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Democracia cristiana

Pereira sobre gravar a los más ricos: “Está de acuerdo cualquiera que lea el Evangelio”

El presidente reelecto del FA habló de las colectoras de votos, Gaza, Mónica Ferrero, los cruces con la oposición y el balotaje en Brasil.

24.10.2026 15:27

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Por Tomás Gebelin

Fernando Pereira fue reelecto por unanimidad como presidente del Frente Amplio durante el Congreso Nacional que la fuerza política celebró el pasado fin de semana en el Palacio Peñarol, al que se presentó como candidato único. Allí también se resolvió volver a discutir el impuesto al 1% más rico, crear una comisión para reducir la cantidad de hojas de votación y reiterar la condena a la situación en Gaza y al bloqueo a Cuba.

En entrevista con Montevideo Portal, Pereira defendió la moción sobre el impuesto al 1% más rico, aunque el Ministerio de Economía no prevé implementarlo en este período. Según dijo, el objetivo es “sacar el tabú” sobre las cuestiones tributarias y pensar en el largo plazo, más allá del actual gobierno.

El dirigente también respondió a las críticas de Álvaro Delgado y Graciela Bianchi por sus dichos sobre la fiscal de Corte subrogante, Mónica Ferrero, cuestionó a un sector del Partido Nacional por la “confrontación dura” y habló de la segunda vuelta en Brasil entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, que seguirá en persona este domingo.

EL IMPUESTO AL 1% MÁS RICO

Sobre la moción aprobada por unanimidad para retomar la discusión del impuesto al 1% más rico, Pereira señaló que la fuerza política aspira a gobernar también después del actual período. “El Frente Amplio no termina en 2029. Yo espero que nunca termine. Después de 2029 viene otro período de gobierno que nosotros esperamos disputar, y en el largo plazo es lógico sacar el tabú de no poder discutir cuestiones tributarias”, afirmó.

El dirigente puso como ejemplo a Dinamarca, Suecia y Finlandia, que, según dijo, lograron sociedades integradas, con salud y educación pública de calidad, a partir de sus cargas tributarias. “Incluso la derecha los nombra como los países de bienestar. Los modelos de distribución más adecuados son los que producen sociedades más integradas, donde no haya gente que tenga para vivir múltiples generaciones y gente que no tiene piso en la casa donde vive”, argumentó.

Pereira aclaró que la propuesta no debe tomarse “tal como está”, pero la definió como un documento serio, elaborado por economistas que estudian el tema, que debe analizarse para medir sus posibles impactos negativos. “Yo estoy de acuerdo en que el que más tiene tiene que pagar más para que el que no tiene nada acceda a cualquier derecho. Está de acuerdo el papa Francisco, ahora León XIV, cualquiera que lea el Evangelio. ¿Cómo puede ser que alguien lo tenga todo y otro no tenga nada?”, planteó.

El presidente del Frente Amplio rechazó además que en este período no haya habido agenda tributaria y mencionó los gravámenes a las multinacionales que facturan más de 750 millones de euros y a las rentas de uruguayos en el exterior, que en conjunto supondrán ingresos por algo más de US$ 500 millones. “Esto no es una reforma tributaria menor, es la segunda en importancia desde 2008. Se gravó a los que más tenían, a una parte de los que más tenían”, aseguró.

A su juicio, el tema sigue siendo tabú. “La derecha defiende un interés, lo expresa, lo manifiesta y es hábil para convencer a los que no pagan ninguno de estos impuestos de que les van a colocar nuevos impuestos. El 1% más rico, con tasas diferenciales y sin tocar el aparato productivo, no le llega a todo el mundo, le llega a una partecita de los uruguayos”, sostuvo.

Sin embargo, el dirigente admitió que toda medida debe evaluarse por sus efectos en el empleo y la macroeconomía, y puso como ejemplo la marcha atrás con el organismo centralizado que iba a sustituir a las AFAP. “Ahí no medimos bien, y en la medida que no medimos bien, no pudimos avanzar en un tema que teníamos acordado políticamente con varias organizaciones. Cuando no encontramos la fórmula ideal, hay que poder dar un pasito para atrás”, reconoció.

AGENDA SOCIAL del gobierno

El presidente del Frente Amplio destacó la causal jubilatoria a los 60 años para quienes tengan 30 años de trabajo. “Las personas que perdían su empleo a los 58 o 59 años y tenían 30 años de trabajo, naturalmente, esperar hasta los 65 iba a ser muy duro. Para el 30% de menores ingresos se van a poder jubilar con la misma jubilación que antes. Esto es un derecho”, explicó.

Pereira también valoró las partidas por US$ 31 millones para la infancia de 0 a 3 años, aprobadas en la Rendición de Cuentas, y cuestionó que el Partido Nacional y el Partido Colorado no hayan acompañado el proyecto. “Finalmente se logró votar. No es todo lo que uno quiere, pero es algo. Pudieron haber dejado al Uruguay sin los recursos para atender las circunstancias de pobreza infantil”, advirtió.

El dirigente informó además que se estudia un seguro de paro de algunos meses para las empresas unipersonales “reales”, una propuesta que, según dijo, surgió del diálogo social. “Todos vimos lo que fue la pandemia para las personas que tenían empresas unipersonales. Si el empresario tenía generosidad, les pagaba; si no, no. Y a muchos no les pagaron, sencillamente”, recordó.

No obstante, Pereira planteó que el tema requiere una discusión de fondo porque muchas unipersonales encubren relaciones laborales. “Uno pensó la empresa unipersonal como una solución para un electricista que trabajaba para equis cantidad de hogares o fábricas. Cuando uno marca tarjeta en un lugar, dejó de ser una empresa unipersonal y pasó a ser un trabajador que esconde su vínculo laboral”, explicó.

En relación con los datos de pobreza, sostuvo que el gobierno logró sacar a 95.000 personas de esa situación gracias al aumento del salario real y de las jubilaciones, la creación de empleo y una pauta salarial que prioriza a quienes ganan menos de 30.000 pesos. “Es un Estadio Centenario y medio de personas que estaban bajo la línea de pobreza. Son políticas activas para sacar a la gente de la pobreza”, graficó.

LAS COLECTORAS DE VOTOS

Pereira reconoció que la discusión sobre las colectoras es “polémica”, ya que senadores como Felipe Carballo obtuvieron su banca a través de ese mecanismo. “Las bases de Montevideo y del interior y la mayoría de los sectores planteaban como una dificultad que nos presentemos con cientos de listas. Si esas listas representaban visiones diferentes o si era sencillamente ingeniería electoral. Esta es una discusión sana que hay que dar”, afirmó.

Según aclaró, el Congreso no aprobó cambios, sino que mandató a una comisión a elaborar una propuesta que deberá aprobar el Plenario, con la participación de quienes conformaron colectoras. “Hay una enorme cantidad de grupos que piensan que las colectoras no solo no le agregan al Frente Amplio, sino que le hacen perder identidad. No es solo un tema electoral, es que haya más y mejor Frente Amplio”, señaló.

GAZA, CUBA Y LAs ACUSACIones DE ANTISEMITISMO

En cuanto a la resolución sobre política internacional, Pereira cruzó al periodista Raúl Ponce de León, quien dijo durante una de sus columnas en VTV Noticias que en el Congreso había más banderas de Palestina que del Frente Amplio y de Uruguay.

Según el dirigente, había miles de banderas frenteamplistas y dos palestinas. “Es una mentira. Pienso que un periodista serio, como es Ponce de León, tendrá que decir que se equivocó. Es mirar los videos, es preguntarles a ustedes si fueron al Congreso. Él no debe haber ido”, sostuvo.

El presidente del Frente Amplio recordó que la fuerza política condenó “con firmeza” el atentado de Hamás y que, luego de meses de análisis, concluyó que en Gaza se comete un genocidio, en línea con Naciones Unidas. El dirigente rechazó que esa postura lo convierta en antisemita. “Nosotros no somos antisemitas ni queremos serlo, somos antirracistas. Una cosa es discutir el conflicto internacional y mostrar el dolor, y otra cosa es que nos transformemos en antisemitas. Yo nunca lo fui ni lo quiero ser”, expresó.

En ese sentido, Pereira defendió la relación con la comunidad judía en el país. “Tenemos una convivencia de buena calidad con la comunidad judía en Uruguay y no la podemos perder porque la decisión de un gobierno, el de Netanyahu, haya sido la de un ataque masivo que llevó a que hubiera más de 75.000 muertos, entre ellos niñas y niños”, planteó.

El dirigente también calificó de “absurdo” que se asocien las marchas por Gaza con un crecimiento del antisemitismo. “Es como querer prohibir que tú te expreses o que me hagas una entrevista. Las marchas del Frente Amplio son pacíficas, no hay ninguna consigna de odio. Ninguna acción de movilización por la paz, la haga quien la haga, puede verse como sinónimo de antisemitismo”, sostuvo.

Pereira negó además una diferencia con el gobierno, ya que, según dijo, todas sus votaciones en Naciones Unidas fueron coherentes con la posición de la fuerza política. “A muchos militantes les hubiera gustado que el canciller o el presidente dijeran ‘esto es un genocidio’, pero el gobierno optó por otra política. A la hora de votar, en ninguna votación se equivocó de lugar del mostrador”, señaló.

Respecto a Cuba, sostuvo que la política de Estados Unidos hacia la isla es de una “crueldad política nunca antes vista”. “No permitir el ingreso de combustibles ni de alimentos ni de medicamentos, que se elija a quién darle quimioterapia o no. Es un pueblo que ha resistido 60 años de bloqueos, pero nunca tan crueles como ahora. A esa crueldad hay que responder con solidaridad”, afirmó.

FERRERO Y LA RELACIÓN CON LA OPOSICIÓN

Ante las críticas de dirigentes blancos como Álvaro Delgado y Graciela Bianchi por haber dicho que Mónica Ferrero debería dar un paso al costado, Pereira preguntó si la fiscal cuenta con los consensos necesarios y, ante la negativa, respondió: “Se responde sola la pregunta”.

El dirigente insistió en que no se trata de un ataque personal. “Dije que, analizando la circunstancia en la que está, subrogante de un subrogante y sin el respaldo del partido que gobierna el Uruguay, que ganó por 93.000 votos, debería dar un paso al costado. ¿Eso la obliga? No, esa es mi opinión”, explicó.

El presidente del Frente Amplio reclamó “madurez” al sistema político para acordar un fiscal de Corte titular, como ya ocurrió en dos ocasiones, y para renovar el Tribunal de Cuentas, la Corte Electoral, el TCA y la Suprema Corte de Justicia. “Creo que hay miembros del Partido Nacional que filtran negociaciones sencillamente para que se dinamiten, porque nosotros queremos que se avance en todos los temas, también en la Fiscalía General”, acusó.

Pereira contrapuso además su postura con la de la oposición hacia el exfiscal de Corte Juan Gómez, de quien Bianchi decía que convertía la Fiscalía en un comité de base del Frente Amplio y que se tenía que ir “corriendo”. “[Bianchi] se fue volviendo mala; se enoja cuando yo digo esto, pero es así. No hay ninguna ofensa, yo no tengo nada personal contra Ferrero. Fue una buena fiscal cuando le tocó trabajar en temas vinculados al crimen organizado. Simplemente no recoge consensos”, aseguró.

El dirigente remarcó que nunca se comunicó con la fiscal. “Nunca hablé con Mónica Ferrero, quiero decirlo claramente. Nunca la llamé, porque creo que no hay que interferir en la tarea de un fiscal de Corte. Si la realidad es la realidad, ¿cuál puede ser el enojo de Delgado? La verdad, inexplicable. Capaz que fingen enojo”, ironizó.

Sobre el vínculo entre oficialismo y oposición, Pereira sostuvo que una minoría del Partido Nacional optó por una confrontación que desgasta al sistema político. “Algunos de ellos se han convencido de que esta confrontación dura, de llamar ‘rata rastrera’ a un tipo digno como Alfredo Asti o de difundir conversaciones de una negociación reservada, es parte de la política nueva del siglo XXI. Es una minoría que está incidiendo muchísimo y que tiene poca capacidad autocrítica”, cuestionó.

Los dichos contra Alfredo Asti, vice de la Jutep, fueron de Pedro Bordaberry, quien cuestionó el envió de un formulario por una denuncia que recibió el organismo contra el director de AFE Robert Bouvier por haber participado de un presunto acto político, cuando su cargo lo inhibe de hacerlo.“ El enojo solo puede ser hijo de un error grave de una persona seria, que en general no tiene este tipo de exabruptos, pero que cuando los tiene debería pedir disculpas”, señaló.

En esa línea, Pereira reclamó disculpas a la oposición por dichos sobre el exministro del Interior Eduardo Bonomi. En los últimos meses, dirigentes como Andrés Ojeda, Bordaberry y Nicolás Martinelli se han referido al ya fallecido exjerarca frenteamplista para criticar la gestión de Carlos Negro.

El líder del FA las comparó con las que ofreció el Frente Amplio cuando Jorge Larrañaga Vidal se sintió ofendido por las palabras del diputado Sebastián Valdomir, quien lo llamó “hijo de fracasado”. “Ellos hablan de Bonomi y no piden disculpas. Es como si las muertes del Partido Nacional valieran y esa muerte no valiera. ¿De Bonomi sí se puede hablar y de Larrañaga no? Eso no se lo vamos a admitir”, sostuvo.

En esa línea, el dirigente dijo: “Somos una fuerza política que fue sometida a tormentos, no es con dos gritos que nos van a conmover. El Frente Amplio es suficientemente duro para no responder con el ojo por ojo, porque eso nos deja ciegos a todos, pero tampoco para callarse. No nos calló la dictadura, no nos va a callar nadie".

El líder frenteamplista también señaló un contraste entre el discurso de Luis Lacalle Pou en el 190 aniversario del partido y el de sus principales dirigentes. “No parecen del mismo partido. O no le dan bola o es una estrategia de tener un ala extremadamente confrontativa, dura, insultante, y una más dialoguista. Creo que Lacalle debe estar muy preocupado, porque le están complicando una futura campaña”, opinó.  

EL BALOTAJE EN BRASIL

Por último, Pereira, que viajó a Brasil para seguir la segunda vuelta, dijo que va “con la esperanza de que gane Lula” y diferenció esa elección de la uruguaya. “La de Uruguay es entre una izquierda institucional y democrática y una derecha institucional y democrática, con dos proyectos de país contrapuestos. En Brasil es entre democracia y progresismo, con apoyo incluso de la centroderecha, contra una ultraderecha que no respeta a las personas ni a las organizaciones ni a los derechos”, afirmó.

El presidente del Frente Amplio aclaró que, si ganara Bolsonaro, el gobierno uruguayo mantendrá el vínculo con Brasil, como corresponde entre Estados, y criticó lo que calificó como “papelones” de Javier Milei en España. “Yo no represento al Estado uruguayo, represento al Frente Amplio. No he parado de rezar esta semana para que Lula gane, por América Latina, por Brasil, por un mundo en el que gobiernos de ultraderecha pulverizan derechos conquistados durante décadas”, señaló.

Pereira se mostró optimista sobre el resultado. “Tengo mucha esperanza de que ese líder carismático, ese hombre comprometido con los más pobres, sea capaz de vencer al odio y a la desesperanza. Que la esperanza venza al odio. Yo creo que eso va a suceder”, concluyó.

Por Tomás Gebelin