Lejos de cualquier experimento genético-publicitario para renovar el mercado de peluches, la coloración verdosa de dos osos polares en Singapur tiene un origen relacionado con el hecho de vivir fuera de su ambiente natural.

Según informa BBC, el cambio de coloración en el pelaje de los plantígrados se debería a acción de unasalgas, al parecer inofensivas, que proliferan en el cálido clima del país.

La osa Polar Sheba y su hijo Inuka debieron pues someterse a un tratamiento. Días atrás, los cuidadores del zoo le dieron a Sheba un baño de agua oxigenada, medida que parece haber dado buenos resultados. Lentamente, el animal recupera la blancura de su pelaje.

Mientras tanto, Inuka luce algunas manchas verdes en lomo, patas y orejas, mientras aguarda su turno de baño purificador.