El príncipe Harald von Hohenzollern, miembro de la histórica casa real prusiana, falleció repentinamente este lunes a los 63 años tras sufrir un paro cardíaco en Windhoek, capital de Namibia, donde residía por motivos empresariales. La noticia fue confirmada por su esposa, la princesa Josefa von Hohenzollern, a través de un emotivo mensaje en redes sociales.

Mi amado esposo falleció de forma totalmente inesperada debido a una muerte súbita cardíaca. Esta pérdida me afecta profundamente”, escribió Josefa, quien se encuentra en las últimas semanas de embarazo de su primer hijo con el príncipe.

El deceso de Harald causó conmoción en los círculos aristocráticos europeos y también en Alemania, donde los Hohenzollern siguen siendo una familia de fuerte carga simbólica. Esta casa real gobernó Prusia y el Imperio Alemán hasta la abdicación del kaiser Guillermo II en 1918.

Harald, alejado de la vida pública y los actos protocolares, desarrolló su carrera como empresario en el sector del comercio de diamantes en África austral. Su perfil discreto contrastaba con el de su esposa, una política reconocida en Baviera y exalcaldesa de Kollnburg, quien recientemente había anunciado su candidatura a la alcaldía de Leonberg.

La historia de amor entre ambos comenzó en 2022, tras conocerse en una feria en Stuttgart. Su matrimonio, celebrado en una ceremonia íntima en la iglesia de San Ulrich, fue recibido como un símbolo de renovación dentro de la casa Hohenzollern.