La mujer, cuya identidad no fue divulgada, concurrió semanas atrás a un hotel de la localidad de Villa Gobernador Gálvez, en compañía de un amante.

Según informara el programa radial Tiempo de Justicia, la mujer abonó el alojamiento con una extensión de la tarjeta de crédito de su padre. El problema surgió cuando el progenitor abrió el estado de cuenta de esa tarjeta y vio el cargo del hotel. De acuerdo con el citado medio, el hombre bromeó al respecto con su hija en un momento en el que el compañero de ésta estaba presente. De seguro, el padre de la infiel no estaba al tanto de las aventuras de su hija y supuso que ella había ido al hotel con su pareja, y no con otro hombre.

Sorprendido por la inesperada información, el compañero de la mujer decidió separarse. Llevaban once años de concubinato y tienen un hijo juntos.

La mujer presentó entonces una doble demanda por daños y perjuicios, contra el hotel y contra el emisor de la tarjeta de crédito, acusando a ambos de "buchonear" información privada en su facturación.

El caso fue a parar a las manos del juez en lo civil y comercial Marcelo Quaglia, quien rechazó la demanda por considerar que la información volcada en el estado de cuenta cumple estrictamente con la ley que regula el sistema de tarjeta de crédito.

En la resolución, el magistrado destaca que la norma "ampara y tutela el derecho del usuario de la tarjeta de crédito a conocer las condiciones contractuales del servicio prestado", y detalla que no se advierte una violación de la privacidad y de la intimidad porque la mujer sabía que su padre iba a ser informado del gasto que ella efectuó en el motel.