La rápida visita de José Mujica a Buenos Aires, con motivo de su reunión con Cristina Fernández y el presidente ruso Vladimir Putin, se vio coronada por una rápida escapada a una milonga para escuchar tango.

El diario La Nación cuenta hoy en una crónica el periplo del mandatario, tras concurrir el sábado de noche a la cena de honor de Putin y Fernández.

"Milonga presidencial: Pepe Mujica se fue a bailar tango", cuenta el artículo, que indica que el mandatario no quiso volver inmediatamente a Montevideo tras la cena.

Mujica "prefirió permanecer unas horas más en Buenos Aires para despuntar una de sus grandes pasiones: el tango". Cerca de la medianoche se lo vio entrar en la milonga El Beso, ubicada en la calle Riobamba, a pocas cuadras del Congreso. Concurrió con el ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, Hernán Lombardi, como guía turístico. Se instaló en una de las mesas del boliche acompañado por el embajador uruguayo, Guillermo Pomi, y por el canciller Luis Almagro.

Según La Nación, Mujica fue recibido como una celebridad. "¿Por qué no termina su mandato y se viene a gobernar aquí?", le decían los concurrentes que se sacaron fotos con él.

"Acá los funcionarios no pueden salir ni a comer a un restaurante porque los echan", le dijo otra persona. Mujica se quedó disfrutando el tango hasta bien entrada la madrugada, según La Nación.