En las últimas horas, el observatorio meteorológico brasileño MetSul advirtió por un fenómeno poco usual a esta altura del año: el arribo de “una masa de aire frío con trayectoria marítima” sobre una amplia zona del Océano Atlántico “al este de Argentina, Uruguay y Río Grande do Sul”.

Esta “visitante polar” afecta el clima en el continente y fue responsable de la nevada del martes pasado a mediados de la Patagonia argentina, fenómeno inesperado para la época del año y marcado por un fuerte descenso de la temperatura en esa zona.

A mayor altitud, los termómetros registraron temperaturas cercanas a los -4 °C, con nevadas entre los 1600 y los 1900 metros. Las precipitaciones comenzaron desde temprano en la mañana, predominando la lluvia en el centro urbano de Bariloche y la nieve en las zonas más altas. El contraste fue notable en comparación con los días anteriores, cuando la región atravesaba una ola de calor en la Patagonia Norte.

La llegada del aire frío trajo consigo condiciones típicas del otoño y ayudó a aliviar temporalmente la situación compleja generada en nuestro país por las olas de calor y —en algunas zonas— el déficit hídrico, reduciendo el riesgo de incendios.

La influencia de esta masa de aire frío se hizo sentir ayer en el sur de Brasil y en varias zonas de Uruguay. Por ejemplo, la mínima registrada en Chuy fue de 12,7 grados. Hoy, en los departamentos de Rocha y Treinta y Tres, las mínimas fueron de 13, según Inumet.

Si bien no se trata de temperaturas polares, están por debajo de lo esperable para la estación estival. Sin embargo, a partir del lunes las temperaturas mínimas comenzarían a repuntar, con mínimas de entre 15 y 19 grados.