La defensa del delivery asesinado hace dos semanas en el Centro de Montevideo, de una puñalada tras una discusión de tránsito, pidió formalmente la imputación de la mujer que acompañaba al homicida al momento del hecho.

El suceso ocurrió en Colonia y Cuareim, cuando el autor de la puñalada se bajó de su auto. Tras unas breves palabras, volvió al vehículo en busca de un cuchillo y se lo introdujo a la víctima, de 62 años, en el estómago.

El homicida fue enviado a prisión preventiva por 100 días, mientras la Fiscalía de Homicidios de tercer turno continúa con las indagatorias.

Las abogadas Elizabeth Frogge y Libia Solórzano presentaron ante el Ministerio Público el pedido de imputación de la mujer, tras relatar una serie de hechos que, entienden, deben ser investigados en el marco del asesinato.

Las penalistas sostienen que las autoridades actuaron correctamente al detener de forma rápida al autor de la puñalada, pero eso ocurrió porque no contaban con información suficiente para detener a la mujer.

El escrito, al que accedió Montevideo Portal, indica que de la carpeta fiscal surge que la mujer se encontraba presente en la escena. “No se desvinculó ni se opuso a la conducta del agresor, no le brindó asistencia a la víctima ni tampoco llamó al 911. Permaneció en el vehículo, facilitando la inmediata huida”, señala el texto.

De hecho, aseguran que su rol en la fuga fue vital, ya que ella era quien conducía. Según muestran los videos, una vez que el autor del crimen ingresó al auto tras herir al repartidor, el vehículo se fugó de inmediato de la escena.

Gracias a las cámaras del Ministerio del Interior, el auto fue encontrado a dos cuadras del lugar, luego de que los efectivos registraran el número de matrícula.

La mujer, tal como informó previamente Montevideo Portal, se presentó en la Comisaría 7ª junto con el ahora imputado. “Ella declaró una serie de mentiras a efectos de procurarse impunidad del delito de homicidio”, sostienen las abogadas en el escrito.

En ese sentido, Frogge y Solórzano indican que la mujer “simuló delito ante los funcionarios y dijo que fueron golpeados por la víctima, e incluso intentaron constatarse lesiones, haciendo incurrir a la autoridad policial en error”.

Además, se afirma que el cuchillo —que inicialmente el imputado dijo que era de menor porte, pero luego se comprobó lo contrario— fue hallado en una vivienda allanada por la Policía. “Ello ayudó a ocultar” el arma, según las penalistas.

“Es por todo lo expuesto que se solicita a la Fiscalía que, con carácter urgente, requiera a las autoridades judiciales la detención de la mujer a efectos de ampliar la formalización, dada su notoria participación en el hecho delictivo, y que se dispongan medidas cautelares de prisión preventiva, considerando los riesgos procesales, el entorpecimiento de la investigación y el riesgo de fuga”, concluye el escrito.