Reciclando

Rehabilitación de edificio en Ciudad Vieja

El Intendente Ehrlich inauguró las obras de rehabilitación del Edificio Jaureguiberry, en la Ciudad Vieja. El inmueble data de principios del siglo XX, y será utilizado para múltiples propósitos. Las obras cuentan con el apoyo de la Diputación de Barcelona.

30.06.2009 18:42

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El intendente municipal de Montevideo, Ricardo Ehrlich, inauguró las obras de rehabilitación del Edificio Jaureguiberry, en Pérez Castellanos 1544 y Piedras, en la Ciudad Vieja. Estuvo presente una delegación de la Diputación de Barcelona, así como autoridades del Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente que apoyaron la recuperación del edificio.

En el marco de las acciones que la IMM viene desarrollando en la Ciudad Vieja desde 1990, en materia de rehabilitación urbana, las oficinas de rehabilitación, la cartera de tierras y fincas, la recuperación y generación de nuevo espacio público, se propone recuperar esta construcción para su destino original -vivienda y comercio- agregando en planta baja un centro cultural dedicado al pintor Rafael Barradas.

En el Inventario Básico del Patrimonio Arquitectónico de la Ciudad Vieja, realizado en 1983, actualizado en el 2000 cuando se redactó el Plan Especial de Ciudad Vieja, se establece que este edificio "debe ser conservado globalmente". Esta calificación determina que sólo se pueden hacer modificaciones que no afecten sus valores y características arquitectónicas.

Si bien se desconocen las fechas de construcción y terminación, el primer permiso de construcción data de 1909. El edificio, propiedad de Miguel Jaureguiberry, fue desarrollado en cuatro niveles:
-la planta baja destinada a comercio, y las plantas altas a vivienda.

El edificio se ha convertido en un hito urbano fundamental en su entorno, donde establece diálogo con el Mercado del Puerto y el conjunto de la Ciudad Vieja. Presenta un interés destacado por su estructuración tipológica, en particular por las galerías corredores-cubiertas pero abiertas- que habilitan el ingreso a las unidades de los dos primeros niveles altos. A esta característica se agrega la inusual presencia de viviendas dúplex en el tercer y cuarto nivel, a las que se accede por un corredor exterior.

Más que por sus características ornamentales, que se manejan con gran sobriedad, el edificio adquiere relevancia por su contundente volumetría.

El edificio es un destacado ejemplo de las potencialidades del sistema adintelado en hierro, con estructura portante basada casi exclusivamente en mampostería. En virtud de las escasas modificaciones que ha sufrido, se torna en testimonio presente de una tecnología dominante en el período 1880-1920.

El edificio fue desalojado por riesgo a fines de 1999. Las operaciones de consolidación abarcaron un conjunto de acciones tendentes a superar los problemas estructurales causados por la falta de mantenimiento, las filtraciones, el deterioro de la fachada sur del patio posterior, del corredor elevado del tercer nivel y de la caja de escaleras que lleva a los niveles superiores.

Las operaciones de restauración y puesta en valor se concentraron fundamentalmente en la recuperación de las fachadas y mansarda, con reparación de revoques y deterioros varios.
Las intervenciones referentes a la adecuación a las exigencias funcionales y de habitabilidad refieren a la recuperación y adaptación de los servicios (baño y cocina) de cada unidad. La restauración del edificio Jaureguiberry, construido a principios del siglo XX y abandonado por riesgo de derrumbe desde 1999, requirió una inversión cercana a los 300.000 dólares, según dijo Antonio Fogué Fogué, representante de la Diputación de Barcelona.

"Este ejercicio de restauración en la Ciudad Vieja es muy positivo, porque no solo quiere rehabilitar el espacio desde el punto de vista arquitectónico, sino que tiene en cuenta una intervención integral, aspectos históricos, sociales, y equilibra todo para que sea un espacio vivo y dinámico, un gran acierto donde la diputación de Barcelona se siente muy cómoda de participar", agregó el funcionario catalán.
Antes, Ehrlich y Fogué firmaron un acuerdo de cooperación, valorado en unos 260.000 euros (364.000 dólares) para la creación de un espacio público de memoria denominado "Plaza Museo y Memoria de Punta Rieles".

En la misma zona de la Ciudad Vieja, la Intendencia realizó los trabajos de peatonalización de la calle Pérez Castellano, entre 25 de Mayo y Piedras, calle Yacaré, y Piedras entre Colón y Maciel.

Con información de EFE