Una mujer de 76 años que estaba internada por una recaída de cáncer de colon falleció tres días después de haber sido sometida por error a una cirugía destinada a otro paciente en un hospital de la ciudad brasileña de Campinas, en el estado de San Pablo.
El hecho ocurrió en el Hospital Beneficência Portuguesa, que reconoció públicamente la equivocación e informó que inició una investigación interna y anunció sanciones administrativas contra los profesionales involucrados.
Un error de identificación
Jandira Marina Dias Braga había sido ingresada en junio debido a una obstrucción intestinal provocada por la reaparición de un cáncer de colon. Según su familia, aguardaban la definición del tratamiento cuando la paciente fue trasladada inesperadamente al quirófano, sin explicaciones.
La intervención realizada consistió en una gastrostomía endoscópica, un procedimiento mediante el cual se coloca una sonda de alimentación directamente en el estómago. De acuerdo con la documentación médica, la cirugía se llevó a cabo el 8 de junio entre las 18:45 y las 19:20 horas.
La confusión fue descubierta una vez finalizado el procedimiento. Durante el cambio de turno, el personal comprobó que la paciente que realmente debía ser operada seguía en su habitación. Al revisar la pulsera identificatoria de Jandira, detectaron el error.
"El oncólogo nos dijo que no había metástasis"
La nieta de la paciente, la odontóloga Camila Dias Barozzi, explicó que su abuela ya había superado un cáncer de colon doce años antes y que los médicos eran optimistas respecto a esta nueva etapa del tratamiento.
"El oncólogo nos dijo que no había metástasis y que sería igual que la última vez que recibió tratamiento. Recibiría quimioterapia y luego tendría una vida normal, igual que la última vez, hace 12 años", relató en declaraciones recogidas por el portal noticioso G1.
Tras el incidente, la familia fue convocada por las autoridades del hospital.
"Incluso pensamos que había muerto. Cuando llegamos, estaban allí el director clínico y el director del centro quirúrgico. Dijo que eso nunca había sucedido en su carrera y que mi abuela había sido llevada al centro quirúrgico y operada en lugar de otro paciente", recordó Camila.
La familia cuestiona la explicación del hospital
Según la nieta, el hospital les aseguró que la cirugía había generado un "beneficio clínico" porque permitió drenar líquidos acumulados por la obstrucción intestinal.
La institución sostuvo posteriormente que la evaluación médica concluyó que el procedimiento "no alteró el pronóstico del paciente". Sin embargo, la familia rechaza esa afirmación.
"Al día siguiente, empezó a escupir un líquido que parecía heces y a vomitar. Así que lo que me habían dicho que sería beneficioso no lo fue", aseguró Camila.
También afirmó que el estado de salud de su abuela se agravó inmediatamente después de la intervención.
"Comenzó a tener taquicardia y presentó síntomas de sepsis justo después de la intervención. Fue entonces cuando su estado clínico se deterioró significativamente", sostuvo.
De acuerdo con la historia clínica, al día siguiente de la cirugía la paciente presentó confusión mental, hipotensión, baja saturación de oxígeno y alteraciones cardíacas, por lo que fue trasladada a cuidados intensivos. Los médicos evaluaron cuadros compatibles con sepsis y tromboembolismo pulmonar.
Finalmente, junto con la familia, el equipo médico decidió iniciar cuidados paliativos. Jandira falleció el 11 de junio a las 19:30.
Acciones legales
Los familiares anunciaron que promoverán acciones judiciales para esclarecer las responsabilidades por lo ocurrido.
"Nuestro objetivo es evitar que esto le suceda a otras personas", dijo Camila. "Lo que queremos es un cambio en el proceso, un proceso más riguroso, para que esto no le ocurra a nadie más".
La nieta también expresó el impacto emocional que le dejó el caso.
"Me prometí a mí misma que no dejaría pasar esto. Siempre está esa sensación de '¿y si...?'. ¿Y si hubiera funcionado? Ella podría estar aquí con nosotros", manifestó.
La respuesta del hospital
En un comunicado, el Hospital Beneficência Portuguesa confirmó que detectó un "evento adverso relacionado con la atención brindada a un paciente", notificó a la familia y puso en marcha una investigación para determinar cómo ocurrió el error.
La institución señaló que el caso fue remitido a los organismos profesionales correspondientes y que ya se adoptaron medidas administrativas contra los involucrados, incluidos despidos. Asimismo, indicó que reforzó sus protocolos de seguridad para prevenir situaciones similares.
Sin embargo, el Consejo Regional de Enfermería de São Paulo (Coren-SP) informó que todavía no había recibido una notificación formal sobre el episodio, mientras que el Consejo Regional de Medicina del Estado de San Pablo (Cremesp) indicó que no tenía registros del caso.
El hospital explicó que el expediente aún está siendo tramitado por su Comité de Ética y que, una vez concluido ese proceso, será remitido formalmente a ambos organismos. Según precisó, Cremesp ya fijó una audiencia para el 24 de julio, mientras que la comunicación a Coren continúa dentro del plazo previsto.