La mayoría de los jóvenes judíos, que estuvieron acompañados por unos 2.000 escolares polacos, llegaron a Polonia desde Francia, Hungría, Estados Unidos, Israel y diferentes países de América Latina.
El sonido del shofar, instrumento de viento elaborado con el cuerno de carnero, abrió la marcha, en la que las banderas israelíes se elevaron por encima de la multitud durante el trayecto de tres kilómetros entre los campos de concentración de Auschwitz y Birkenau, construidos por la Alemania nazi en la Polonia ocupada.
En el acto también tomaron parte varios parlamentarios de diferentes partidos políticos israelíes, así como el gran rabino de Israel hasta el pasado año, Meir Lau.
Se calcula que durante la Segunda Guerra Mundial fueron asesinados cerca de seis millones de judíos, de los que más de un millón murieron en las cámaras de gas de Auschwitz y Birkenau, donde también perdieron la vida rebeldes polacos, gitanos, homosexuales y sacerdotes católicos.
Con información de EFE