Se recordó el 16° aniversario del atentado contra la AMIA en el que murieron 85 personas. Durante el encuentro se remarcó que el grupo de víctimas era "heterogéneo pero todos eran inocentes". El presidente del Comité Central Israelita, Marcos Israel, llamó a estar atentos a las "señales" y abogó por una América Latina libre de terrorismo y sin lazos con países que apoyen los atentados.

En el Comité Central Israelita de Uruguay se recordó el 16° aniversario del atentado contra la AMIA, ocurrido en Buenos Aires, el 18 de julio de 1994, donde murieron 85 personas. El presidente del centro, Marcos Israel, destacó el "carácter terrorista" del hecho que ocurrió "en el lugar más representativo" de la comunidad judía en Argentina.

Además hizo un racconto de los intentos de genocidio judío y remarcó que "la pretensión de Irán de borrar a Israel del mapa no cesa". En esa línea continuó refiriéndose a un discurso del mandatario venezolano, Hugo Chávez, señalando que está cargado de "odio" y detallando que éste no es un hecho aislado. Finalmente hizo un "llamado de atención" a la sociedad pidiendo que esté alerta ante este tipo de "señales".

Por su parte, Sergio Burstein, integrante del grupo de familiares y amigos de las víctimas, expresó que a él como a 84 familias más "nos cortaron al medio, nos mataron, pero también nos hicieron muy fuertes, porque hace 16 años que estamos peleando por justicia".

En ese sentido señaló la importancia de "devolverles la dignidad" a las víctimas, derecho que "el Estado no les entregó", e insistió en la idea de "no permitir que los maten dos veces: una por la bomba y otra por la indiferencia".

El encuentro fue cerrado por el director de Derechos Humanos del Ministerio de Educación y Cultura, Javier Miranda, que nombró a las víctimas una por una y pidió "condenar" estos actos y "reafirmar el compromiso ciudadano" con la causa.