Obras Sanitarias del Estado (OSE) informó en las últimas horas que, tras las lluvias registradas el domingo 29 de marzo, “se verificó una leve mejora en las reservas de agua destinadas al abastecimiento del área metropolitana”.

En un comunicado, la empresa estatal señaló que actualmente las reservas alcanzan los 42 millones de metros cúbicos, lo que representa aproximadamente el 52% de la capacidad disponible. Este nivel muestra “una situación significativamente más favorable en comparación con igual período de marzo de 2023”, cuando las reservas estaban cerca de 18 millones de metros cúbicos (22%).

En particular, luego de varios días de estabilidad, “el sistema registró un incremento de 3 centímetros en el nivel de Paso Severino”. Asimismo, “si el comportamiento es similar al de las últimas lluvias, se prevé que continúe llegando aporte de agua por escurrimiento en los próximos días”.

En la misiva, OSE subraya que, si bien en Montevideo se registraron precipitaciones del orden de 93 milímetros, “en la cuenca del río Santa Lucía (principal fuente de abastecimiento) las lluvias fueron menores”, entre 15 y 20 milímetros, lo que implica “un impacto acotado” sobre el volumen total de reservas.

Según OSE, estas lluvias “colaboran con el sistema de agua potable, pero no modifican el escenario de excepcionalidad hídrica, por lo que continúan vigentes las medidas adoptadas para la gestión y preservación del recurso, según protocolo vigente de sequías”.

El 29 de diciembre de 2025 se declaró la fase de Alerta, y a partir del 18 de marzo de 2026 se declaró la segunda fase, actualmente vigente, de excepcionalidad hídrica.

Asimismo, y en línea con estas medidas, OSE informa que en la semana posterior a Turismo se iniciarán las obras para la construcción del nuevo dique en Belastiqí, departamento de San José, “una intervención estratégica para fortalecer la capacidad de almacenamiento y la resiliencia del sistema de abastecimiento”.

De momento, OSE continúa monitoreando de forma permanente la evolución del sistema y trabajando en la gestión de las fuentes de agua, “en un contexto que aún requiere un uso responsable del recurso”.