El presidente egipcio Hosni Mubarak designó vicepresidente al jefe de la inteligencia Omar Suleiman, de casi 77 años, considerado como uno de los jefes de inteligencia más importantes de Oriente Medio por haber tratado temas sensibles como el conflicto israelo-palestino.
Suleiman se convirtió en número dos de Mubarak, alimentando conjeturas sobre la posibilidad de que sea el sucesor del mandatario, de 82 años, en el poder desde 1981.
El jefe de Estado, que la víspera disolvió su gobierno y anunció reformas, designó al ex ministro de Aviación y ex jefe de la Fuerza Aérea Ahmed Shafiq en el cargo de primer ministro.
Con decenas de miles de personas en las calles de El Cairo y otras ciudades del país para exigir su renuncia, el presidente egipcio movió por fin ficha, después de varios días de silencio.
Pero esas primeras medidas no parecieron convencer a la oposición y los manifestantes de deponer las protestas.
El opositor y Premio Nobel de la Paz, Mohamed ElBaradei, calificó de "insuficientes" los cambios e instó a Mubarak a dejar el poder cuanto antes por el bien de Egipto, en una declaración a la televisión Al Jazeera.
En la calle, los nombramientos tampoco cayeron bien. "No es una buena decisión. (Suleiman) es un hombre de Mubarak. Esto no es una señal de cambio", dijo Osama, un manifestante en el centro de El Cairo. "Ni Mubarak, ni Suleiman: estamos hartos de estadounidenses", corearon grupos de manifestantes, en referencia a las buenas relaciones del régimen de Mubarak con Washington.
Las autoridades adelantaron este sábado dos horas, a las 16H00 (14H00 GMT), el inicio del toque de queda, que se prolongará hasta las 08H00 de la mañana. Pero los manifestantes desacataron la medida y seguían en la calle por la noche, al igual que el día anterior.
Por lo menos 85 personas murieron y miles resultaron heridas en los enfrentamientos del viernes y el sábado, según fuentes médicas y de los servicios de seguridad.
El viernes, los choques entre policías y manifestantes antigubernamentales dejaron 62 muertos, 35 de ellos en El Cairo, según esos reportes.
El sábado, se registraron 11 muertos (tres en El Cairo, tres en Rafah y cinco en Ismailiya), según fuentes médicas. Doce personas más murieron en enfrentamientos entre manifestantes y policía en Beni Sueif, a unos 140 km al sur de El Cairo, según fuentes de la seguridad.
Estos 85 muertos se suman a los siete registrados en los tres primeros días de protestas, llevando el total de muertos a 92 desde el 25 de enero.
Varios países expresaron su preocupación por la situación en el más poblado de los países árabes (de 80 millones de habitantes). El presidente estadounidense, Barack Obama, instó a Mubarak a "cumplir con sus promesas" y a no usar la "violencia contra manifestantes pacíficos".
Mubarak anunció el viernes la disolución del gobierno y prometió reformas. Pero esas iniciativas resultaron insuficientes para devolver a Mubarak su credibilidad.
El ejército, columna vertebral del régimen, fue movilizado junto con la policía para mantener el orden y aplicar el toque de queda en El Cairo, Alejandría y Suez.
El ejército llamó además a la población a protegerse de los saqueadores que desvalijaron decenas de comercios en varios barrios de la capital donde la policía brillaba por su ausencia.
Decenas de jóvenes formaron una cadena humana alrededor del Museo de El Cairo, donde se exponen tesoros de la antigua civilización egipcia, y formaron comités vecinales para proteger esos lugares.
En la tarde del sábado, El Cairo parecía un campo de batalla, con restos de coches quemados y escombros en las calles y un espeso humo negro que aún salía de la sede del partido gubernamental, ubicado a orillas del Nilo e incendiado la noche anterior.
El jeque Yusef Al Qardaui, considerado como el predicador de mayor influencia del mundo árabe, afirmó que solamente la renuncia de Mubarak podría resolver la crisis, en declaraciones a Al Jazeera.
Un importante dirigente del partido gubernamental, Ahmad Ezz, considerado como uno de los pilares de un régimen corrupto, renunció el sábado a su cargo, según la televisión estatal.
Llamado internacional
La comunidad internacional multiplicó sus llamamientos para que el presidente egipcio Hosni Mubarak emprenda reformas políticas y refrene la represión de las manifestaciones que este sábado prosiguieron por quinto día, pese a que el mandatario disolvió su gobierno.
El presidente estadounidense pidió no usar la violencia contra los manifestantes y subrayó, tras hablar media hora por teléfono con Mubarak el viernes por la noche, que los egipcios tienen un legítimo anhelo de gozar de derechos universales.
"Quiero ser muy claro al llamar a las autoridades egipcias a contenerse de ejercer cualquier violencia contra manifestantes pacíficos", dijo Obama.
"Le dije (a Mubarak) que tiene la responsabilidad de llevar a los hechos" sus promesas de reformas democráticas y económicas, agregó.
La Unión Europea (UE) también urgió a "frenar la violencia para detener el derramamiento de sangre" en el país árabe.
El presidente de la UE, Herman Van Rompuy, pidió además "la liberación de todos los detenidos (...) por motivos políticos" y el lanzamiento del "necesario proceso de reformas".
Nicolas Sarkozy, Angela Merkel y David Cameron pidieron por su parte al presidente "iniciar un proceso de cambio" frente a las "reivindicaciones legítimas" de su pueblo y a "evitar a toda costa el uso de la violencia contra los civiles", el sábado en una declaración conjunta.
"Estamos muy preocupados por los acontecimientos que observamos en Egipto. Reconocemos el papel moderador que el presidente Mubarak desempeñó durante muchos años en Oriente Medio. Le pedimos ahora hacer prueba de la misma moderación para tratar la situación actual en Egipto", declararon el presidente francés, la canciller alemana y el primer ministro británico en un comunicado difundido por el Elíseo.
"Llamamos al presidente Mubarak a evitar a toda costa el uso de la violencia contra civiles sin armas y a los manifestantes a ejercer su derecho pacíficamente", añadieron.
El presidente de la Unión Africana (UA), Jean Ping, expresó la "preocupación" de la organización continental.
"Egipto vive una situación preocupante, que tenemos que observar", dijo Ping. "Después de lo ocurrido en Túnez (donde una rebelión popular derrocó este mes al presidente Ben Alí - NDLR), observamos todo lo que ocurre en todas partes y estamos preocupados", agregó.
También Irán llamó a las autoridades egipcias a atender las reivindicaciones de la calle.
"Las manifestaciones de los egipcios son un movimiento en busca de justicia", declaró el portavoz de la cancillería de la República Islámica de Irán, Ramin Mehmanparast.
Irán "espera que los dirigentes del país escuchen la voz de la nación musulmana y se sometan a sus legítimas exigencias", proclamó.
El rey Abdalá de Arabia Saudita consideró en cambio que las protestas representan "ataques contra la seguridad y la estabilidad" de Egipto, llevados a cabo por "infiltrados" en nombre de la "libertad de expresión".
El monarca llamó por teléfono a Mubarak para expresarle su solidaridad, informó la agencia oficial saudita SPA.
También el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, le expresó su solidaridad al mandatario egipcio.
Abas "llamó al presidente egipcio Hosni Mubarak y afirmó su solidaridad con Egipto y su compromiso con la seguridad y la estabilidad" de ese país, indicó la oficina del dirigente palestino en un comunicado.
Un alto responsable israelí, que pidió el anonimato, expresó su inquietud por un posible derrumbe del régimen de Mubarak, quien está en el poder desde 1981.
"Lo más inquietante, es el clima de incertidumbre que reina en el país con mayor influencia en Medio Oriente", dijo a la AFP ese responsable.
Egipto es uno de los dos únicos países árabes (el otro es Jordania) que firmaron tratados de paz con Israel, y el primero en haber reconocido al Estado hebreo, en 1979.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió a todas las partes "respetar la vida" y al personal que atiende a los heridos.
En Uruguay
Asamblea Popular convocó este sábado a concentrarse el lunes en la Plaza Libertad desde las 19 horas en apoyo al pueblo de Egipto.
"Viva la lucha del pueblo de Egipto y de los países del norte de África así como los levantamientos de los oprimidos por las oligarquías árabes en Medio Oriente", señala el comunicado de AP.
Con datos de AFP