El periodista argentino Nelson Castro presentó este lunes su libro Secreto de Estado, de editorial Sudamericana, una investigación periodística sobre la salud de la ex presidenta Cristina Fernández que asegura que la ex mandataria argentina es bipolar.

En conversación con Montevideo Portal, el periodista dijo que lo más impactante de la investigación fue “la voluntad de muchos médicos que habían tratado a Cristina Fernández de Kirchner de hablar sobre los temas de salud y de la visión que ellos tenían, sobre que había problemas que afectaban su forma de ejercer el gobierno. Ellos entendían que debían ser conocidos por el público”.

La investigación, que llevó cuatro años, realiza una descripción de datos, nombres, fechas y lugares de cada uno de los momentos médicos que debió enfrentar la presidenta: “Algunas cosas se fueron publicando cuando ocurrieron y otras no se publicaron porque faltaban testimonios, entre ellos la bipolaridad”.

Sobre la bipolaridad de la presidenta argentina, Castro señaló que había trabajado el periodista Franco Linder “pero no se había publicado porque él no había podido avanzar en revelar el nombre del médico que la había tratado porque tenía un compromiso con ese médico para resguardarlo, un compromiso ético que por supuesto era entendible y eso había impedido conocer detalles. Cuando nosotros dimos el nombre del médico aparecieron algunos otros colaboradores que conocían datos de la enfermedad de Cristina, de la bipolaridad”.

El periodista recibió críticas por parte de la Cristina Fernández que calificó la investigación como una “cloaca que se había lanzado” en torno a ella y varios médicos kirchneristas también expresaron su disgusto: “Profesionales del ámbito de la medicina y la psiquiatría ligados al kirchnerismo hubo críticas pero fueron muy leves, en las redes sociales, ninguno se atrevió a hacerlo por medios más formales porque el libro cuenta la verdad y todos los saben. Algunos con sesgo filokircherneista están disgustados conmigo, pero el libro es tan contundente, no hay ninguna opinión mía es todo información”.

Castro auguró una nueva era para el periodismo argentino, particularmente en el acceso a la información estatal: “Vamos a tener mejores elementos para evaluar con los mismos criterios críticos con los que evaluamos al gobierno de Cristina o a cualquier otro gobierno. Los que somos periodistas, que no tenemos ningún sesgo ideológico seguiremos ejerciendo el periodismo, vamos a tener mayor acceso a la información y no vamos a tener el nivel de persecución, descrédito y difamación que tuvimos durante el kirchnerismo”.

Consultado sobre el vínculo con Uruguay, Castro señaló que los argentinos viven con alegría lo que está pasando en las relaciones entre ambos países: “No nos es indiferente lo que pasa con Uruguay, son muchos los que viene a veranear y así como fue importante que el primer viaje después de ser electo Macri lo hubiera hecho a Brasil y Chile, es importante que el primero siendo presidente lo haga a Uruguay. Es un dato que busca una reconfiguración de una relación que va a tener cordialidad, respeto y afectuosidad, en el marco de las controversias que siempre existe entre los gobiernos, pero va a quedar de lado esa actitud patoteril que tomó el gobierno del kirchnerismo contra Uruguay”.

 

Nelson Castro; Secreto de Estado. La Verdad sobre la salud de Cristina Fernández. Editorial Sudamericana 2015. 

Si de la salud de los mandatarios y los líderes depende el bienestar de millones de personas, ¿no es legítimo considerarla de altísimo interés público? A contramano de este concepto de profunda raíz republicana, el kirchnerismo trató de entorpecer el trabajo informativo y ocultar en lo posible la verdad siempre que Cristina Fernández de Kirchner presentó un problema de salud.Guiado por su deber periodístico y su genuino interés como ciudadano y médico, Nelson Castro revisa en este libro claro y valiente las discrepancias en torno a errores de diagnóstico y aspectos de criterio médico cuestionables cada vez que la Presidenta, o su fallecido esposo Néstor, se vieron afectados por enfermedades que pusieron en riesgo sus vidas.Desde el síndrome de Hubris -verdadero mal causado por el poder en todos los ámbitos-, y la increíble extirpación de la tiroides por un cáncer que no fue, hasta la revelación de la atrofia frontal, fuente de controversia entre algunos de sus médicos tratantes, los desaciertos en el manejo de la salud de CFK ponen en el centro de la escena a la Unidad Médica Presidencial, ámbito dominado por la intriga y el temor a los vaivenes anímicos y a las reacciones imprevisibles de su poderosa paciente.

 

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