"Quiero destacar que nuestro hijo no estaba deprimido en el momento de la caída", dijo Günter Lubitz en su primera aparición pública al cumplirse dos años de la tragedia, en la que presentó un informe criticando las conclusiones de la investigación.
Lubitz dijo que en los seis años que antecedieron a la tragedia su hijo era una persona llena de vida y que se había recuperado totalmente de una depresión sufrida en 2008/2009.
Las autoridades judiciales de Alemania y Francia llegaron a la conclusión de que el copiloto de entonces 27 años desvió de forma deliberada el aparato que cumplía un vuelo de rutina entre Barcelona y Düsseldorf el 24 de marzo de 2015 en un acto suicida y destacaron que el joven había sufrido una depresión.
Con información de DPA