Locales

Pacomafia vs DGI

Presentación del libro de Ricardo Gabito

Ricardo Gabito habló con Montevideo Portal sobre su libro "Pacomafia vs. DGI", en el que acusa a Eduardo Zaidensztat de "manipular" el expediente Paco Casal en la DGI, por su amistad con un contador de Tenfield, entre otras irregularidades. "Es un libro demasiado jugoso", señaló.
21.08.2008 09:35
2008-08-21T09:35:00
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En la presentación del libro, efectuada en el Hotel Balmoral, se leyó el prólogo que escribió el periodista argentino Jorge Lanata, en el que recuerda la cantidad de llamadas telefónicas que recibió la producción del programa Lanata.uy, que se emitía por Canal 12 en 2005, cuando anunció la presentación de las denuncias contra el grupo Casal. Ese programa no se emitió, y provocó el alejamiento de Lanata de la televisión uruguaya.

Posteriormente, hizo uso de la palabra el vicepresidente de la Asociación de la Prensa Uruguaya, Richard Prieto, quien "defendió" a Gabito, más allá de su "estilo confrontativo", y señaló que, en nuestro país, cada vez que se denuncia un tema de esta magnitud, inmediatamente "se cambia el ángulo, para criticar el estilo del periodista". Prieto dijo, también, que en Uruguay "no matan periodistas, porque basta con una llamada telefónica".

 
 

Finalmente habló Ricardo Gabito, que lamentó la ausencia de su colega Julio César Sánchez Padilla, a quien invitó a la presentación, y con quien tiene "enormes diferencias, pero un gran aprecio". Recordó que, por sus denuncias, los grandes medios de comunicación siempre le cerraron las puertas, y lo mismo hicieron "representantes del poder político".

Gabito expresó que "lo único que defiende al periodista es su credibilidad", y confesó que, cuando comenzó a reunir el material para sus denuncias, tenía la certeza de que se iba a aclarar "porque era una joda muy grande", y agregó que ellos, "los poderosos", "piensan que somos todos ignorantes". "Por algo", continuó el periodista, "se trabó el embargo de 124 millones de dólares contra empresas del grupo Casal, y no salió desde la DGI, sino de la Justicia civil".

El periodista dijo que, poco antes de editarse el libro, recibió el llamado de un abogado, conocido suyo y defensor de una de las personas que aparecen involucradas en la publicación. El profesional le ofreció una importante suma de dinero para que modificara los datos que comprometían a su cliente; "con mucha tranquilidad de espíritu, aunque sentí que me estaba metiendo un supositorio demasiado grande, rechacé la propuesta", relató.

Posteriormente, recordó el episodio en el que recibió un balazo, y agradeció el apoyo brindado por APU, y especialmente a Manuel Flores Silva, presente en la sala, que le dijo que "ese disparo iba dirigido a todos los periodistas". "Si no fuera por APU", explicó, "hoy Nelson Spillman se estaría riendo acá en la Plaza Independencia". Cabe recordar que Spillman fue procesado por la Justicia por el atentado contra Gabito, ocurrido en 2003.

"Esto es fruto de años de sufrimiento, soledad y prédica", aseveró, y concluyó señalando que "estas batallas se ganan con soldados valientes, y no con soldados guapos".

 
 Ricardo Gabito junto a Richard Prieto, presidente de APU. Montevideo Portal

Control Z 

En declaraciones a Montevideo Portal, Gabito contó el trasfondo de su investigación sobre Tenfield y Paco Casal, que concluyó con la publicación del libro, en el que realiza graves acusaciones en torno a la empresa que posee los derechos de televisación del fútbol uruguayo y al ex director de Impositiva, Eduardo Zaidensztat.

"La idea surge cuando denuncié a Casal en la DGI, que fue una reacción contra una denuncia penal que él me había hecho junto con Enzo Francescoli y Nelson Gutiérrez en junio de 2004, por calumnias. Casal decía que yo mentía, que no tenía pruebas, que él no evadía nada", comentó el periodista.

Para neutralizar la denuncia por calumnias, Gabito concurre a la justicia en agosto de 2004, donde solicita que se investigue el tema, y presenta una nota ante la DGI, aportando documentos sobre la evasión tributaria del grupo Casal.

"A los cuatro días de que yo presento esa nota, una copia aparece en el buzón de Tenfield. (...) Cuando aparece la nota en forma anónima en Tenfield, yo concurro con mi abogado a la Justicia. Ahí reconozco la autenticidad de la nota y mi abogado, Diego Camaño, hace una contradenuncia en el momento solicitando que se investigue la violación al secreto tributario y al secreto administrativo, porque la aparición de esa nota en el buzón de Tenfield demostraba que alguien de la administración la había filtrado hacia afuera".

Como consecuencia de ello, según Gabito, se registra una serie de irregularidades en la investigación administrativa. "La conclusión a la que llega un año y pico después es que en realidad nadie de la DGI sacó la nota, sino que Gabito con el afán de tener publicidad la había llevado personalmente a Tenfield", afirma el periodista.

A partir de ese momento, Gabito fue acumulando información sobre las irregularidades que había con el expediente Casal en Impositiva. "Muchas veces lo denuncié públicamente y en otros casos guardé silencio, porque yo sabía que los abogados de Casal estaban tratando de desacreditar la investigación, diciendo que se violaba el secreto tributario con la divulgación de la información", dijo.

¡Shhhhh!

El pedido de investigar si las pruebas aportadas por el periodista sobre la evasión tributaria de Paco Casal fue respaldado por la fiscal Olga Carballo, quien "pide a la DGI que indique si había indicios de posible evasión tributaria, como yo sostenía públicamente", explicó.

Gabito asegura que previamente él había mantenido reuniones con los inspectores de Impositiva, a los que había brindado documentación y quienes labraron actas sobre la información brindada.

En un pasaje del libro afirma que en 2006 la DGI "ya disponía de información sospechada y calificada, de primera mano, que demostraba que Francisco 'Paco' Casal compraba a futbolistas a los clubes por unos pocos miles de dólares a través del holding de empresas panameñas", vendiéndolos "en cifras millonarias en provecho propio". "Cuando viene el informe de la DGI contestando a la Justicia, nos encontramos con que el contador Eduardo Zaidensztat había mandado un documento afirmando que yo no había aportado ninguna prueba, que no había pruebas y que en ese momento (junio-julio de 2005) no había surgido evidencia que hubiera defraudación de parte de Paco Casal. Pero los contadores a esa altura ya habían hecho un informe diciendo que había serios indicios y que ameritaba continuar con la investigación", relató Gabito.

"Los contadores dijeron que mi denuncia era fundada, pero Zaidensztat cuando recibe el informe le dice a los contadores que ese informe no puede ir y lo saca. Y él hace otro, desdibujando la realidad de los hechos", denunció el periodista.

En el libro se nombra al director de fiscalización de la DGI, Carlos Díaz, quien "informó personalmente al contador Zaidensztat del hecho delictivo", recibiendo como respuesta "que bajara la pelota al piso, que evitara que el dato se filtrara entre las oficinas y (que) no hiciera la denuncia a la policía, como marcan las normas vigentes".

Gabito afirma que a pesar de conocer este hecho, no tenía pruebas porque no había forma de acceder al documento que había sido cambiado. De todos modos, señala que el aceleramiento de la causa cuando asumió el contador Nelson Hernández, demuestra que durante la gestión de Zaidensztat no había voluntad de investigar a Casal.

"Lo que el Zeta no había hecho en tres años, lo hizo Hernández en tres o cuatro meses. Le dijo a los contadores que siguiera con la investigación y de ahí surge que el informe que se había mandado a la Justicia era un engaño, que se le había mentido a la justicia ex profeso", apuntó.

El periodista afirma que Zaidensztat "había manipulado el expediente de tal forma para que en el plazo de los seis meses prescribiera. Eso fue todo manejado y manipulado para proteger a Casal", sostuvo.

Amigos son los amigos

Entre los posibles motivos para este "encubrimiento", Gabito destaca la amistad entre el ex director de Impositiva y uno de los contadores de Tenfield, Julio Szafrán.

"Había una connivencia allí, del contador Szafrán, que también le dedico un capítulo importante en el libro, que era amigo personal de Zaidensztat. Cada vez que los inspectores le pedían algo a Szafrán, el contador prometía llevar la documentación y no llevaba nada. Y cada vez que había una citación para Szafrán en la DGI, después de que salía del cuerpo inspectivo subía para el noveno piso y entraba como perico por su casa en el despacho de Zaidensztat. El tenía vía libre, peaje dentro de la DGI y hacía lo que quería", dijo.

El periodista afirma que esta es sólo una de las irregularidades y que el libro contiene varias denuncias sobre lo que él denomina "Pacomafia". "El libro es demasiado jugoso", concluyó.

Montevideo Portal