El Sindicato de la Unión Ferroviaria realizará a partir de hoy paros sorpresivos en distintos puntos del país que generarán demoras en el arribo de las distintas cargas, en el marco de un largo conflicto que llevan adelante los trabajadores y que sumó un nuevo capítulo tras el anuncio de José Mujica y Cristina Fernández de "reinaugurar" el tren de pasajeros entre ambos países.

Los trabajadores ferroviarios comenzaron con sus medidas este fin de semana, luego que la Unión Ferroviaria rechazara la decisión del grupo negociador del Poder Ejecutivo de dar por concluidas las negociaciones por la reestructura del ente. El sindicato protesta por una reestructura que implica la creación de una empresa privada con acciones estatales

El fin de semana, el sindicato intentó detener el primer viaje de prueba del tren de pasajeros que Mujica y Cristina Fernández inaugurarán el 29 de agosto. Este fin de semana, el tren que viajó de Concordia a Salto fue manejado por personal argentino bajo protesta de los funcionarios uruguayos.

Según informa el diario Pueblo de Salto, el secretario general de la Unión Ferroviaria, Ricardo Cagijas, denunció que la salida del tren desde la ciudad de Concordia se hizo en condiciones de "completa irresponsabilidad, ya que no contaba con un maquinista que conduzca el tren.

Cagijas acusó que el viaje en tren que se realizó ayer desde Concordia hacia Salto "debía contar con la participación de funcionarios de AFE y sin embargo, no se hizo así. Por esa razón, lo que suceda es absoluta responsabilidad del presidente de AFE, Alejandro Orellano y de los representantes de la empresa argentina que es propietaria del tren", manifestó, según recoge el Pueblo.

"El próximo lunes (por hoy) los vamos a estar denunciando ante el Ministerio de Transporte y Obras Públicas por esta negligencia", denunció el sindicalista.

Orellano relativizó las declaraciones del sindicato, explicando que a bordo del tren viajaba personal idóneo para la tarea.

Manifestó que dialoga a diario con la Unión Ferroviaria y que intentó hacerles comprender que las medidas en protesta por la reestructura poco tenían que ver con el tren de pasajeros que pretende reinaugurar Mujica.