El presidente de la República, Yamandú Orsi, llegó este lunes a Lima para encabezar la delegación oficial uruguaya en la ceremonia de asunción de Keiko Fujimori como presidenta de Perú, que se celebra este martes 28 de julio en la sede del Congreso de la República. Lo acompañó el ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin.
Orsi había felicitado públicamente a Fujimori tras su victoria electoral, destacando su “perseverancia” y comprometiéndose a apoyarla. La presidenta electa, por su parte, agradeció el saludo y expresó su voluntad de fortalecer las relaciones bilaterales y el intercambio comercial entre Perú y Uruguay.
La lista de mandatarios presentes en Lima incluye al rey Felipe VI de España y a los presidentes Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia), José Antonio Kast (Chile), Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá), Nasry Asfura (Honduras) y Daniel Noboa (Ecuador).
Una de las ausencias más notorias es la del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva. Según confirmaron fuentes oficiales del Palacio del Planalto, Lula no tiene previsto asistir a la investidura de Fujimori y tampoco lo hará a la de Abelardo de la Espriella en Colombia. En su lugar, la delegación brasileña estará encabezada por el canciller Mauro Vieira.
La decisión de no viajar por parte de Lula se da en un momento de máxima tensión entre Brasil y Argentina, que en los últimos días derivó en una crisis diplomática abierta. El detonante fue la participación de Milei el sábado pasado en la convención del Partido Liberal de Brasil, donde respaldó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro y llamó “presidiario”, “ladrón” y “basura socialista” a Lula.
La respuesta del gobierno brasileño fue convocar al embajador argentino en Brasilia para transmitir formalmente el rechazo a las declaraciones y pedir explicaciones. Brasil consideró que los dichos de Milei constituyeron una ofensa no solo contra Lula, sino también contra las instituciones del país, luego de que el mandatario argentino cuestionara además al juez Alexandre de Moraes, a quien llamó “basura calva”.
Lula rompió el silencio este lunes, cuando los periodistas le preguntaron por su par argentino y respondió con ironía: “¿Quién es ese tipo?”.