La propuesta con la que el senador frenteamplista Gustavo González buscará limitar los monoambientes en nuevas construcciones generó debate tanto en el sector político como en el inmobiliario.
InfoCasas realizó un informe en el que analizó cómo podría impactar la inciativa del legislador oficialista, en el que analizó cuál es la situación de los monoambientes, las tendencias de demanda y quién es el público objetivo de este público de viviendas.
La Agencia Nacional de Vivienda indica que entre abril del 2020 y diciembre del 2024 los monoambientes, que rondan en los US$ 95 mil, significaron un total del 10% de las unidades desarrolladas. De acuerdo con InfoCasas, este dato sigue vigente en 2026.
En el portal inmobiliario, los monoambientes son el tercer tipo de vivienda más buscada: captan el 23% de la demanda en venta y 17% en alquileres. La mayoría de las búsquedas se concentra en Cordón, Punta Carretas, Pocitos y La Blanqueada.
El 52% invierte en este tipo de viviendas como inversión, mientras que el 48% lo hace para vivir. Entre los usuarios que alquilan, el 79% vive solo, el 18% con otro habitante y el 3% con dos o más personas.
El público que lo habita es el siguiente: de 18 a 23 años corresponde al 13%; de 26 a 32 al 25%; de 33 a 40 al 29%; de 41 a 50 al 18%; de 51 a 60 al 10%; más de 60 al 5%. Las cifras reflejan que este tipo de construcciones pueden también significar un “puente para la independencia juvenil”, así como una “solución” para adultos independientes, según el informe.
InfoCasas sostiene que la prohibición de alquileres podría tener un impacto inflacionario inmediato en el mercado. En promedio, este tipo de apartamentos tiene un valor de $ 22.000; si dejaran de existir, se produciría un aumento inmediato de un 25% en el costo de acceso a la vivienda, ya que el promedio de un hogar de un dormitorio es de $ 27.500.
Los monoambientes también son una solución habitacional para los estudiantes del interior que migran hacia Montevideo. Los de Cordón, Centro, Parque Rodó y Tres Cruces son, muchas veces, la primera opción de las familias que buscan ubicación céntrica, seguridad y bajo costo de mantenimiento.
Discusión política
En diálogo con Montevideo Portal, el senador Gustavo González respondió a los cuestionamientos por parte de miembros de la oposición sobre su propuesta para fijar en 35 m² el tamaño mínimo de las viviendas y eliminar la construcción de monoambientes de 25 m².
“El monoambiente necesitó de una ley de Rendición de Cuentas del 2021 producto de un interés muy importante en la industria de la construcción que bajo la línea de la Vivienda Promovida construye con todo tipo de exoneraciones. Y para eso tuvo que modificarse lo que planteaba la Ley Nacional de Vivienda de 1968, que fijaba el mínimo habitacional en 32 m²”, explica González.
En ese sentido, el legislador afirmó que el proyecto de modificación surge en base a dos aspectos: el precio de los monoambientes en el mercado y las condiciones que le ofrece al morador.
“De lo que se trata es de que acá se está violentando la vida de la gente a precios inconcebibles, haciendo vivir a un cristiano en 25 m²”, comentó. “Que vos tengas que cocinar, dormir, ir al baño en 25 m² es algo que no lo puede permitir el Uruguay que siempre ha defendido la vivienda digna y decorosa”, añadió.
El proyecto generó repercusión en integrantes de la oposición. Uno de ellos es el senador por el Partido Nacional Rodrigo Blás. “En un país con un enorme déficit de vivienda y graves problemas de acceso a la misma, al FA se le ocurren ideas para empeorar ambas situaciones”, escribió en su cuenta de X. “Totalmente de espaldas a la realidad y, por supuesto, siempre limitando libertades”, agregó.
La alcaldesa del Municipio Ch, Matilde Antía, por su parte, escribió: “¿Qué hay de indigno con un monoambiente? Habitable, techo, piso, agua, luz. Indigno son los más de 650 asentamientos en Uruguay”.
Dentro del Partido Colorado, el diputado Agustín Quintana comentó en sus redes sociales: “Bárbaro, y así quitarle la única opción a los jóvenes para poder independizarse”.
En este contexto, González respondió a las críticas. “Acá se está tergiversando todo. He oído cuestionamientos como que va a aumentar el problema de la vivienda: el déficit habitacional no descendió desde que está la Ley de Vivienda Promovida, porque obviamente que quienes pueden comprar un monoambiente a US$ 130.000 no están dentro del déficit habitacional de este país”, señaló.
Por otra parte, calificó como “una estupidez” afirmar que el proyecto atentará contra el proceso de independencia de los jóvenes. “Y te voy a explicar por qué: porque estoy exigiendo para ese joven 10 m² más. Estoy a favor de ese joven que lo están embromando con 25 m²”, dijo González. “Estoy a favor de que la gente viva mejor, no peor”, señaló.
En esa misma línea, apuntó contra quienes dijeron que limitará las libertades de la población para elegir dónde vivir. “Otra estupidez que dijeron... Todas las viviendas están reglamentadas. En una cooperativa de vivienda si vos no tenés hijos, no podés tener tres dormitorios. Ahora, si tenés un varón y una nena, te corresponden los tres dormitorios. ¿Eso es ir contra la libertad de la gente? Por favor, que lean los Derechos del Niño, que lean los pactos de Naciones Unidas sobre lo que es una vivienda digna y decorosa”, subrayó el senador.
Por último, consultado sobre la posibilidad de acompañar la propuesta con un proyecto que busque regular el precio de los alquileres y ventas de inmuebles, González respondió: “Hoy leí un artículo muy interesante de varios especialistas que están hablando sobre el problema de la ley de alquileres de la dictadura, que es el que está en función hoy en día, el cual deja todo al libre mercado”, No obstante, indicó: “Me gustaría llegar a eso, pero no es algo que está planteado en esta ley”.