José Mujica dedicó su audición radial en M24 a hablar sobre las posibles consecuencias de la crisis internacional en nuestro país, explicando cómo cambió el mercado para Uruguay a raíz de la recesión, con un gran crecimiento de clientes asiáticos.

"El mundo rico está arrastrando una formidable crisis económica. Tampoco la economía norteamericana despega, aunque sea la primera economía del mundo. Es demasiado grande este fenómeno, no precisamos ser economistas para darnos cuenta que esto tiene repercusiones por todas partes, repercusión en cadena, en un mundo donde nadie permanece aislado, y donde los espacios económicos más grandes son cada vez más interdependientes entre sí. Este hecho, en Uruguay parecería que pasa como epidérmicamente, porque estamos viviendo una verdadera excepcionalidad que no puede ser infinita, que tiene límites. Lo peor que tiene ese aspecto del área rica del mundo es la enorme incertidumbre, nadie tiene claro qué pasa mañana, cómo se empieza a resolver y mucho menos cuáles son las repercusiones", señaló al comienzo.

El presidente señaló que hay algunas excepciones como la situación de América Latina, "tal vez porque estamos asistiendo a una recomposición del mundo de dimensiones colosales", debido a la participación "en la economía de nuestro mundo de las economías asiáticas.". En esta parte del mundo, para Mujica, "por el momento la fuerte demanda asiática tiende a entibiar este panorama de crisis a tal punto que en general por el momento el peso catastrófico que han tenido las crisis mundiales tiende en parte a amortiguarse".

Los clientes uruguayos

El presidente describió luego cómo cambió el mercado para uruguay y cuáles son los principales clientes en medio de la crisis internacional. "Mientras la economía cae en todas partes, las exportaciones del Uruguay en el último semestre aumentaron un 10 u 11 %. Dentro del Mercosur es obvio que el país más importante, el que se lleva casi el 70 % es Brasil. Ha disminuido un poco el comercio con la Argentina por las medidas proteccionistas obvias pero también por la congelación relativa de su crecimiento económico. Y ha caído en parte lo poco que vendíamos a Paraguay, pero esto no tiene nada que ver con los sucesos últimos, es una tendencia global del semestre. A cambio, aumentó lo que le vendemos a Brasil, lo que quiere decir que globalmente lo que vendemos en el Mercosur se ha mantenido estable", señaló.

"¿Qué pasó con lo que vendíamos a Europa? Hay una importante caída. En la eurozona perdimos cerca del 20 % de lo que veníamos vendiendo, igual que con Rusia. Toda Europa nos compra menos, Europa está sintiendo el cimbronazo, pero qué cosa curiosa, lo compensamos con el resto de América Latina. Le vendimos más a Chile, mucho más a Venezuela y otros países como Estados Unidos e Israel. Desde ese punto de vista, la diversificación de mercados nos viene dando una mano formidable y nos está estableciendo la línea y nos dice que sigamos con esa política paciente, de armar exposiciones, de ir por acá y allá, en un trabajo interminable", dijo el mandatario, que agregó que dentro de este panorama "si me pongo a sumar lo que vendemos a China nos encontramos con este primer cambio: China es hoy nuestro principal cliente".

"Quedó atrás Brasil, y más lejos viene Argentina y luego el cuarto cliente es Venezuela, fundamentalmente por la venta de lácteos, quesos y carnes. Lo que salta a la vista es que el comercio uruguayo no ha disminuido, pese a la desaceleración que tiende a manifestar la economía del mundo, pero particularmente nuestros históricos grandes mercados de Europa, llenos de incertidumbre", remarcó.

"Mucha gente en Uruguay no se da cuenta de lo que tenemos y tal vez por eso mismo tampoco lo cuidamos mucho", dijo el mandatario, que se felicitó de que mientras "todos los países ajustan por aquí y por allá, Uruguay se acuerda de los más débiles y dice 'vamos a aliviar la presión del IVA sobre las cosas básicas', lo que no es poco lujo, con esa incertidumbre".

Sin embargo, a su juicio "no podemos tirar manteca al techo, y creernos los reyes y creer que esta maroma no nos va a tocar y actuar con irresponsabilidad", detallando las estrategias de Uruguay en caso de que lleguen los coletazos de la crisis.

Táctica y estrategia

"A pesar de todas las contras venimos dibujando una estrategia. Si la economía del exterior se acota, nosotros tenemos que prever que la economía interna del país camine por el lado de buscar inversiones, trabajo interno y que después signifiquen verdadera capitalizaciones. No nos podemos plantear las ideas del economista Keynes, la de hacer pozos y luego taparlos, no podemos hacer pozos inútiles, hay que hacer trabajos e inversiones útiles para el futuro del Uruguay. De ahí la cuestión de la regasificadora, entre otras cosas. Compone parte de la forma de enfrentar la incertidumbre y los eventuales coletazos", dijo al respecto.

"Por eso vamos a suscribir el 31 un acuerdo bilateral con Brasil para insertarnos en algunos circuitos fuertes de la economía brasileña, buscando asegurar trabajo para los uruguayos, y trabajo un poco más calificado, que permita mejorar la condición. Hoy, para pode intentar ganar más hay que intentar hacer trabajos más calificados. Ese es un camino inapelable por el cual hay que intentar caminar. Hay obstáculos por todas partes", aseguró el presidente.

Críticas a la oposición

Mujica volvió a ser crítico con la oposición, por preocuparse de sacar réditos políticos en momentos en que puede venirse una crisis y se necesita unidad.

"Muy temprano se destapó la campaña electoral cuando hay que trabajar para enfrentar esta incertidumbre y tener enorme seriedad y tener un grado importante de unidad nacional, fundamentalmente por el destino de los más débiles. La historia nos enseña esta lección de hierro: en las grandes crisis los más afectados son los más débiles. Estos son márgenes, handicaps, cosas que regalamos. Con estos obstáculos nos tendremos que mover, pero nos vamos a mantener firmes y serenos en seguir trabajando por multiplicar nuestra presencia exterior", afirmó.

Destacó que "a pocos días de firmar un tratado con Brasil, un par de días antes que interpelen una vez más al canciller Almagro, éste intenta firmar en Perú un tratado de intercambio. Es una anécdota que establece la decisión de continuar con esta política, y por eso fue una delegación de Corea, el segundo país del mundo en exportaciones de carne, a la hora de pagarlas"

"El Uruguay pesimista debería darse cuenta que a pesar de las dificultades que tiene el mundo, no la estamos pasando tan mal", concluyó.