El viernes 4 de noviembre, cuando se conocieron las declaraciones del Presidente galo, Nicolas Sarkozy, que incluían a Uruguay en una lista de países como supuestos "paraísos fiscales", el Presidente encomendó al canciller que se llamara en consulta al embajador uruguayo Omar Mesa y que se convocara a la representación de Francia en Uruguay. "Las medidas que indiqué respondían a la amenaza de ser apartados de la comunidad internacional como, al parecer, dijo textualmente", aseguró Mujica.
El Presidente relató a la Secretaría de Comunicación que le llamó la atención la afirmación de un matutino sobre una presunta conversación con su par argentina que habría mantenido el domingo, que nunca existió.