Los presidentes de seis países miembros de la Unasur exigieron este viernes a España, Francia, Italia y Portugal que pidan "disculpas públicas" por denegar el tránsito aéreo al avión oficial del mandatario boliviano, Evo Morales, el pasado martes.
En una reunión de emergencia en la ciudad boliviana de Cochabamba para examinar la crisis abierta con Europa a raíz de este incidente, los jefes de Estado de Argentina, Bolivia, Ecuador, Surinam, Uruguay y Venezuela aprobaron una declaración en la que también reclaman a esos Gobiernos que expliquen esa decisión.
El Gobierno de Bolivia ha denunciado que la decisión de negar el tránsito al avión presidencial se debe a la sospecha de que viajara a bordo el extécnico de la CIA Edward Snowden, reclamado por Estados Unidos, y culpan en último término a ese país de lo sucedido.
"El agravio sufrido por el presidente Morales ofende no solamente al pueblo boliviano sino a todas nuestras naciones", señala el manifiesto, que fue leído por el canciller anfitrión, David Choquehuanca, tras una sesión plenaria abierta en la que intervinieron todas las delegaciones asistentes.
En la declaración se incluye a España entre los países que vetaron expresamente el tránsito aéreo del avión presidencial boliviano, a pesar de que el Gobierno español ha negado que existiera ninguna prohibición en ese sentido.
Los presidentes que viajaron hoy a Bolivia para respaldar a Evo Morales fueron los de Argentina, Cristina Fernández; Ecuador, Rafael Correa; Surinam, Desiré Bouterse; Uruguay, José Mujica, y Venezuela, Nicolás Maduro.
Por Brasil acudió el vicecanciller Eduardo dos Santos y por Perú, Colombia y Chile, sus representantes diplomáticas.
"Denunciamos ante la comunidad internacional la flagrante violación de los tratados internacionales que rigen la convivencia pacífica (...) entre nuestros Estados, que constituye un acto insólito, inamistoso y hostil, configurando un hecho ilícito que afecta a la libertad de tránsito y desplazamiento de un jefe de Estado y su delegación oficial", arranca la declaración.
En ella se denuncian "el atropello y las prácticas neocoloniales que aún subsisten en nuestro planeta en pleno siglo XXI y la falta de transparencia sobre las motivaciones de las decisiones políticas que impidieron el tránsito aéreo" del avión del presidente boliviano.
Condena asimismo "las prácticas internacionales de espionaje que ponen en riesgo los derechos de los ciudadanos y la convivencia amistosa entre naciones".
"El proceso de construcción de la patria grande en el que estamos comprometidos debe consolidarse en pleno respeto a la soberanía e independencia de nuestros pueblos, sin injerencia de los centros hegemónicos mundiales, superando las viejas prácticas en las que se pretende imponer países de primera y de segunda clase", prosigue.
El texto aprobado declara que "la inaceptable restricción a la libertad del presidente Morales, convirtiéndolo virtualmente en un rehén, constituye una violación de derechos no solo al pueblo boliviano sino a todos los países y pueblos de Latinoamérica, que sienta un peligroso precedente en materia de derecho internacional".
Rechaza "las actuaciones claramente violatorias de normas y principios básicos del derecho internacional, como la inviolabilidad de los jefes de Estado" y exige a los Gobiernos de Francia, Portugal, Italia y España que expliquen su decisión y "presenten las disculpas públicas correspondientes en relación a los graves hechos suscitados".
También respalda la denuncia presentada por Bolivia ante la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos "por la grave violación de derechos humanos y puesta en peligro concreto de la vida del presidente Evo Morales".
Los jefes de Estado que acudieron a la reunión apoyaron, asimismo, el derecho de Bolivia a "realizar todas las acciones que considere necesarias ante los tribunales e instancias competentes".
Se acordó, igualmente, formar una comisión de seguimiento y encargar a los cancilleres de los seis países firmantes "realizar las acciones necesarias para el esclarecimiento de los hechos".
Por último, en el texto se exhorta a todos los presidentes de los Estados miembros de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) a "acompañar" la declaración y se convoca "a la ONU y organismos regionales que aún no lo han hecho a pronunciarse sobre este hecho injustificable y arbitrario".
Antes de la reunión de mandatarios, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y su par ecuatoriano, Rafael Correa, participaron en un acto en apoyo al presidente boliviano Evo Morales, que también estuvo presente en el encuentro.
En ese acto, realizado en el Coliseo de La Coronilla, el presidente venezolano Nicolás Maduro afirmó que “quien dio la orden a las autoridades aeronáuticas y dijo que en ese avión estaba el joven Edward Snowden fue la CIA”.
Maduro dijo que en Europa la agencia de inteligencia “tiene más poder que los propios gobiernos, ¿quién toma las decisiones, los gobiernos europeos o la CIA?”, cuestionó el presidente venezolano insistiendo en que fue “agredido a un presidente legitimo de un estado sudamericano”.
El presidente de Venezuela dijo que fue “el colmo de los colmos” la actitud de gobierno de España y calificó de “indigno” y “abusador” al presidente español Mariano Rajoy “que pretendió revisar el avión presidencial de Bolivia”.
Llegado su turno, el presidente Evo Morales agradeció el apoyo de los presidentes de la región y contó como fue que ocurrieron los hechos: “Retornaba muy contento porque un país como Rusia nos dio importancia y valor, y va a haber inversiones de las empresas del Estado de Rusia como socios en tema de hidrocarburos. (…) venía pensando cuánto invertirán, cuáles serán los resultados (…) Ahí apareció esta información que no podíamos ingresar en territorio de Francia”, lo que les obligó a aterrizar en Viena.
”Quiero contarles que aparece sorpresivamente el embajador de España con sede en Austria y con dos personeros de la Embajada de España, el primero me dice que tenemos que revisar el avión de la Presidencia, y les digo ´¿por qué tiene que revisar? ´ y me dijo que estaban en contacto con el vicecanciller de España, y yo les dije que ni conozco a ese señor. Les dije que somos muy respetuosos a las convenciones internacionales y no tengo a quien llevar a Bolivia. Cuando dije eso, me dice que va a preguntar al vicecanciller, y se va de la ofician del aeropuerto en la que estábamos”.
Al rato el funcionario del gobierno español volvió: “Me dijo que había sido acuerdo de cancilleres revisar el avión y les dije que no podían revisar, ´si usted no me cree a mi, me está tratando de mentiroso´. Y otra vez salió a preguntar al vicecanciller y me dice ´nos tiene que invitar un café dentro de su avión, tomaremos un cafecito´. Y yo le dije ´me está tratando de delincuente. Si usted quiere revisar a la fuerza puede hacerlo ¿Cómo podemos resistir a una operación militar? Y va a llamar a su vicecanciller y me dice puede conversar con mi vicecanciller y yo le dije que si quiere, que me llame su presidente, no su canciller”.
El presidente boliviano dijo que después de otra llamada al vicecanciller español, el funcionario de la Embajada española en Viena dijo que horas después iban a “hablar con otros amigos” para decidir si se podía ir o no.
” ¿Quién son sus amigos?, cuestionó Morales, “¿Es Francia, Portugal, Italia quisiera saber quiénes son sus amigos. Volvió a las diez y media de la mañana, un poco nervioso y asustado y me dijo ´tiene libre para irse´”, contó el presidente Morales.
Morales señaló que si “aceptaba la revisión, después de unas dos horas me venía, pero no le vamos a dar el gusto a ningún país de revisarnos por querer salir rápidamente”.
El presidente boliviano agradeció la actitud de los mandatarios de la región señalando que correa lo llamó cuatro veces y que la presidenta argentina, Cristina Fernández evaluó las acciones judiciales que podían seguirse ante la situación.
Antes de culminar Morales cuestionó la presidencia diplomática de Estados Unidos en Bolivia, señalando que no necesitan su representación y agregó: “Yo no sé que querían hacer los presidentes o los gobiernos de Europa, lamentamos mucho ese servilismo de Europa hacia el gobierno de Estados Unidos”.
Por su parte, el presidente ecuatoriano Rafael Correa, criticó la “doble moral” de Estados Unidos recordando que ese país negó la extradición de banqueros que están prófugos de la justicia ecuatoriana en Estados Unidos.
“Ya basta de la doble moral. Queremos una sola moral, no la moral a conveniencia. ¿Qué hubiera pasado si Ecuador, Bolivia o Venezuela hubiera impedido el paso del avión del presidente de Estados Unidos?”, cuestionó.
“Hubiera sido causa de guerra, nos hubieran invadido o bombardeado. Creen que no pasa nada, pero pasa. Aquí estamos los pueblos de América diciendo que no vamos a soportar más doble moral. Lo que ha pasado con Bolivia ha pasado con todo latinoamericano y latinoamericana digna”, afirmó.
En tanto, la presidente argentina Cristina Fernández, sostuvo que consideraba “como propio” el atropello sufrido por el presidente Evo Morales y calificó el hecho como “una inédita violación a las más elementales normas del derecho internacional” y dirigiéndose a Morales añadió: “A usted lo han tenido de rehén”.
Fernández culminó su discurso pidiendo que los países europeos involucrados pidan disculpas por el hecho: “Que se hagan cargo de los errores cometidos y pidan perdón una vez en la vida”.