La Fiscalía argentina de Mendoza imputó este martes a 10 jugadoras de hockey pertenecientes al Club Alemán por un presunto abuso sexual contra una joven, quien asegura haber sido “humillada sexualmente” en una especie de “bautismo” o rito de iniciación cuando ingresó al club. 

Según informó el programa argentino Telenoche (ElTreceTV), la causa empezó en 2023, cuando la víctima tenía 16 años. Esta había sido archivada por una fiscal, pero fue reabierta tres años después. 

Las jugadoras tienen entre 20 y 26 años y fueron imputadas por el delito de abuso sexual especialmente agravado, dado que fue entre varias personas. 

Nunca me imaginé que me iban a hacer esto. Iba con la idea de que me iban a teñir el pelo nada más, y me encontré con un escenario que nunca pensé, y que tampoco fue consentido”, dijo la víctima al medio argentino. 

La joven describió que allí había adultas a las que siempre admiró, quienes la vendaron y dejaron en “estado de shock”. “No me salía decir que me quería ir y tampoco entendía lo que me estaban haciendo porque no solamente no veía, sino que se estaban riendo y me tocaban”, contó.

“Me tocaban con diferentes mezclas, me obligaron a decir ‘gol’ mientras me metían una salchicha en la boca a la fuerza y hasta me metieron una morcilla entre la calza y la bombacha”, detalló. 

Además, la denunciante, que estaba “prácticamente desnuda” y vendada, fue filmada. Cuando se percató de esto, pidió que no la grabaran, pero las compañeras le dijeron “que no jodiera” porque se trataba solo de mujeres.

Por su parte, la madre de la víctima contó que vio a su hija “muy angustiada” después de su primer partido, y fue allí cuando le contó todo lo que ocurrió y decidieron realizar la denuncia. 

En ese sentido, afirmó que “se empezó a acercar mucha gente con comentarios de situaciones similares a las que había vivido [la víctima] en este deporte, y hasta más complejas inclusive”.

En total, fueron seis las menores abusadas en el rito, pero solo una procedió con la denuncia. La madre de la denunciante dijo que “es responsabilidad de cada familia” tomar cartas en el asunto o no, y que en ese sentido “entiende que es muy complejo” y no juzga a las que no denunciaron.