El exministro de Defensa José Bayardi se refirió el pasado viernes a las actas del Tribunal de Honor del Ejército en las que Gilberto Vázquez confesó la existencia del llamado segundo vuelo, su participación en él, y su vinculación con la desaparición de Adalberto Soba, un militante del PVP que continúa desaparecido.

Quien era en 2006 subsecretario del Ministerio de Defensa Nacional, solo por debajo de la ministra Azucena Berrutti, aseguró que ella nunca supo del contenido de las actas, porque en caso contrario lo hubiese denunciado.

Tras lo ocurrido con las actas de José Gavazzo, que llevaron a que se indagara de quién era la responsabilidad de que no se conocieran en su momento, estas nuevas confesiones vuelven a poner la lupa en mandos militares y gobernantes de turno.

Bayardi afirmó a Montevideo Portal que, según se desprende de esta situación, el comandante en jefe del Ejército de la época, Carlos Díaz, "no le dijo a la doctora Berrutti que existía esta declaración". En segundo lugar, Bayardi se preguntó sobre qué decidió elevar al área jurídica del Ministerio de Defensa aquel Tribunal de Honor. "¿Qué venía en ese expediente? Yo no sé si venían las actas de declaraciones de los que fueron convocados o solo venían las actas de deliberación y el fallo del tribunal para que fuera homologado. Eso pasó a jurídica de Defensa y la división de jurídica no hizo ninguna mención a que hubiera un acta con estas características. Simplemente dijo que no había observaciones y elevó un borrador de homologación. Ese borrador de homologación lo firmó la doctora Berrutti y lo elevó a la Presidencia para que se consolidara el acto de homologación del fallo del tribunal", narró.

En resumen, Bayardi señaló que Berrutti no fue advertida de las declaraciones de Gilberto Vázquez, pero a su vez duda que el Tribunal de Honor haya adjuntado las declaraciones del represor al expediente elevado al área jurídica del Ministerio de Defensa.

La voz de Michelini

El exsenador Rafael Michelini dio a conocer una extensa carta al respecto en el portal Mediomundo, en la que analiza el caso y también se refiere a las supuestas responsabilidades de la exministra Azucena Berruti o incluso del expresidente Tabaré Vázquez.

La misiva es presentada como una "carta de Rafael Michelini a un amigo militante de izquierda, que vive en el exterior, sobre la aparición de las actas del Tribunal de Honor y la polémica generada sobre ellas".

"Me expresas tu bronca por la impunidad que ha existido todo este tiempo por los crímenes aberrantes y delitos de lesa humanidad que cometieron estos oficiales y que no expresan ningún tipo de arrepentimiento sobre lo que hicieron. También me expresas tu asombro respecto a que en los gobiernos del Frente Amplio no se haya dado a conocer dicha documentación. Entiendo tu enojo", escribe Michelini.

"Más de una vez te he dicho que la lucha contra la impunidad tiene avances y retrocesos, pero que la verdad se abriría camino más temprano que tarde, como por enésima vez ahora está ocurriendo", agrega.

Michelini cre que "el foco en esta ocasión haya que ponerlo en los motivos por los que no se conocieron antes las actas". "¿Por qué? Por la simple razón que las ocultaron. ¿Quiénes? Aquellos que cometieron los crímenes, los que hicieron desaparecer personas, mujeres, hombres y niños; los que asesinaron, sus cómplices, y todos los que de una forma u otra creen que todo se justifica por una pretendida defensa de la nación, que les confirió el derecho de ejecutar sus atrocidades sin ningún escrúpulo", puntualiza.

"Nunca hubo intención de poner en conocimiento a las autoridades de las confesiones que Gilberto Vázquez hizo. Así llegaran esas actas al Ministerio de Defensa, nunca se las mostrarían al poder civil y menos a las autoridades de izquierda, bajo pena de traición. Así son las cosas. Así son sus códigos", resalta.

"Hay gente que da manija por un supuesto ocultamiento de las actas por parte de Tabaré Vázquez y Azucena Berrutti, que en aquella ocasión eran el presidente de la República y Ministra de Defensa Nacional respectivamente. Pero eso es absurdo. Tan absurdo es, porque Azucena nunca hubiera ocultado nada. El primer y único archivo, oficialmente rescatado, lo consiguió ella. ¿Qué razón tendría para que en el mismo momento que diera a conocer un archivo sobre los hechos acaecidos en ese entonces, ocultara unas actas del coronel Gilberto Vázquez?", se pregunta.

"Más absurdo aún es que Tabaré quisiera ocultar las actas dónde dicen que lo van a matar. Podrás tener cualquier opinión sobre Tabaré, menos que le falta coraje. Sin irnos muy lejos, el año pasado, destituyó a seis generales de un plumazo, y lo hizo referido al tema DDHH. Dime tú en la historia del Uruguay cuando hubo un caso igual. Un oficial dice que quería matar al presidente y nadie le informa de ello", dice Michelini.

Para Michelini, el método de los militares "siempre fue el mismo". "Ocultaron las citaciones de la justicia en la caja fuerte del Comando del Ejército en 1986, ocultaron estas actas del Tribunal de Honor, ocultaron los cadáveres convirtiéndolos en desaparecidos, ocultaron la verdad, siempre ocultaron. Por eso, en este momento más que nunca, necesitamos tener claridad de ideas y enfocarnos en los hechos", señala.

"El partido de la impunidad, viéndose perdidos, quieren hacernos creer que todos somos lo mismo. Porque se diga lo que se diga de la izquierda, y a sabiendas de todas sus contradicciones, hizo mil cosas más contra la impunidad que ningún otro. Movilizó permanentemente por los DDHH, denunció represores a la justicia que hoy están presos, entró a los cuarteles a buscar a los desaparecidos y encontró los restos de varios de ellos, encontró archivos, destituyó generales activos que ocultaron la verdad, entre otras tantas cosas. Dime qué otra fuerza política hizo tanto contra la impunidad", le pregunta Michelini a su interlocutor.

El frenteamplista asegura que lo cierto del caso es que los hechos que se denunciaron y que los militares negaron, "eran reales". "Niegan en los juzgados los asesinatos y desapariciones, pero luego los admiten y se sinceran en los Tribunales de Honor. Lo cierto es que siguen pensando que salvaban la patria, para justificar pasarle por arriba, una y otra vez, a la Constitución y la ley. Lo cierto es que algunos oficiales represores aceptan que se los llamen torturadores o asesinos, pero no chorros ni violadores, como sí repiten que hubo entre sus propias filas. ¡Vaya sorpresa! ¡Qué escala de valores! Torturar y asesinar gente indefensa es un acto noble, pero robar es inmoral...", reflexiona.

"Quienes ocultaron y quienes mintieron fueron los mandos militares. Ellos ocultaron la verdad, se protegieron entre sí y a sus amigos, con la complicidad de la Ley de Caducidad, votada por la mayoría de los parlamentarios blancos y colorados, para no asumir sus responsabilidades ante la justicia", agrega.

Elogia luego la lucha de los familiares de los desaparecidos, que "demostraron que nunca hay que bajar los brazos en la búsqueda de la verdad".

"La lucha es por las nuevas generaciones, por nuestras hijas e hijos, por nuestras nietas y nietos, para que vivan libres, sin miedo, y nunca más tengan que vivir en un país gobernado por una patota, que ensuciando el uniforme militar - ese que vistió Artigas y que debieron honrar -, usaron el terror para adueñarse del Estado y disponer a su antojo de la vida de cada uruguayo y uruguaya. Esa es nuestra lucha, por los que vendrán", dice Michelini.