mancha para la administración". Algunos legisladores también han sugerido que podría violar la cláusula de emolumentos de la Constitución. Sin embargo, el Departamento de Justicia dictaminó que no hay ilegalidad en recibir la donación.

El avión requirió importantes modificaciones para adaptarse a los estándares de seguridad del Air Force One, lo que podría elevar el costo total de operación a cerca de 1.000 millones de dólares.

Además, varios expertos han plantado una interrogante en particular, que Suciu recoge en su artículo: ¿Cómo es posible que un avión donado, recibido apenas el año pasado, pueda someterse a modificaciones en pocos meses, cuando dos aviones similares adquiridos hace casi una década todavía están en proceso de todas las mejoras necesarias?

“Para ser un auténtico avión militar VC-25 Air Force One, necesitará una serie de modificaciones muy costosas y que requieren mucho tiempo, entre las que se incluyen el reabastecimiento de combustible en vuelo, sistemas de alerta de misiles, protección contra pulsos electromagnéticos de ataques nucleares, un nuevo sistema de comunicaciones seguras y más”, se lee en el sitio Aerospace Global News .  

Es improbable que el antiguo avión catarí haya recibido el refuerzo contra pulsos electromagnéticos o el sistema integrado de autodefensa. El avión de enlace podría tener algunas capacidades defensivas, pero nada comparable a lo que se suele esperar para una aeronave destinada a trasladar al presidente de Estados Unidos

Aunque el avión donado había sido descrito previamente como un “palacio volador” con un dormitorio principal, dos baños completos, un dormitorio de invitados y varios salones, aún era necesario desmontarlo y reconstruirlo para que sirviera como Air Force One.

El avión modificado no servirá como aeronave presidencial para los sucesores de Trump. En cambio, al finalizar su mandato, Trump anunció planes para transferir la aeronave a su futura biblioteca presidencial y personal, lo que significa que no transportará a futuros presidentes y podría convertirse en el futuro "Trump Force One", señala el reportero, que considera “dudoso” que tal medida sea legal, por lo que casi con seguridad será impugnada ante los tribunales.

Es posible que los aviones cataríes se utilicen para trasladar a Trump y su familia desde Washington D.C. y quizás a otros destinos en Estados Unidos, donde las estrictas medidas de seguridad no representen un problema. Para los viajes al extranjero, el presidente tendrá que conformarse con los anticuados VC-25ª que todavía operan.