A diferencia de lo señalado por el Sindicato Médico del Uruguay, que considera que se debe aplicar ya una cuarentena obligatoria general para detener el coronavirus, la Federación Médica del Interior tomó una postura intermedia o más moderada.

Su presidenta, Patricia Nava, dijo a Alfonso Lessa en radio Montecarlo que la cuarentena deberá ser aplicada una vez que las autoridades nacionales, bajo el asesoramiento de un comité de expertos, lo consideren necesario, y que debe implementarse con gradualidad para alcanzar el objetivo deseado generando el menor efecto adverso posible.

Señaló que "es una decisión muy complicada" y admitió que este tipo de aislamiento "podría potenciar" la violencia doméstica. En este sentido, recordó que estas son situaciones que vienen de antes y que no se puede afirmar que el "encierro produzca un incremento" de situaciones violentas en el seno familiar.

Nava reconoció que hay personas que no comprenden la importancia de evitar la propagación del virus y de no aglomerarse en distintos puntos de la ciudad. "Hay gente que sigue sin tomar consciencia de los que estamos enfrentando", sostuvo.

Es por ello que el distanciamiento físico "no se ha logrado concretar en la medida deseada, pese a la colaboración de gran parte de la sociedad".

Resaltó que de todos modos se ha logrado contener por ahora el brote en algunas zonas, y señaló por ejemplo que en Salto no han surgido más casos positivos de la enfermedad.