En la mañana de este viernes, un taxi apareció chocado en las calles Rondeau y César Díaz, en el barrio la Aguada, en Montevideo. En su interior no había nadie, aunque sí restos de sangre tanto adentro como afuera del vehículo. 

La Policía, en un comienzo, pensó que se trataba de un hurto y que los delincuentes chocaron el auto. Ante esto, pensaron, el malhechor decidió irse. 

Sin embargo, tras el relevamiento de las cámaras, se constató que no se trató de un hurto. Simplemente, el taxista chocó y decidió irse del lugar sin llamar a la Policía. 

Además, las cámaras no mostraron a ningún otro vehículo implicado en el siniestro. Al ser identificado, el trabajador declaró que decidió irse del lugar y reconoció que sufrió lesiones, pero ninguna de entidad. 

El caso, igualmente, se seguirá investigando para saber si surgen nuevos elementos que puedan implicar responsabilidades en el trabajador