El presidente ruso, Vladímir Putin, firmó este miércoles un decreto en el que reforma la Constitución para consumar la incorporación de las cuatro regiones ucranianas con las que firmó el pasado 30 de septiembre tratados de anexión.

La anexión de esos cuatro territorios -Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia- obligó a enmendar el artículo 65 de la Carta Magna, que incluye 85 entes federales.

La Federación Rusa tiene ahora 89 entes, los mismos que tenía en 1993, dos años después de la desintegración de la Unión Soviética.

Mantendrán sus nombres tanto las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk como las regiones de Jersón y Zaporiyia, controladas solo parcialmente por el Ejército ruso.

Putin repitió los mismos trámites legales que cuando se anexionó la península ucraniana de Crimea en 2014, condenada también unánimemente por la comunidad internacional.

Primero el Kremlin promovió referendos separatistas, después firmó con esas regiones tratados de anexión, que recibieron el visto bueno del Tribunal Constitucional y ambas cámaras del Parlamento, sin siquiera debate parlamentario.

La única diferencia es que Putin promulgó esta mañana la anexión, cuando hace ocho años la formalizó durante una ceremonia solemne en el Kremlin.

Putin ya había reformado la Constitución hace dos años tras un controvertido referéndum criticado por Occidente, enmiendas que le permiten perpetuarse en el poder hasta 2036.

Entonces, también se introdujo una cláusula que prohíbe al jefe del Estado ceder a otro país territorios que pertenezcan al Estado ruso.

Antes de firmar la anexión el pasado viernes, Putin llamó a Kiev a regresar a la mesa de negociaciones aunque, matizó, la anexión de esos cuatro territorios está fuera de discusión.

La oposición al Kremlin compara a Putin con el líder soviético Iósif Stalin por su gusto por los formalismos legales.

EFE