Una mujer que realizó un arresto ciudadano a un menor que robó a una anciana, a fines de mayo, sufrió varias amenazas durante un mes que culminaron con la quema de su casa.
La víctima, que vive en el asentamiento Felipe Cardozo, tiene como vecinos a familiares del menor que detuvo. El martes 26, mientras se encontraba en un almacén en el que trabaja, sujetos quemaron su casa y balearon a un vecino que quiso apagar las llamas, informó Telemundo 12.
El martirio de la mujer, sin embargo, había comenzado mucho antes. Tras haber detenido con ayuda de dos personas al menor responsable de la rapiña (que quedó en libertad, según contó) sufrió varias amenazas telefónicas y algunas presenciales, en las que le mostraron un arma. Además, apedrearon su casa, se la robaron, fueron al almacén donde trabaja y le mostraron una bala explicándole que tenía el nombre de su hijo (que es policía).
Según narró Telemundo, la mujer -acompañada de la dueña del almacén- hizo la denuncia varias veces en la seccional 25. La primera fue el 26 de mayo, la segunda el 4 de junio, la tercera un día después. Ante la falta de acción de la Policía, la jefa de la mujer publicó varios mensajes en redes sociales denunciando los hechos. Asegura que desde la Policía le dijeron que necesitaban pruebas de las amenazas para poder actuar.
A raíz de los mensajes, autoridades del Ministerio del Interior se comunicaron con la mujer para ponerse al tanto de los hechos, y derivaron la información a los responsables de la zona el 7 de junio. Sin embargo, las amenazas continuaron y no llegó la presencia policial, a tal punto que las mujeres presentaron una denuncia en Asuntos Internos por entender que hubo omisión policial.
Finalmente, el 26 de junio prendieron fuego la casa, como habían anunciado, y balearon al vecino que quiso extinguir las llamas. Fuentes policiales dijeron a Telemundo que los autores del incendio fueron identificados pero aún no fueron detenidos.