El baño "inclusivo" del Teatro Solís, al que pueden acceder hombres, mujeres, personas trans y discapacitados, será extendido a toda la capital si prospera un nuevo proyecto. En las puertas del baño del Solís figuran la silueta de una mujer con una pollera, un hombre, una persona en silla de ruedas y otra figura con la mitad de una pollera, que simboliza a una persona trans.
Fabiana Goyeneche, directora del Departamento de Desarrollo Social de la Intendencia, dijo a Búsqueda que está trabajando en una nueva normativa para extender este tipo de baños inclusivos a edificios públicos pero también establecimientos privados, como bares o centros comerciales.
"Estamos viendo las experiencias de otros países para ver cuál es la mejor manera de aplicar progresivamente una normativa que permita garantizar el acceso de los baños públicos a todas las personas", dijo Goyeneche al semanario.
La jerarca explicó que a muchas personas les cuesta acceder a un baño público, ya sea por sus discapacidades o por discriminación. Como ejemplo, mencionó las personas trans que no pueden ingresar a baños de ningún género. La experiencia del Solís se aplicará primero a los lugares públicos y luego a los privados, agregó.
"No queremos que la gente se alarme y piense que tiene que salir a construir baños y cosas por el estilo", señaló Goyeneche, que explicó que se darán opciones de que todos sean "baños inclusivos" o de que haya un baño "inclusivo" y otro para hombres y mujeres.