La medida es parte del acuerdo "Gaza Primero" para comenzar la devolución del control de Gaza y Belén a las fuerzas de seguridad palestina, con la condición de que disminuya la violencia en las zonas de las que se replegaron las tropas israelíes.
En un intento por reducir los ataques de extremistas palestinos a Israel, el ejército israelí había tomado los puestos de control fronterizos de Beit Lahaya, Beit Hanun y Khan Yunis para controlar sus movimientos.
El regreso de la policía palestina a los puestos de control se produjo a pesar de nuevos incidentes de violencia en Gaza, que fueron parte de las razones por las cuales el ministro de Defensa israelí retrasó una reunión con el ministro del Interior palestino.
Embarcaciones israelíes en el Mediterráneo dispararon con fuego de cañones hacia la parte meridional de la Ciudad de Gaza en lo que fuentes palestinas dijeron que era un intento israelí para impedir el ingreso de contrabandistas de armas por mar.