El presidente José Mujica inauguró este martes la planta desulfurizadora de Ancap, agradeciendo a los trabajadores y técnicos "de la Patria Grande" que hicieron posible la construcción de la misma, y recordó especialmente a "alguien que se fue: Hugo Chávez, que con un sistema de crédito benigno durante mucho tiempo en la cuenta petrolera nos permitió hacer inversiones de este tipo".
Mujica dijo que "si no se hacía esto, Ancap se transformaba en un montón de hierros inútiles", ya que "los motores nuevos no bancan más el azufre", y estábamos quedando "fuera de circuito".
"Podríamos seguir hablando de patria", señaló Mujica, "pero marchábamos al spiedo. Había que hacerlo o hacerlo".
El presidente recordó que en Ancap se rindió un homenaje a Eduardo Acevedo, "nacido en Argentina, que hizo su vida comprometida acá... ¡Cuánto nos dejó!", encomió Mujica, y subrayó que los primeros combustibles que tuvo nuestro país "hubo que salir a buscarlos de apuro", y se trajeron "de la naciente URSS". "Mi padre fue trabajador del Estado", rememoró. "Orgulloso porque sentían que era un rango de compromiso histórico con la nación", dijo, y señaló que luego "se fueron concediendo derechos y prerrogativas y fuimos haciendo un Estado gordo, para que el Estado no tuviera esa agresividad de desarrollo y de conquista que tuvo en sus primeros 30 años", e instó a revigorizar la capacidad creadora del Estado, porque "es fundamental como estrategia de desarrollo".
"Felicitamos esta obra que han logrado", dijo: "no es sólo una necesidad, es un compromiso, pero no alcanza. Las generaciones que vienen tienen que ir a más, aprender de nuestros defectos y de nuestros errores. El Estado fue la cosa más brillante en la historia del Uruguay", opinó.
En ese sentido, valoró la historia del Banco República y de otros organismos, con los que "se puede escribir una historia nacional a partir del Estado". Sobre el Estado, dijo, "hay que sentir que es propiedad del pueblo, tenemos que exprimir nuestra capacidad creadora, multiplicar la capacidad creadora de nuestros trabajadores: ahí está el germen del Uruguay del futuro".
Mujica recordó que hubo quienes hicieron "todo lo posible" porque el Estado fracasara en su rol innovador, pero apuntó que "un país subdesarrollado sin Estado vigoroso no va a ningún lado".
Integración
La segunda parte de la oratoria del presidente estuvo centrada en la integración, que, insistió, "no es una cuestión de izquierda, de derecha o de centro. Es de ser o no ser en el mundo de hoy. Tal vez dentro de un rato empiecen los bombazos en Siria", reflexionó Mujica, y apuntó que "en este mundo los débiles deben juntarse con sus iguales para ser algo en la balanza mundial".
El presidente reiteró que no es posible tener capacidad de negociación si no hay capacidad de unión, y llamó a los países de la región a integrarse porque "pensamos en un mismo idioma, tenemos una misma tradición, los mismos ejes (...) Las patrias están vigentes, y nuestro Artigas es más moderno que nunca porque levantó la idea de la patria federal".
A continuación, Mujica lamentó que no estuviera presente en la ceremonia el arco de líderes de la oposición. "Hubiera querido que el sistema político de todo el Uruguay estuviera aquí y se diera cuenta de estas cosas. Esto no es de izquierda ni de derecha, es del pueblo uruguayo; no la hizo este gobierno. No es tampoco el contrato que vamos a firmar por la regasificadora, no es obra de este gobierno, ni del que viene ni del que vendrá: es obra del pueblo uruguayo; esto hay que entenderlo", dijo.
Mujica señaló que vivimos tiempos preelectorales, en los que se dicen cosas "oportunistas, dolorosas", y recordó que miles de uruguayos han vivido y viven en Argentina. "Siempre hemos tenido conflictos, porque con quién vamos a tener conflictos... ¡con los vecinos! Pero los países no se mudan, y lo que ha sembrado el pueblo argentino es inconmensurable", dijo, y agregó que "los conflictos de puertos son inevitables, porque así nacimos. Pero las diferencias no pueden llevarnos a no entender que tenemos patrimonio e intereses comunes de carácter gigantesco, y eso está por delante de todo lo demás".
El presidente opinó que la integración no es fácil, pero es "imprescindible": "¿o no nos damos cuenta de la Unión Europea, del amanecer de la China, de la India, de Estados Unidos, Canadá y todo lo que los rodea? Ese es el mundo en el que hay que negociar, y no podemos negociar de a uno y peleados entre nosotros, porque para lo único que servimos es para que nos trillen", subrayó el mandatario.