La edila de Paysandú por el Frente Amplio Natalia Martínez denunció que la Intendencia tiene fijado el desalojo de tres familias del barrio Curupí, con el argumento de que es una "zona inundable".
"Me contacté con una de las familias, una pareja joven que compró el ranchito, que fueron mejorando muy precariamente, en 10.000 pesos. Ellos me relatan que viven ahí hace más de 6 meses, que obviamente no les gusta vivir así, pero que es su única opción y que de ser desalojados quedarían en la calle, sin ningún lugar a donde ir. Quedan en situación de calle", contó.
"Ellos se comunicaron con el intendente (Nicolás) Olivera vía Whatsapp, quien le contestó —tengo el mensaje— más o menos que la Intendencia no tiene solución para ellos y que los pueden ayudar con una canasta de materiales, no especificaron cuando, ni cuánto, cosa totalmente inútil para esta situación, ya que no tienen terreno donde levantar otra casita", dijo.
La legisladora departamental dijo que se comunicó con el secretario de la comuna, Gerardo Muria para preguntarle si estaba al tanto de la situación y si había alguna forma de solucionarle el problema a los vecinos. "Quedó en asesorarse y llamarme, hace dos días que estoy esperando", sostuvo Martínez.
La edila agregó que la fecha de demolición de los ranchos es el 25 de enero y aseveró que es "vergonzoso, lamentable que dejen gente en la calle sin importarles nada".