El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, consideró que el senador blanco Sebastián Da Silva “acaba de arruinar” el momento de buen relacionamiento del Gobierno uruguayo con Brasil, luego de que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva visitara Montevideo el mes pasado.

Pereira fustigó así las apreciaciones de Da Silva sobre el caso de vaca loca detectado en Brasil, que días atrás catalogó el hecho como “la primera buena noticia para la ganadería del 2023”, generando reacciones de repudio de parte de la oposición.

“Eso será un problema de Lacalle, no mío”, dijo Pereira sobre los dichos de Da Silva en entrevista con el programa Legítima defensa. Y agregó: “Creo que cada quien elige a quién tiene descontrolado. Pero esta persona, que en general está muy descontrolada, publica un tuit y es un senador de la República”.

En las últimas horas Da Silva comentó en Twitter un posteo que incluía un recorte de la entrevista a Pereira y apuntó: “Cómo les duele que les digan la verdad”.

Política interna

La Embajada de Brasil en Uruguay informó a Itamaraty los dichos de Da Silva sobre vaca loca en el marco del reporte diario sobre hechos que ocurren en suelo oriental y están vinculados a asuntos binacionales. De todas maneras, fuentes diplomáticas informaron a Montevideo Portal que la opinión de que la enfermedad vacuna hallada en el norte del país es una “buena noticia” para la ganadería uruguaya, es considerado un asunto de “política interna” por el Ministerio de Relaciones Exteriores del país norteño, y por lo tanto no ameritó ningún tipo de respuesta oficial ni extraoficial.

Los informantes aclararon que, si en lugar de Da Silva, quien hubiese emitido esa opinión era el presidente Luis Lacalle Pou o el canciller Francisco Bustillo, la valoración de las palabras probablemente hubiese sido diferente en la Cancillería brasileña, pero al tratarse de una consideración de un senador se enmarca en política interna, al igual que la reacción del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, y por lo tanto no generó ni ameritó ni ameritará ningún comentario de parte del Gobierno de Brasil ni de su Embajada en Uruguay.

“No hay ninguna repercusión diplomática por este tema”, sentenció una fuente de la Embajada de Brasil, e insistió: “Por tratarse de un tema de política interna uruguaya, la declaración no mereció ningún tipo de valoración por parte de la Embajada”.