Los estadounidenses se preparan para sentarse ante sus televisores con bocadillos ligeros y bebidas light para presenciar el estreno de la temporada de "The Biggest Loser" (el perdedor más grande), "el primer 'reality show' donde todos pierden".
"The Biggest Loser" comenzará su cuarta temporada con un especial de dos horas que reúne a 18 "participantes que sufren un severo sobrepeso", que compiten por perder peso y hacerse con 250.000 dólares.
Los competidores serán puestos a prueba, reprendidos y humillados por un entrenador personal durante 15 episodios frente a una audiencia que podría exceder el promedio de la temporada pasada de cerca de ocho millones de personas por programa.
En un video colgado en la página web de "The Biggest Loser", llorosos participantes le dicen a las cámaras y a sus compañeros por qué se inscribieron en el programa y tener la oportunidad de perder peso ante espectadores de 15 países.
"Sólo necesito comenzar a cuidarme a mí mismo", dice Jez Lucket, de 24 años, en un mar de lágrimas.
Entretanto Julie Hadden (34), afirma con una voz temblorosa: "Quiero estar ahí cuando mis hijos se casen. Quiero sentarme en una mecedera cuando mi marido y yo estemos viejos, y no lo lograré si sigo como estoy".
The Biggest Loser, promocionado por sus productores como el programa que "ataca la obesidad que se ha apoderado de Estados Unidos", ha ayudado a sus participantes a perder cientos de kilos en los últimos tres años.
Actualmente se transmiten versiones del "reality show" en Australia, Brasil, Gran Bretaña, Colombia, Dinamarca, Finlandia, India, Israel, Holanda y Suecia.
Un informe publicado el mes pasado indicó que en Estados Unidos dos tercios de la población adulta y unos 25 millones de niños son obesos o tienen sobrepeso.
AFP